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Aznar adelantará a 2001 la supresión de la mili, en contra del criterio de Defensa

El presidente José María Aznar anunció ayer el adelantamiento en un año de la fecha de supresión de la mili, que se acabará en 2001, y no el 31 de diciembre de 2002, como estaba previsto. Esta anticipación, con la que el PP intenta compensar la promesa del PSOE de eliminar el reclutamiento forzoso este mismo año, se ha decidido en contra del criterio del ministro de Defensa, Eduardo Serra. Hace sólo una semana, responsables de ese ministerio decían públicamente que "no sería prudente" anunciar ya la fecha de finalización de la mili, dados los problemas para alistar soldados profesionales.

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Aznar no ha resistido finalmente la tentación de utilizar el fin de la mili como baza electoral. Ayer, en declaraciones a Onda Cero y saliendo al paso de la promesa de Joaquín Almunia, quien se ha comprometido a suprimir el reclutamiento forzoso en diciembre si gana las elecciones, aseguró que "en el 2001 termina el servicio militar". Esta fecha supone un adelantamiento de un año sobre la que figura en la vigente Ley del Régimen del Personal de las Fuerzas Armadas, aprobada en mayo pasado, que dice: "Queda suspendida la prestación del servicio militar obligatorio a partir del 31 de diciembre del año 2002". La ley autoriza al Gobierno a que, "en función del proceso de profesionalización de los ejércitos, pueda modificar las fechas determinadas en los apartados anteriores para acortar el periodo transitorio, informando al Congreso de los Diputados".Sin embargo, hasta ahora, pese a la demanda unánime de la oposición, el Ejecutivo se ha negado a adelantar la supresión de la mili, o por lo menos a revelar su fecha definitiva. El temor a que un anuncio prematuro provocase la desbandada de los últimos reclutas y, sobre todo, las crecientes dificultades de la profesionalización han sido los argumentos de Defensa para mantener la incertidumbre.

El programa electoral del PP mantiene esta ambigüedad, al limitarse a señalar que el Gobierno realizará "todas las acciones conducentes a acelerar el periodo de transición" al Ejército profesional y que, "en todo caso, a partir del año 2002 quedará suspendida la prestación del servicio militar obligatorio". Ayer, sin decirlo de manera expresa ni, obviamente, informar al Parlamento, Aznar modificó esta fecha. "En el año 2002", dijo, "las Fuerzas Armadas serán totalmente profesionales y ésa sin duda es una ambición muy importante. Los jóvenes españoles saben que a partir del año 2001 no tendrán que hacer el servicio militar".

"En el año 2001", reiteró, "se termina el servicio militar y digo el año 2001 porque no puede ser antes". A continuación, cargó contra Almunia afirmando que, "cuando uno dice que el servicio militar termina este año, lo que tiene que decir es cómo va a cubrir todas las plazas que van a dejar de estar cubiertas [por reclutas forzosos] este año y el año que viene". "Por lo tanto", argumentó, "eso no se puede hacer salvo que alguien esté dispuesto a pagar a 40.000 profesionales en un plazo de seis meses. Las cosas no se pueden improvisar. En el año 2001", concluyó, "termina el servicio militar".

Las declaraciones de Aznar causaron ayer perplejidad en Defensa. Hace sólo una semana, en la presentación pública de los datos de la primera convocatoria de tropa profesional de 2002, el director general de Reclutamiento y Enseñanza Militar, Jesús Pérez Esteban, decía que "no sería prudente" anunciar en este momento la fecha en que se acaba la mili.

Los responsables de Defensa no se oponían a adelantar el fin del servicio militar a 2001, pero estimaban que la decisión no debía tomarse antes de este diciembre, una vez comprobado que se habían alcanzado los 85.000 soldados y marineros profesionales prevista en los Presupuestos de 2000. Las perspectivas no pueden ser peores, pues a la primera convocatoria de este año se presentaron sólo 12.217 aspirantes, menos que en la misma convocatoria del año pasado, cuando el proceso de profesionalización entró en crisis, al reducirse el porcentaje de candidatos a apenas uno por cada plaza.

Las declaraciones de Aznar no sorprendieron tanto en el PP como en Defensa, aunque sí el momento. Se esperaba que hiciera este anuncio mañana, en el acto sectorial con la juventud que el PP celebra en el Museo de la Ciudad de Madrid. Algunos datos ayudan a entender el cambio de fecha. El PP ha caído en la cuenta de que los beneficiados por su reforma (los nacidos después de 1982) no pueden votar en estas elecciones. Y los 700.000 varones que pueden votar por primera vez el 12-M no tienen nada que agradecer.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Jueves, 9 de marzo de 2000

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