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sábado, 30 de octubre de 1999
CARTAS AL DIRECTOR

¿Un salario para las amas de casa?

Ante las noticias aparecidas en la prensa y desde posturas ideológicas tan distintas como puedan ser la de la Iglesia y la de un presidente autonómico de un partido de izquierda, Manuel Chaves, no podemos muchas mujeres más que sentirnos, al menos, confundidas y desorientadas. ¿Cómo es posible que posturas tan dispares lleguen a la misma conclusión? "Es necesario dar a las amas de casa un salario" o "Estaríamos dispuestos a pagar un salario a las amas de casa". Evidentemente, las intenciones de uno y otro deben ser distintas.No dudamos de que la Iglesia, en su afán de dar a la mujer el papel que siempre le ha otorgado en la sociedad, el de madre cuidadora del hogar, de la familia y de la educación de sus hijos y de proteger a la familia considerada por ellos "normal" (padre, madre e hijos), no dude en reivindicar un salario para el ama de casa.

Sin embargo, las razones del presidente de izquierda se me escapan. ¿Quizás quieren así acabar con el paro de las mujeres en nuestra comunidad o se tratará simplemente de otro discurso electoralista?

Por supuesto, no cuestionamos el valor del trabajo realizado por tantas mujeres dentro de sus hogares. Pero la valoración de este trabajo no puede llevar a establecer un salario para las amas de casa. Lo que hace falta es concienciar a los hombres en el reparto de responsabilidades, con campañas de sensibilización que consigan un cambio de las mentalidades y con propuestas educativas que incluyan una educación no sexista a todos los niveles. Y, por supuesto, hay que obligar a aquellas empresas que siguen sin contratar a mujeres porque su visión de éstas sigue siendo arcaica y retrógrada.

A la hora de estipular un salario habría que tener en cuenta que todas las mujeres no se encuentran en la misma situación, ni la realidad es igual para todas. ¿Habría dinero suficiente para dar un salario a todas: de clase alta o baja, con cargas familiares, solas, con hijos y separadas, solteras y sin un trabajo remunerado, con hogares en los que no entra ningún salario, mayores, jóvenes que no encuentran un empleo...? ¿Dependería del salario del marido?

Y ¿qué cantidad se asignaría, 20.000, 50.000 pesetas? No dudo que a muchas mujeres les gustaría esta medida pero, desde CC OO, pensamos que no se puede incentivar que las mujeres abandonen la búsqueda de un trabajo que les dé autonomía; por supuesto, un trabajo digno que no las discrimine respecto a los hombres y no las relegue al papel tradicional, fuera de todo espacio público.

Hago algunas propuestas:

1. Aumentar el salario social y ampliarlo sobre todo a mujeres solas con cargas familiares.

2. Dar mayor cobertura a paradas con cargas familiares.

3. Crear una bolsa para adelantar a las mujeres separadas con hijos las pensiones impagadas de sus maridos o compañeros (suponen el 80% de impagados).

4. Introducir medidas en los planes de empleo que fomenten la contratación de mujeres, y agilizar las ayudas.

5. Hacer el reparto de empleo de las 35 horas.

6. Emplear más dinero en servicios públicos, guarderías, residencias de mayores, ayudas domiciliarias a enfermos mayores.

7. Valorar el trabajo realizado por las mujeres. Que no se pongan obstáculos a las mujeres que quieran hacer valer su derecho a ser madres.

Respecto a la curia: ésta no propone la incorporación de mujeres en puestos donde se detenta el poder, como son curas, obispos, cardenales o hasta el mismo Papa.

Por último, estaría de acuerdo con un salario cuando se pagara como mínimo el de un ministro, por poner un ejemplo, porque entonces los hombres se darían tortas por ser amos de casa.- Loren Cabral. Secretaria de la Mujer de CC OO de Andalucía. Sevilla.

Clases de religión

El hecho de que la Escuela Pública española nunca haya tenido un carácter completamente laico, debido a la inclusión de la enseñanza de la religión católica en su seno, puede verse agravado de ser cierto el proyecto del Ministerio de Educación de dar cabida en las aulas a otras confesiones, empezando por la islámica. Se quiere con esto solucionar una clara discriminación con respecto a otras creencias que, por razones históricas de intolerancia, nunca estuvieron presentes en el medio escolar. Algunos nos preguntamos cómo se estarán tratando actualmente en las clases de religión determinados temas como las nuevas formas de familia derivadas de la existencia de parejas de hecho (al margen de su estatus jurídico actual), las relaciones afectivas y amorosas entre personas del mismo sexo, la pena de muerte, el enjuiciamiento de tiranos bendecidos por la Iglesia Católica, el uso del preservativo en las relaciones sexuales con el fin de evitar el contagio de enfermedades mortales, la aptitud de la mujer para cualquier labor hasta ahora reservada al hombre (pongamos por caso el sacerdocio), etcétera.¿Se antepondrá en éstas y otras cuestiones el dogma católico o islámico, que condena la homosexualidad, ve tolerable la pena de muerte y considera a la mujer un ciudadano de segunda categoría o se atenderá a la Constitución española y al Parlamento Europeo, que ya protegen efectivamente los derechos de la mujer y han dictado leyes (este último) en contra de la discriminación de gays y lesbianas, además de prohibir la pena de muerte en todos los supuestos en los países de la Unión?- Antonio Santos Morillo, Rafael Raya Téllez y Antonio Santos Morillo. Sevilla.

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