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Reportaje:

El templete de la Red de San Luis se oculta en O Porriño

La obra que el Ayuntamiento de Madrid reconstruye ahora lleva 28 años en el pueblo natal de su autor cedida por el propio consistorio

El legendario templete de la Red de San Luis, obra del arquitecto gallego Antonio Palacios e icono de la capital durante decenios, sigue vivo. En O Porriño (15.000 habitantes, en Pontevedra), el pueblo natal del artista, se oculta el antiguo edificio, olvidado tras ser cedido hace 28 años por el Gobierno municipal de Madrid. Y ahora, el Ayuntamiento prefiere reconstruirlo (30 millones de pesetas), antes que traer esta emblemática obra del autor de la sede del Círculo de Bellas Artes y del Palacio de Correos.El motivo, según el concejal de Vivienda, Sigfrido Herráez, es que su traslado "sería mucho más costoso" que su reconstrucción. En la localidad gallega, en cambio, lo ven distinto: "Este Ayuntamiento estaría dispuesto a ceder la obra a Madrid si nos construyen una réplica. Para nosotros, el hermanamiento con la capital es muy importante, es una vieja posibilidad de la que ya se habló durante la legislatura en Madrid de Agustín Rodríguez Sahagún (1989-1991)", declara Gabino Oporto, jefe de gabinete del Ayuntamiento de O Porriño.

En una visita del alcalde José María Álvarez del Manzano a esa localidad, su homólogo, José Manuel Barros González, también del Partido Popular, volvió a plantear el asunto. Hasta ahora, sin respuesta alguna, según Gabino Oporto.

La vida útil del templete de la Red de San Luis, por el que circulaban a diario unas 18.000 personas, duró 47 años. El Ayuntamiento lo jubiló en 1966.

La obra fue condenada al olvido, pero unos años después, el alcalde de O Porriño decidió recuperarla. A principios de los años setenta, el regidor de esa localidad, Gonzalo Ordóñez, pidió al Ayuntamiento de Madrid que le cediera la garita. Así se hizo. "En aquella época hubo muchas dificultades para trasladar el templete. Una empresa privada tuvo que financiar el transporte. Se trajo todo excepto la marquesina de hierro con los cristales", relata Gabino Oporto.

El templete era antes una garita con ascensores que permitía el acceso a la red de metro. Estaba ubicado en la intersección de las calles de la Montera y Gran Vía. Era, según Javier García Gutiérrez-Mosteiro, vocal de cultura del Colegio de Arquitectos de Madrid, y secretario general del Círculo de Bellas Artes, "una aportación moderna a la ciudad que reflejaba el gran sentido monumentalista de Palacios".

Lo que pretende ahora el Ayuntamiento de Madrid es reconstruir el templete, pero sin la función que tenía antiguamente. En el proyecto se contempla la apertura de dos taquillas que, según Sigfrido Herráez, facilitarán la compra de entradas para los cines de la Gran Vía y alrededores. "Se construirá algo más ligero, pero con la misma marquesina", explica Herráez. La obra tiene un presupuesto aproximado de 30 millones de pesetas y comenzará a principios de noviembre, una vez finalicen los trabajos de rehabilitación de la calle de la Montera.

Antonio Palacios puso en marcha la construcción de la garita en 1926, justo después de concluir el Círculo de Bellas Artes. En esta etapa, dice Gutiérrez-Mosteiro, el arquitecto abandonó el estilo "abigarrado" y "ecléctico" del Palacio de Correos, y se decantó "por unas formas más limpias y de gran claridad". Del templete destacaba el encuentro de las artes: "El trabajo esmerado de granito con marquesinas de hierro y cerámica aplicada". Aquella obra, según Gutiérrez-Mosteiro, "daba una imagen inusual al Madrid de entonces". Además, estaba basada en un experimento que se llevó a cabo en Austria, a cargo del arquitecto Otto Wagner. "La imagen de Madrid no se entendería sin Palacios", añade Gutiérrez-Mosteiro.

La edificación de Palacios reposa en la actualidad en una céntrica calle de O Porriño. Allí, en medio de un parque, está el arco sostenido por varias columnas a cada extremo. "Es un monumento más. Antes se pensó en la posibilidad de utilizarlo para que acogiera una oficina de turismo, pero fue sólo una idea", relata Gabino Oporto.

En el proyecto de reconstrucción del templete también se mencionó la posibilidad de destinar este lugar a la instalación de los carteles de cine de la Gran Vía. Esta propuesta se ha quedado en el aire de momento, pues el alcalde anunció finalmente que no se retirará ningún anuncio sin el permiso de los empresarios del sector.

El Colegio de Arquitectos de Madrid no se ha pronunciado sobre la recuperación del templete de la Red de San Luis. Pero el vocal de Cultura, Javier García Gutiérrez-Mosteiro, tiene su propia opinión: "Yo no sé qué sentido tiene reconstruir este edificio. Habría que justificarlo muy acertadamente. Me parece que sería mejor que se pusiera más atención a las bocas de metro, pues la estética es verdaderamente lamentable. En lugar de reconstruir a Palacios, hay que aprender de él".

* Este artículo apareció en la edición impresa del Martes, 26 de octubre de 1999