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Los futbolistas llevarán un número fijo y su nombre en las camisetas

Los jugadores de Primera y Segunda División tendrán un número fijo asignado para toda la temporada y su nombre futbolístico aparecerá escrito en la camiseta a partir del próximo mes de septiembre. El acuerdo fue aprobado ayer por la Liga de Fútbol Profesional en su asamblea anual. La reunión contó con algunos asuntos polémicos, sobre todo cuando se debatió la comercialización de la competición.

La iniciativa de asignar un número fijo a cada jugador y de inscribir su nombre en las camisetas, a imitación de lo que se hace en otras Ligas europeas, sólo mereció un corto debate para decidir la fecha de implantación obligatoria. Se ofrecieron dos opciones: a partir de la primera jornada de la Liga 95-96 o de la primera de la 96-97. Ganó la primera alternativa. Esta misma temporada, la que empieza el próximo 3 de septiembre, cada jugador tendrá su número asignado. Asimismo, y a partir de la campaña 1996-97, el equipo que quede campeón de Liga lucirá un distintivo en sus camisetas que así lo acredite.Las cuentas de la Liga no fueron objeto de debate. La asamblea aprobó con la misma celeridad la liquidación de la temporada recién concluida (333 millones de pesetas de beneficio) y el reparto de los mismos (20% para la LFP; 56% para la Primera División -9,5 millones de pesetas por club-; y 24% para la Segunda -3,9, por club-), como el presupuesto de la próxima (14.504.936.725 pesetas).

Con menos rapidez, pero in demasiada polémica, también quedó aprobado un proyecto de calendario en el que la última jornada de Liga se disputaría el domingo 19 de mayo, y la final de Copa, el miércoles 10 de abril, aunque ésta podría variar de fecha en función de la presencia de los equipos españoles en las finales continentales.

Las situaciones conflictivas llegaron después, cuando Jesús Samper, el secretario de la LFP, habló de las negociaciones efectuadas para el patrocinio de la competición por un montante de unos 500 millones de pesetas. La polémica se desató por las obligaciones que tendrían que asumir los clubes hacia los patrocinadores de la Liga: 20 entradas por partido, dos promociones de productos por estadio en cada temporada, presencia en la publicidad estática y uso de los emblemas de cada equipo pero sólo de una manera conjunta.

Los representantes de algunas sociedades (Barcelona, Deportivo, Celta, Racing ... ) se mostraron reacios a ratificar la promoción de productos por entender que podrían chocar frontalmente con los pactos firmados con sus patrocinadores individuales. Tras un prolongado debate, la comercialización de la competición se aprobó, pero con matices: los clubes han de enviar por escrito en una semana sus problemas y la Liga negociará en función de los mismos con las firmas que pretenden comercializar la competición.

Otro punto conflictivo, aún pendiente de aprobación por la asamblea de la Federación, fue a ronda de Copa en la que deben entrar los equipos que participan en competiciones europeas. Pese a su ruego de solidaridad, éstos entrarán en dieciseisavos de final, y no en octavos como otros años.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Viernes, 14 de julio de 1995

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