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sábado, 12 de diciembre de 1987
NUEVO GOLPE TERRORISTA

Un 'comando relámpago' de ETA mata en Zaragoza a 5 niñas y 6 adultos en un atentado contra la Guardia Civil

  • La explosión del coche bomba causó además 36 heridos de diversa consideración
La banda terrorista ETA destrozó ayer el clima de diálogo en la búsqueda de una solución a la violencia al colocar un coche bomba en la casa cuartel de la Guardia Civil en Zaragoza y causar la muerte de cinco niñas, dos mujeres y cuatro agentes de ese cuerpo y heridas de distinto alcance a otras 36 personas. La explosión, que despertó a la capital aragonesa a las 6.10, derrumbó parcialmente el edificio, en cuyas ruinas quedaron sepultadas familias enteras. Esta casa cuartel figuraba en los documentos intervenidos a un grupo de apoyo de ETA desarticulado en Cuenca los pasados días 18 y 19 de noviembre. Fuentes oficiales del Ministerio del Interior sospechan que el atentado de ayer fue cometido por un comando relámpago que la organización terrorista envió desde el sur de Francia.

La organización terrorista ETA Militar envió un comando relámpago desde el sur de Francia para llevar a cabo el sangriento atentado contra la casa-cuartel de la Guardia Civil en Zaragoza, donde, al menos, doce personas resultaron muertas, entre ellas 5 niñas y 2 mujeres, esposas e hijas le guardias civiles, y más de 30 heridos de diversa consideración, según informaron fuentes oficiales del Ministerio del Interior.Aunque a la hora de cerrar esta edición ETA no había reivindicado el atentado, fuentes de la Secretaría de Estado para la Seguridad no dudan que el múltiple asesinato es obra de esta organización terrorista. Las mismas fuentes no descartan que el comando asesino haya podido ser apoyado por el buscado José Luis Urrusolo Sistiaga, como supuesto actual responsable del comando Madrid, o algunos de los operativos de San Sebastián o Alava.A las 6.10 de la mañana, tres etarras aparcaron junto a la casa cuartel de la Guardia Civil un R-18, robado en agosto pasado en Tolosa y cargado con 50 kilos de explosivos.

El guardia civil que custodiaba la puerta del edificio se dirigía hacia ellos cuando iniciaban la huida, pero la explosión en ese instante del coche-bomba le impidió llegar hasta los terroristas y le amputó instantáneamente las dos piernas.

El ruido del terror

Zaragoza se despertó ayer con el ruido del terror y el desconcierto. Los tres etarras lograron huir en un vehículo R-S, al parecer de color blanco y matrícula M-1345-GK. La explosión ocasionó un boquete de más de diez metros de largo y afectó a tres plantas del cuartel de la Guardia Civil, especialmente a su parte trasera, así como a la empresa Industrias Orgánicas, SL, situada enfrente del cuartel.La casa-cuartel y comandancia de la Guardia Civil está ubicada en la avenida de Cataluña, donde se encuentra la puerta principal, aunque el coche-bomba fue colocado en una calle estrecha lateral, donde está situada la entrada a los cuarteles. En el edificio, relativamente viejo, viven unas 40 familias de guardias civiles, un total de 180 personas, así como unos 40 estudiantes, hijos del cuerpo, procedentes de diversos puntos del país y algunos de los cuales preparan su ingreso en la Academia de la Guardia Civil.La onda expansiva del cochebomba derribé parte del edificio y también afectó a las casas próximas, cuyos vecinos se lanzaron a la calle tras la detonación. Después de la explosión efectivos de los bomberos, Cruz Roja y cuerpos de seguridad se trasladaron al lugar del atentado para rescatar a los supervivientes, trasladar a los heridos a los hospitales e ir sacando muertos de entre los escombros.

Un microbús del Ejército de Tierra que transportaba a varios soldados para donar sangre en el hospital militar de la capital zaragozana, donde estaban ingresados algunos de los heridos en el atentado contra la casa-cuartel, arrolló al conductor de un ciclomotor, quien sufrió diversas heridas a causa de las cuales, fallecería posteriormente. El microbús militar se precipitó contra el conductor, Tomás Lafontana, cuando éste se encontraba parado en un semáforo a la espera de la luz Verde.

La incertidumbre marcó las tareas de desescombro por la esperanza de encontrar personas con vida, aunque trágicamente solo fueron descubriéndose cadáveres. Mientras tanto, los expertos antiterroristas estudiaban el tipo de explosivo, analizaban el vehículo utilizado, contrastaban sus datos, trataban de identificar a los terroristas y buscaban cualquier pista que pudiera llevar hasta el comando asesino. En la informaciones intervenidas al detenido grupo de apoyo al comando Madrid la policía encontró datos sobre futuros atentados en Zaragoza contra "personal militar, incluidos cadetes de la Academia General de Zaragoza y miembros del Ejército del Aire, y sus lugares habituales de reunión, así como empresas de capital francés", según el comunicado oficial distribuido recientemente.

No se hacía referencia concreta a la Guardia Civil. No se había establecido ningún dispositivo de seguridad especial. Fuentes del Ministerio del Interior afirman que atentados indiscriminados son dificiles de evitar. Por ese mismo motivo tampoco se habían levanatado aires triunfalistas en el departamento a pesar de los éxitos policiales de los últimos meses. Expertos antiterroristas aseguran que se esperaba una acción cruel y sin riesgo para el comando de ETA ante la situación de debilidad de la orga nización terrorista". "ETA", añaden estos especialistas, "necesita acciones propagandísticas y du ras frente a la línea del diálogo abierta por el Gobierno socia lista".

Las fuerzas de seguridad estaban en alerta en toda España y en Zaragoza se había ordenado extremar la seguridad en centros oficiales, militares y policiales.

Matar es muy fácil

Luis Roldán reiteraba que "es cierto que ETA tiene menor capacidad después de los recientes éxitos de la lucha antiterrorista, pero matar es muy fácil". El secretario de Estado para la Seguridad, Rafael Vera, reunía en su despacho a todo su gabinete de expertos antiterroristas e inforinaba a José Barrionuevo, a su salida del Consejo de Ministros, de las primeras pistas de la investigación.El ayuntamiento celebró un Ipleno extraordinario en el que se aprobó por unanimidad la condería del atentado y el apoyo y solidaridad a los familiares de las víctimas.

La corporación de la capital aragonesa decretó tres días de luto oficial y ha, convocado una manifestación que se celebrará el domingo, a las 11.30 horas, bajo el lema Zaragoza por la paz y contra el terrorismo.

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