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NUEVA ACCIÓN TERRORISTA EN EL PAIS VASCO

Asesinada en Ordizia la ex dirigente 'etarra' 'Yoyes' un año después de acogerse a la reinserción

María Dolores González Cataráin, Yoyes, de 32 años, la ex dirigente de ETA Militar que regresó a Euskadi en octubre de 1985 acogida a las medidas de reinserción propiciadas por el Ministerio del Interior, fue, asesinada ayer tarde, a las 17.45, en Ordizia (Guipúzcoa), en presencia de su hijo de tres años y de otro niño también de corta edad. La joven acababa de sentar a su hijo en uno de los tractores dispuestos con motivo de la feria que celebró ayer Ordizia, en el paseo del Gudari Etorbidea (avenida del Soldado Vasco). Un individuo alto, moreno, joven y a cara descubierta le disparó tres tiros, uno de los cuales le atravesó la sien.

Nadie vio nada en Ordizia, pese a que el lugar del asesinato era frecuentado a esa hora por numerosas personas que subían a la plaza para presenciar el espectáculo de la fiesta. Personas que citan a otras personas y éstas a supuestos testigos que enmudecen ante la Prensa, hablaron de tres individuos que huyeron en un Renault 5 gris, con matrícula de San Sebastián, robado poco antes en el paseo Gudari Etorbidea.La muerte de Yoyes fue instantánea, y los miembros del servicio de asistencia en carretera DYA que vendían cupones ayer tarde en Ordizia, aprovechando la conglomeración del día de feria, sólo pudieron, certificar su muerte y tratar de calmar el llanto histérico de los dos niños.

El robo del coche Renault 5 se produjo momentos antes del atentado y a unos 200 metros del lugar en que se encontraban María Dolores González y los dos niños. Dos individuos encañonaron al propietario, le obligaron a introducirse en el interior de su coche y colocaron el automóvil en la misma calle, a la altura en que se encontraba Yoyes. Cometido el atentado, el propietario del coche fue abandonado en la calle mientras los tres miembros del comando huían en dirección a la estación de Beasain, donde fue encontrado el coche. Su propietario prestó ayer tarde declaración en el cuartel de la Ertzantza (policía autonómica) de Beasain.

Las fiestas continuaron, y la multitud celebraba enfervorizada los lances del juego de pelota en el frontón de la localidad a poco más de 100 metros escasos del lugar del atentado. A las ocho de la tarde el Ayuntamiento, de Ordizia decidió suspender la fiesta y convocar a un pleno extraordinario, mientras algunos bares empezaban a cerrar sus puertas.

Yoyes residía en San Sebastián y acudía regularmente a Ordizia, su pueblo natal, en el que habitan sus padres y algunos de sus hermanos Regresó a Euskadi, 12 años después de exiliarse, el 12 de octubre de. 15185, después de negociar su vuelta directamente con el Ministerio del Interior a través de la Embajada de España en México, donde vivió seis años. Su presencia en Euskadi fue conocida públicamente al mes siguiente, y poco después algunas calles de Ordizia fueron cubiertas con pintada de Yoyes, traidora, y otras en la que la amenaza se hacía más explícita.

La campaña contra Yoyes, de 32 años, provocó fricciones en Herri Batasuna de Ordizia, partido en el que militan familiares directos de la víctima. La noticia de su vuelta suscitó entonces el siguiente comentario incrédulo de un destacado dirigente de HB: "Es como si, me dicen que Txomin se ha arrepentido; no me lo creo".

El Ayuntamiento de Ordizia aprobó anoche, en un pleno iniciado después de las 22.00 horas, una moción de condena del atentado, y en la que se califica a sus autores de "totalitarios y fascistas". La moción fue aprobada con los votos del PNV, PSOE y Euskadiko Ezkerra y rechazada por los representantes de Herri Batasuna.

José Luis González Catarain, hermano de Yoyes y concejal de HB en Ordizia, no asistió al pleno. La moción aprobada en el Ayuntamiento indica que los autores del atentado han buscado impedir la libertad de decisión de María Dolores González, al tiempo que recuerda que la ex etarra se acogió en su día a las medidas de reinserción aprobadas por el Parlamento vasco. El Ayuntamiento ha convocado una manifestación para mañana después del funeral.

Los concejales de Herri Batasuna explicaron su rechazo a la moción indicando que ellos lamentaban esta muerte, al igual que las del resto de las víctimas de la violencia y señalaron que no se puede valorar ese atentado sin tener en cuenta "el contexto de represión brutal que sufren los refugiados en Euskadi norte".

La ex etarra se negó sistemáticamente a ser entrevistada por los medios informativos y guardó silencio absoluto, probablemente en la idea de que esta actitud enfriaría también otras actitudes. Su marido manifestó reiteradamente que María Dolores González sólo hablaría para exponer su análisis de la situación política vasca en el caso de que se sintiera verdaderamente atosigada.

Un aparejador que se encontraba trabajando en el edificio situado en la plaza donde se produjo, el atentado manifestó haber visto a tres individuos corriendo inmediatamente después de haber escuchado tres disparos que él y otros muchos vecinos de Ordizia creyeron que eran cohetes de fiesta. La policía encontró tres casquillos, de bala en el lugar del suceso.

La mancha de sangre fue cubierta con serrín y poco después los niños recorrían ese mismo lugar con sus bicicletas. Según Efe, un artefacto compuesto por dos kilos de Goma 2 y depositado en el maletero del vehículo utilizado para huir por los autores del asesinato fue estallado esta madrugada por la Guardia Civil, sin que se registraran desgracias personales.

* Este articulo apareció en la edición impresa del Jueves, 11 de septiembre de 1986

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