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viernes, 7 de febrero de 1986
ANTENTADO EN MADRID

Asesinados en Madrid el vicealmirante Colón de Carvajal y su conductor en un atentado en el que fue herido el comandante Rodríguez Toube

  • El comando terrorista ametralló y lanzó una granada de mano contra el vehículo de los militares
Madrid 7 FEB 1986

El vicealmirante de Marina Cristóbal Colón de Carvajal y su chófer, Manuel Trillo, fueron asesinados a las 10.20 de ayer en Madrid por un comando que ametralló el vehículo oficial en el que viajaban, a cuyo interior arrojaron una granada de mano. En el atentado, ocurrido en la calle del Tambre, en la colonia de El Viso, resultó herido grave Antonio Rodríguez Toube, comandante ayudante de Colón de Carvajal. Dentro del vehículo usado por los terroristas para huir, que fue abandonado, en la calle de Diego de León, la policía encontró una granada de mano y un cargador de munición de 9 milímetros Parabellum, armamento usado habitualmente por ETA. El atentado aún no había sido reivindicado anoche. Media hora después del suceso, tres jóvenes que ocupaban un vehículo escaparon de una patrulla policial y se dirigieron hasta un inmueble de la calle de Toledo, donde se perdió su pista. La policía no pudo asegurar ayer tarde si se trataba de los autores del atentado.

El atentado se produjo a las 10.20. El coche oficial del vicealmirante, un Talbot 1800 de color marrón con matrícula FN-10025, conducido por el chófer Manuel Trillo, de 55 años, y ocupado por el vicealmirante Colón de Carvajal, de 61, y su ayudante Rodríguez Toube, de 45 años -situados en el asiento posterior del automóvil-, enfiló la calle del Tambre desde la esquina con Balbina Valverde. Allí tuvo que reducir la velocidad al llegar a un estrechamiento. Según los testigos, dos jóvenes", apostados a ambos lados de la calle, ametrallaron- el vehículo en fuego cruzado. Casi al mismo tiempo, uno de los terroristas lanzó una granada de mano contra el vehículo oficial, mientras que el otro miembro del comando proseguía el ametrallamiento desde la acera opuesta.El coche, ya sin dirección, se estrelló contra un automóvil Ford Sierra plateado que se encontraba aparcado justo enfrente del portal número 43 de la calle de Tambre. Lorenzo Tiana, profesor de una escuela situada a unos 25 metros del lugar de los hechos, hizo el siguiente relato sobre el momento del atentado, momento en que se encontraba en la calle: "Oí nítidamente los disparos de una ametralladora y luego una fuerte explosión". Tiana se dirigió hacia la calle de Tambre, donde el portero de la finca número 43 -que ayer se negó a hacer ningún tipo de declaración- pedía ayuda a los pocos transeúntes que en ese momento circulaban por la zona, al mismo, tiempo que solicitaba que alguien llamara a la policía. "Los ocupantes del asiento posterior", señaló el profesor, "se encontraban volcados uno sobre el otro, mientras que el chófer estaba echado hacia su lado derecho".

Según Lorenzo Tiana, "una de las personas del asiento posterior levantó la cabeza unos segundos y volvió a caer". El comandante Rodríguez Toube, ensangrentado y haciendo oír sus lamentos, logré salir del vehículo y ponerse de pie con ayuda de los transeúntes.

La cara destrozada

El chófer Manuel Trillo -funcionario civil de la Armada- y el comandante Rodríguez Toube fueron trasladados a la residencia sanitaria La Paz, donde el conductor ingresó cadáver; Su muerte se produjo de forma instantánea, al atravesarle el tórax un proyectil que le alcanzó órganos vitales. El comandante, que entró en el hospital consciente, se encontraba ayer en estado grave. Según el parte médico, el herido presentaba en el momento de su ingreso un choque traumático, traumatismo craneoencefálico y fracturas diversas en ambas manos y pie izquierdo. El comandante fue intervenido quirúrgicamente al mediodía.

Media hora después, el cuerpo del vicealmirante Colón de Carvajal, con la cara completamente destrozada y una gran mancha de sangre en el pecho, se encontraba tendido en la calzada y cubierto con una manta marrón. El juez de instrucción número 16, Tomás García González, llegó a las 11. 15, y ordenó levantar el cadaver. Según el médico forense Modesto Martínez Piñeiro, la muerte de Colón de Carvajal se produjo "de manera fulminante por un estallido cardiaco" provocado por la metralla de la granada, que "le debió de explotar al lado de su costado izquierdo".

El vicealmirante padecía un cáncer de pulmón, por lo que trabajaba a medio ritmo. Realizaba cambios constantes en sus horarios e itinerarios, según afirmó ayer el secretario de Estado de Defensa, Eduardo Serra. Un amigo personal de Colón de Carvajal telefoneó ayer por la mañana a su despacho para preguntar si el vicealmirante tenía intención de ir a trabajar, lo que su secretaria ignoraba a esas horas. Un poco más tarde la secretaria pudo confirmar la asistencia del vicealmirante. "Me ha dicho que se encuentra un poco inejor", indicó. Cristóbal Colón de Carvajal no había acudido a su trabajo ni el martes ni el miércoles por hallarse en tratamiento.

El vehículo oficial tenía los cristales rotos y un boquete de unos 20 centímetros en el centro del asiento posterior. Unas gafas oscuras y dos gorras de plato se encontraban en su interior.

Los dos integrantes del comando huyeron por la calle de Tambre en dirección a Serrano, donde les esperaba un vehículo con una tercera persona al volante. Según testigos presenciales, uno de ellos tenía entre 25 y 28 años de edad, portaba un bolsa de deportes y vestía cazadora beis y pantalón oscuro. El segundo integrante-aparentaba unos 30 años y vestía un chubasquero azul claro. En la huida, según un testigo presencial, uno de los terroristas perdió un cargador y se detuvo a recogerlo. Fuentes de Interior aseguraron ayer que algunos testigos identificaron ante la policía a dos de los terroristas como José Luis Aracama Mendía (Makario) y José Luis Urrusolo Sistiaga, presuntos integrantes del comando España de ETA Militar.

El coche usado en el atentado fue localizado a las 13.15 a la altura del número 67 de la calle de Diego de León, estacionado en doble fila frente a una parada de taxis desde al menos las 11.30, según confirmó un taxista.

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