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Dos delincuentes muertos y un policía herido en un tiroteo registrado en una clínica de Barcelona

Un delincuente fugado de un furgón de la Guardia Civil hace dos meses y su compañero, todavía no identificado, resultaron muertos ayer, y un policía gravemente herido, en un tiroteo ocurrido en la sala de recepción de la clínica Barceloneta, de Barcelona.

Los hechos se produjeron cuando, a las 14.30 horas, cuatro inspectores de la Brigada de Policía Judicial regresaban de un servicio en el barrio de la Barceloneta y se cruzaron con dos individuos, uno los cuales era !Pedro García Pérez, uno de los fugados en septiembre de un furgón celular de la Guardia Civil que trasladaba reclusos de la prisión Modelo. Al reconocer a García Pérez, uno de los inspectores entró en la clínica y pidió la documentación a los sospechosos.Perseguidos y perseguidor se encontraron cara a cara en una habitación de no ás de quince metros cuadrados ocupada por un reducido mostrador y unos sofás de skay verde, a juego con la decoración de la sala. Al parecer, Pedro García Pérez y su compañero echaron mano de las pistolas que ocultaban bajo la chaqueta, una del nueve corto, procedente de un robo a un coronel que la había adquirido a un funcionario policial, y otra del nueve largo, de las usadas por la Guardia Civil y conseguida durante la fuga del furgón.

A Pedro García se le atribuyó en aquella ocasión el papel de promotor de la evasión y, un mes después, hizo uso de la pistola robada a la Guardia Civil para atentar contra el amante de su mujer, a pocos metros de la que fue la vivienda de ambos en las casas baratas de la zona franca barcelonesa.

Los habitantes del establecimiento sólo pueden atestiguar sobre el tiroteo escuchado en una fracción de minutos. Pero una cosa es segura, seis pistolas hicieron fuego casi al mismo tiempo. Primero las de Pedro García y su compañero todavía no identificado. Dispararon a quemarropa contra el policía que les pidió la documentación. Segundos después, otras tres, separadas por distancias de pocos metros de sus blancos.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Sábado, 20 de noviembre de 1982