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Reportaje:LA TELE QUE VIENE

El telespectador joven emigra a Internet

Baja la dedicación de los niños a la tele, ya que en 2006 la vieron diariamente 13 minutos menos que en 2000 - Los audímetros ignoran las audiencias en la Red - Los guionistas norteamericanos en huelga reclaman los derechos por la explotación en Internet

Tomàs Delclós

"Está bien que los vídeos los veáis en el Youtube; eso no está mal, pero también tenéis que verlos en La 2. ¿Por qué?, os preguntaréis. Porque si no tenemos audiencia, nos mandan a la mierda. Si queréis, poned La 2 a las cinco con eso de los ñús y la dejáis encendida hasta las doce con el telediario ese que ponen por la noche". El aviso, de broma pero de veras, es de los cómicos de Muchachada Nui, que tienen un programa en TVE y espectadores en Internet.

Algo está pasando. Vint Cerf, uno de los padres de Internet, augura que los canales tradicionales serán reemplazados por nuevos servicios interactivos desde Internet. Según Cerf, la televisión se acerca a un momento crítico similar al que atravesó la industria musical con la aparición del reproductor de MP3. "Va a seguir necesitándose la televisión para ciertas cosas, como las noticias, los deportes y las emergencias, pero será cada vez más como con el iPod: descargarse contenido para verlo más tarde".

Vint Cerf, uno de los padres de Internet, dice que la tele se acerca a un crítico momento similar al que atravesó la industria musical con la llegada del MP3
BitTorrent, popular plataforma de P2P, ha inciado una nueva andadura tecnológica y ofrece a las cadenas comerciales una plataforma P2P para emitir sus contenidos
La serie 'Kate Modern' tiene en Bebo 25 millones de audiencia. Su presidenta, Joanne Shields, dice: "Se trata de capturar la generación perdida de telespectadores"
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La emergencia de una tecnología alienta las profecías sobre la extinción de sus vecinas. Pasó con la aparición de la propia televisión, de la que se auguró que haría desaparecer el cine y la radio. No sucedió, pero sí es cierto que el acceso a contenidos a través de Internet está introduciendo cambios de alcance imprevisible.

Él aumento de canales, la oferta de emisoras temáticas, las taquillas de las plataformas de satélite, Internet y cable y la iminente TDT ya favorecen la fragmentación de la audiencia. Las grabadoras, por su parte, permiten al telespectador ver un programa con independencia del horario de parrilla. Son fenómenos que ya existen y que Internet consagra, pero el cambio de hábitos, particularmente entre la gente joven, va más allá en la Red.

Hay pistas: el 82% de los jóvenes españoles de entre 16 y 24 años acceden más frecuentemente a Internet que ven la televisión. Estos jóvenes entran en Internet entre cinco y siete días a la semana, mientras que sólo el 77% ven la televisión regularmente (cae un 5% desde 2006).

El 48% de estos jóvenes admiten que ven menos televisión porque dedican este tiempo a la Red. Estos datos de la Asociación Europea de Publicidad Interactiva no son los únicos. Un estudio publicado en el informe de 2007 de Uteca (Unión de Televisiones Comerciales Asociadas) muestra que en 2000 los jóvenes de 13 a 24 años dedicaban 153 minutos diarios a la televisión, y en 2006, 144 minutos. Los más pequeños, de 4 a 12 años, también rebajan su dedicación televisiva: de 154 minutos a 141. Y una parte de la actividad de los internautas en la Red consiste, precisamente, en ver la televisión. La encuesta de AIMC de febrero afirmaba que el 21,8% de los internautas publican vídeos en la Red, población a la que deberían sumarse quienes intercambian programas de televisión en las redes P2P.

El televidente se aleja del corsé horario de la parrilla. Según Felipe Romero, socio director de The Cocktail Analysis, consultora que está trabajando en una gran encuesta sobre el consumo de televisión en Internet, el espectador de las emisoras convencionales tiene afinidad con una serie o un presentador, pero no con la cadena. "En general, el televidente busca el contenido, no la marca. Y eso en Internet, con los buscadores, todavía está más claro. Busca la serie que le interesa, no desde dónde la emiten". La posibilidad de saltarse la parrilla y personalizar el consumo altera las perspectivas del negocio publicitario aunque, por el momento, las cifras son humildes. Los internautas jóvenes han iniciado una lenta pero persistente emigración de la tele a Internet. Y una parte de este tiempo en la Red se dedica a perseguir productos televisivos. Clips (jugadas de fútbol, gags de cómicos) o descarga de series en redes P2P.

El peso de esta actividad de televidente en línea no está claramente contabilizado. Los audímetros que miden las audiencias de la televisión convencional ignoran este nuevo canal, pero está claro que esta emigración crece.

Según Screen Digest, la televisión on line en Europa en 2005 generó cuatro millones de euros, pero calcula unos ingresos de 649 millones para 2010. El 70% seguirá saliendo de la publicidad. En Estados Unidos, según el sector publicitario, los ingresos en Internet de las cuatro grandes cadenas generalistas (ABC, CBS, NBC y Fox) con la explotación de sus programas sumaron 120 millones de dólares. Que Internet es una nueva plaza del mercado televisivo lo demuestra la huelga de guionistas de televisión norteamericanos que reclaman una parte de este pastel que, auguran, crecerá imparable. Pasa a la página 4Las horas del prime-time están dejando de ser monopolizadas por la televisión convencional. Los jóvenes menores de 30 años acumulan en esta franja horaria distintas actividades frente a distintas pantallas. Imma Tubella habla de la navegación por Ios distintos usos de Internet (correo, mensajería, televisión, etcétera) como un nuevo tipo de zapping que, además, se realiza con distintas pantallas, desde la consola, el ordenador o el móvil. Tubella, rectora de la Universitat Oberta de Catalunya (UOC), publicará en enero un libro -Internet i televisió: la guerra de les pantalles (Ariel)- junto a Carlos Tabernero y Vincent Dwyer dentro del Proyecto Internet Cataluña, iniciado en 2004 y dirigido por Manuel Castells y la propia Tubella. Aunque el estudio se centra en el universo internauta catalán, las conductas que reflejan las encuestas y los trabajos con grupos cualitativos son perfectamente exportables.

En opinión de Tubella, no se trata de sustituir plenamente a la televisión, sino de buscar nuevos usos a las distintas pantallas. "Los jóvenes tienen una relación de propiedad con las nuevas tecnologías. Cuando preguntábamos cuáles tienen en su habitación, incluían el móvil. Buscan un acceso rápido, independiente y personalizado, y eso cambia los modos de empleo del tiempo cotidiano". Este hacer distintas cosas al mismo tiempo vuelve poco atractivos, por ejemplo, los programas de larga duración que exijan una audiencia atenta. Por otra parte, las descargas les permiten tener en su ordenador los programas que desean y verlos cuando quieren. " Y la supuesta incomodidad de ver la tele en el ordenador no existe. El wi-fi permite que vean su televisión en el portátil sentados en el sofá". La aparición de las pantallas planas de grandes dimensiones, 40 pulgadas, puede hacer regresar, a ratos, a este televidente tránsfuga al salón del hogar pero, según Tubella, no hay datos para evaluar si provocarán un cambio de conductas.

Las emisoras abren sus canales en Internet, algunas productoras tantean el lanzamiento de webseries, aparecen aparatos para ver Internet desde el televisor o consumir la TV IP (teleinternet) desde el receptor tradicional. Las emisoras convencionales intentan acomodarse a estas nuevas maneras de ver televisión.

Consolas de videojuegos como la Xbox también se abren al consumo de televisión, y empresas como Disney, National Geographic o Viacom, entre otras, han llegado a acuerdos para la difusión de algunos contenidos a través de ella. Se trata de buscar al televidente donde se halla, la pantalla del videojuego en este caso. France 3 prepara para 2008 el lanzamiento de un videojuego, Wakfu, que se ligará a una serie de televisión.

France 5 ofrece una gran parte de su parrilla de documentales y magacines, gratuitamente, en la Red una hora después de su emisión. Arte lanzó en octubre Arte+7, donde se ve su programación, excepto películas, durante siete días. France 4 retransmitió en septiembre los campeonatos de atletismo sólo por la Red. Digital + ofrece los partidos de Champions también a través de una taquilla para ver en Internet.

La BBC acaba de lanzar iPlayer, que tras instalar un software permite descargar sus programas hasta una semana después de ser emitidos y el internauta dispone de 30 días para verlos. Bit Torrent, popular plataforma de P2P, ha iniciado una nueva andadura tecnológica para ofrecer a las televisiones comerciales una plataforma P2P para la emisión de sus contenidos. CBS, Fox, y Discovery Communications la incorporarán en sus proyectos digitales.

La existencia de Internet complica la vida a las emisoras. Recientemente, el éxito en Gran Bretaña de la reposición de la serie de culto de los años setenta Battlestar Galactica comportó que miles de estadounidenses acudieran a las redes P2P para descargarla. La cadena propietaria de la serie, SciFi Channel, temió un fracaso de la repesca en Estados Unidos. Todos los internautas la habían visto. En contra de las predicciones, su reestreno a los seis meses constituyó uno de los máximos éxitos de la cadena. Internet había servido de promoción. Pero Internet también alberga sus propias producciones, algunas rechazadas por las emisoras tradicionales y que en la Red demuestran su potencial de éxito.

My Space cobija dos webseries, Roommates y Quarterlife. Roommates habla de cuatro amigos metidos a trabajar en un reality-show. Gracias a la Red, los internautas pueden orientar el desarrollo de la historia. Quarterlife fue un piloto de la ABC que quedó aparcado. Ahora, sus autores lo han estrenado en My Space. Son 36 capítulos de ocho minutos sobre una chica que mantiene un weblog cuya sinceridad le acarrea problemas. Es probable que la NBC repesque el proyecto para una serie estándar .

En Bebo, la web social británica más popular, con un público mayoritariamente joven, entre 13 y 24 años, triunfa Kate Modern, un serial de misterio cuyos capítulos acumulan más de 25 millones de espectadores. Se trata, según Joanne Shields, presidenta de Bebo, "de capturar la generación perdida de telespectadores". La BBC ha firmado un acuerdo para suministrar contenidos a través de este sitio buscando sus telespectadores.

El star system de la televisión en la Red tiene nombres desconocidos. Blamesociety es la productora de una parodia de La guerra de las galaxias, cuya serie han visto 19 millones de personas en Youtube. Está protagonizada por Chad, el hermano de Darth Vader, encargado de un supermercado.

Blip.TV, por ejemplo, ofrece una plataforma tecnológica y comercial para los creadores de contenidos que hagan "lo que podría verse en la tele, pero no se ve". Una filosofía parecida tiene My Damm Channel. Viropop es un canal dedicado a la cultura medioambiental con un tono divertido e irreverente. Todo ello sin contar lo que alberga Youtube, clones españoles como Zappinternet, centenares de sitios que ofrecen enlaces a televisiones de todo el mundo, o plataformas como Joost o Hulu, donde las productoras cuelgan sus productos, pero los internautas no pueden ofrecer los suyos.

A diferencia de Youtube, estos servicios controlan el copyright de los vídeos expuestos. Una variante más contundente de este modelo es Jalipo, que propone un sistema de suscripción. El internauta adquiere una determinada cantidad de créditos que se descuentan conforme el internauta va consumiendo contenidos. Una fórmula similar al prepago en los móviles.

A esta oferta hay que añadir los canales que nacen en Internet. La revista Wired destacaba este mes la aparición de Vice TV, creado por los editores de la revista Vice y que ofrece reportajes claramente subjetivos de los interautas. Su lema: "Rescatándote de la mortal dependencia a la televisión". De momento, no ha alcanzado la audiencia de otros canales como Heavy.com o Current.TV, promovido por Al Gore. Ésta es una emisora de cable en Estados Unidos y Gran Bretaña que trabaja en las dos pantallas, el televisor e Internet, y promueve la participación del espectador, que puede enviar sus reportajes. Tras ser visados por un equipo periodístico, los podrá ver en antena o en la web.

A juicio de Felipe Romero, la televisión en Internet sigue siendo todavía una televisión que se ve en el ordenador, lo que es un obstáculo para su crecimiento, porque la manera habitual y pasiva de contemplar la televisión es cómodamente desde el sofá. "Pero los adolescentes, cuando pierden la guerra del mando a distancia en el hogar, van a su ordenador a ver lo que desean y cuando ven la televisión en el ordenador lo compaginan con otras tareas. Se envían mensajes con sus colegas y pueden estar viendo un vídeo y enviar el enlace a un amigo, lo que aumenta la difusión de estos productos". Romero no descarta que las emisoras salven producciones que no dan el share ofreciéndolas en su canal de Internet.

YOUTUBE:www.youtube.com JOOST: www.josst.com JALIPO: www.jalipo.com HULU: www.hulu.com BEBO:www.bebo.com BLIP: www.blip.tv BLAMESOCIETY: www.blamesociety.net VIROPOP:www.viropop.com ZAPPINTERNET: www.zappinternet.com MYSPACE: www.myspace.com

Multitarea durante el 'prime-time'

Las horas del prime-time están dejando de ser monopolizadas por la televisión convencional. Los jóvenes menores de 30 años acumulan en esta franja horaria distintas actividades frente a distintas pantallas. Imma Tubella habla de la navegación por Ios distintos usos de Internet (correo, mensajería, televisión, etcétera) como un nuevo tipo de zapping que, además, se realiza con distintas pantallas, desde la consola, el ordenador o el móvil. Tubella, rectora de la Universitat Oberta de Catalunya (UOC), publicará en enero un libro Internet i televisió: la guerra de les pantalles (Ariel) junto a Carlos Tabernero y Vincent Dwyer dentro del Proyecto Internet Cataluña, iniciado en 2004 y dirigido por Manuel Castells y la propia Tubella. Aunque el estudio se centra en el universo internauta catalán, las conductas que reflejan las encuestas y los trabajos con grupos cualitativos son perfectamente exportables.En opinión de Tubella, no se trata de sustituir plenamente a la televisión, sino de buscar nuevos usos a las distintas pantallas. Los jóvenes tienen una relación de propiedad con las nuevas tecnologías. Cuando preguntábamos cuáles tienen en su habitación, incluían el móvil. Buscan un acceso rápido, independiente y personalizado, y eso cambia los modos de empleo del tiempo cotidiano. Este hacer distintas cosas al mismo tiempo vuelve poco atractivos, por ejemplo, los programas de larga duración que exijan una audiencia atenta. Por otra parte, las descargas les permiten tener en su ordenador los programas que desean y verlos cuando quieren. Y la supuesta incomodidad de ver la tele en el ordenador no existe. El wi-fi permite que vean su televisión en el portátil sentados en el sofá. La aparición de las pantallas planas de grandes dimensiones, 40 pulgadas, puede hacer regresar, a ratos, a este televidente tránsfuga al salón del hogar pero, según Tubella, no hay datos para evaluar si provocarán un cambio de conductas.

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