_
_
_
_
Primer paro contra el Gobierno de Zapatero

La demanda eléctrica baja un 14,7% por la huelga

El bajón equivale a la producción de seis reactores nucleares.- En 2002 a las 10 de la mañana la caída era del 25%

La demanda eléctrica es uno de los indicadores más fiables —y probablemente el único instantáneo— sobre el funcionamiento de un país. El día anterior a la huelga general los sindicatos insistían en que ese sería un buen termómetro sobre la huelga y, según este, tuvo un moderado éxito, aunque menor que la que tuvo la de 2002 (cuando el consumo de luz cayó un 20,5%). El descenso respecto a la demanda prevista osciló entre el 12% y el 19% en función de la hora del día. En algunos puntos el descenso era el equivalente a la producción de seis reactores nucleares. Aunque el dato final no se conocerá hasta el jueves, hasta las nueve de la noche la bajada acumulada era del 14,68% y seguía bajando por lo que lo previsible era que rondara el 14%.

Más información
La jornada de huelga, por sectores
Las manifestaciones cierran una jornada de huelga desigual

Red Eléctrica de España (REE) estima la demanda eléctrica para cada media hora en función de la laboralidad y la temperatura. Acierta siempre y así debe ser porque la electricidad no se puede almacenar. Con esa previsión ordena qué centrales eléctricas deben entrar en marcha para que en cada instante se produzca tanta luz como se necesita. Para el día de la huelga, REE hizo una previsión como si fuera un día normal, sin huelga. Por eso, desde la medianoche del martes la curva de la demanda real se fue alejando de la prevista. A la una de la madrugada era un 7,9% menor que la estimada y a las seis de la mañana estaba un 15,3% por debajo. A las nueve de la mañana se alcanzó una de las mayores diferencias del día: un 19,4% menos, 6.103 megavatios de potencia menos de lo esperado, como seis reactores nucleares. A las 20.50, en la punta de la noche, el consumo era un 12,4% inferior al estimado y poco a poco las dos curvas se acercaban.

A media mañana del 20 de junio de 2002, el día de la huelga general contra el decretazo de José María Aznar, la demanda caía un 27,8%. Ayer la tónica de todo el día, descensos entre el 12% y el 19% pero sensiblemente menores a los registrados en 2002, cuando la caída media fue del 20,5%. El consumo de luz cae por el parón en la industria —cementeras, siderurgias, fábricas de automóviles...— que son grandes consumidores de electricidad, ya que ni los hogares ni el alumbrado público notan apenas la huelga. En la huelga de 1994, la demanda eléctrica cayó un 34,2%, pero el paro se realizó en enero, un mes de gran consumo por el frío.

La huelga hizo que la curva de demanda eléctrica se pareciese durante algunas horas más a la de un festivo que a la de un día laborable. A las 13.20, en el pico de media mañana, la demanda de potencia fue de 28.775 megavatios, frente a 35.090 el miércoles anterior. El pasado domingo fue algo inferior, de 24.595.

El sistema que calcula la demanda está programado para corregirse si ve desviaciones. Ayer REE suspendió esa corrección para que nadie le pudiera acusar de manipular a la baja la curva de demanda prevista. El sistema funcionó sin apagones gracias a la puesta en marcha de menos centrales de gas de las previstas inicialmente y al aumento de las exportaciones de electricidad a Francia, Marruecos y Portugal.

Aunque la reducción del tráfico fue evidente en muchas ciudades, la Dirección General de Tráfico, del Ministerio del Interior, se negó a dar datos. Un portavoz se limitó a afirmar: "No estamos dando esa información".

La demanda eléctrica en España, a las 9.40 del 29-S.
La demanda eléctrica en España, a las 9.40 del 29-S.

Tu suscripción se está usando en otro dispositivo

¿Quieres añadir otro usuario a tu suscripción?

Si continúas leyendo en este dispositivo, no se podrá leer en el otro.

¿Por qué estás viendo esto?

Flecha

Tu suscripción se está usando en otro dispositivo y solo puedes acceder a EL PAÍS desde un dispositivo a la vez.

Si quieres compartir tu cuenta, cambia tu suscripción a la modalidad Premium, así podrás añadir otro usuario. Cada uno accederá con su propia cuenta de email, lo que os permitirá personalizar vuestra experiencia en EL PAÍS.

En el caso de no saber quién está usando tu cuenta, te recomendamos cambiar tu contraseña aquí.

Si decides continuar compartiendo tu cuenta, este mensaje se mostrará en tu dispositivo y en el de la otra persona que está usando tu cuenta de forma indefinida, afectando a tu experiencia de lectura. Puedes consultar aquí los términos y condiciones de la suscripción digital.

Archivado En

Recomendaciones EL PAÍS
Recomendaciones EL PAÍS
Recomendaciones EL PAÍS
_
_