_
_
_
_

Mas cierra la ronda de contactos sin respaldos claros a su investidura

Solo el PP ha abierto la puerta a abstenerse para apoyar su presidencia

Tu suscripción se está usando en otro dispositivo

¿Quieres añadir otro usuario a tu suscripción?

Si continúas leyendo en este dispositivo, no se podrá leer en el otro.

¿Por qué estás viendo esto?

Flecha

Tu suscripción se está usando en otro dispositivo y solo puedes acceder a EL PAÍS desde un dispositivo a la vez.

Si quieres compartir tu cuenta, cambia tu suscripción a la modalidad Premium, así podrás añadir otro usuario. Cada uno accederá con su propia cuenta de email, lo que os permitirá personalizar vuestra experiencia en EL PAÍS.

En el caso de no saber quién está usando tu cuenta, te recomendamos cambiar tu contraseña aquí.

Si decides continuar compartiendo tu cuenta, este mensaje se mostrará en tu dispositivo y en el de la otra persona que está usando tu cuenta de forma indefinida, afectando a tu experiencia de lectura. Puedes consultar aquí los términos y condiciones de la suscripción digital.

Saboreando aún la holgada victoria en las elecciones, Artur Mas, líder de Convergència i Unió (CiU), finalizó ayer la ronda de contactos con los grupos parlamentarios sin garantizarse ningún apoyo en la sesión de investidura, que aún no está a convocada pero será antes de Navidad. Miembros de CiU ven difícil poder cerrar la presidencia en una primera votación en el Parlamento -es necesaria la mayoría absoluta de los votos, y a los nacionalistas les faltan seis escaños para alcanzar los 68 necesarios-, pero trabajan para lograr la investidura en la segunda votación por mayoría simple. Les basta con la abstención de un grupo -excepto Ciutadans y Solidaritat Catalana per la Independència (SI), que no cuentan con grupo propio-, y el PP abrió anteayer la puerta a hacerlo.

Más información
Castells propugna un partido más "independiente" del PSOE
Mas apela al resto de partidos a ser "constructivos" y no impedir su investidura
El PSC facilitará la investidura de Núria de Gispert como presidenta del Parlament

Tres negativas

Tras tantear las intenciones del Partit dels Socialistes (PSC) e Iniciativa (ICV-EUiA), ayer pasaron por el despacho el líder de Esquerra Republicana (ERC), Joan Puigcercós, el de Ciutadans, Albert Rivera, y Joan Laporta, que se estrenaba como parlamentario. Los tres le dijeron que no. Puigcercós le negó su apoyo porque Mas no acepta su condición principal de convocar un referéndum por la independencia; no cerró la puerta a la abstención, aunque, según fuentes republicanas, es muy difícil que cambien su opinión. Rivera tampoco se prestará a colaborar, ya que el líder de CiU no asume la sentencia del Tribunal Constitucional sobre el Estatut, como él le exige. Laporta ya avanzó el martes que votará en contra de la investidura porque Mas no quiere proclamar unilateralmente la independencia.

El ex presidente del Barça inició su andadura como parlamentario y aprovechó que llegó 15 minutos antes a la cita con Mas para hacer un poco de turismo: visitó la tienda de recuerdos del Parlament, donde compró un cuento infantil sobre la historia del hemiciclo, y visitó el bar, sin tiempo para tomarse nada. Tras media hora de reunión, rechazó hacer declaraciones.

Mas se centrará ahora en configurar su Ejecutivo, que prevé reducir de 15 a 12 departamentos. Su objetivo es aislarse para que ningún nombre se filtre antes de tiempo.

Lo que más afecta es lo que sucede más cerca. Para no perderte nada, suscríbete.
SIGUE LEYENDO
Artur Mas (a la izquierda), durante la reunión que mantuvo ayer con Joan Laporta.
Artur Mas (a la izquierda), durante la reunión que mantuvo ayer con Joan Laporta.MARCEL·LÍ SÀENZ

Archivado En

Recomendaciones EL PAÍS
Recomendaciones EL PAÍS
Recomendaciones EL PAÍS
_
_