_
_
_
_
Reportaje:

Una Gala sin 'reina'

La ausencia de Nuria Fernández, galardonada como mejor atleta del año e implicada en la Operación Galgo, marca la fiesta del atletismo

En la entrada del aparcamiento del Comité Olímpico Español (COE), dos jóvenes sujetan una pancarta. "Presunción de inocencia", proclama. Trata, seguramente, de la situación de Nuria Fernández, la mejor atleta de España, según los votantes convocados por la federación española, e implicada, según las confesiones de su propio entrenador, Manuel Pascua, en la Operación Galgo contra el dopaje.

La pancarta y la ausencia de Nuria Fernández fue uno de los dos únicos momentos en los que el escándalo que ha marcado con fuerza al deporte español en las últimas semanas se hizo patente en la Gala anual, la gran fiesta del atletismo nacional. La otra ocasión en que se verbalizó el problema se produjo con la intervención del secretario de Estado para el Deporte, Jaime Lissavetzky, quien no pudo evitar referirse a "los gozos y las sombras" del deporte español en 2010. Lissavetzky, que dejará próximamente el cargo en el que lleva siete años, pues es candidato a la alcaldía de Madrid en las próximas elecciones municipales, se despidió, recordó someramente sus actuaciones legales contra las grandes preocupaciones de la sociedad en asuntos deportivos -la corrupción, la violencia y el dopaje- y se declaró "orgulloso de la tolerancia cero" en relación con el dopaje.

Lissavetzky habla de "los gozos y las sombras" del deporte español en 2010
Más información
"Caerá quien tenga que caer"
"¡Coño, el 'number one'!"

El momento cumbre de la noche, la entrega del premio a los mejores atletas del año, quedó inevitablemente cojo después de que se anunciara que la premiada en la categoría femenina, Nuria Fernández, no había podido acudir a recibir su placa sin explicar las razones, que eran, evidentemente, inexplicables, pues se basaban en el boicot de sus compañeros premiados.

Así, llegado el momento, se concentraron tres de los máximos dirigentes del deporte español -Lissavetzky; el presidente del COE, Alejandro Blanco, y el presidente de la federación, José María Odriozola- para entregar la placa de mejor atleta del año a Arturo Casado, precisamente uno de los que con más fuerza ha expresado en las últimas semanas su deseo de que se trate a los tramposos con la mayor dureza posible.

Blanco aprovechó su discurso para manifestar su apoyo inquebrantable y rendir homenaje a Odriozola -mudo en tan sensibles momentos: solo agarró el micrófono para entrevistar a Casado, pero no sobre el problema que tanto preocupa, sino sobre su preparación de la nueva temporada-, su "admirado amigo".

De izquierda a derecha, José María Odriozola, Jaime Lissavetzky, Arturo Casado y Alejandro Blanco.
De izquierda a derecha, José María Odriozola, Jaime Lissavetzky, Arturo Casado y Alejandro Blanco.LUIS SEVILLANO

Tu suscripción se está usando en otro dispositivo

¿Quieres añadir otro usuario a tu suscripción?

Si continúas leyendo en este dispositivo, no se podrá leer en el otro.

¿Por qué estás viendo esto?

Flecha

Tu suscripción se está usando en otro dispositivo y solo puedes acceder a EL PAÍS desde un dispositivo a la vez.

Si quieres compartir tu cuenta, cambia tu suscripción a la modalidad Premium, así podrás añadir otro usuario. Cada uno accederá con su propia cuenta de email, lo que os permitirá personalizar vuestra experiencia en EL PAÍS.

En el caso de no saber quién está usando tu cuenta, te recomendamos cambiar tu contraseña aquí.

Si decides continuar compartiendo tu cuenta, este mensaje se mostrará en tu dispositivo y en el de la otra persona que está usando tu cuenta de forma indefinida, afectando a tu experiencia de lectura. Puedes consultar aquí los términos y condiciones de la suscripción digital.

Archivado En

Recomendaciones EL PAÍS
Recomendaciones EL PAÍS
Recomendaciones EL PAÍS
_
_