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Los peligros de ser famoso y 'twittear'

Courtney Love, a juicio por insultar en Twitter; Miley Cyrus abandona la 'web' harta

El mundo Twitter se está convirtiendo en una nueva fuente de ingresos para los abogados de los famosos. Desde que las celebridades tomaron al asalto esta herramienta de comunicación y decidieron utilizarla de la misma manera que la gente anónima, las denuncias y los enfrentamientos por los mensajes en Twitter no han dejado de crecer.

Courtney Love se verá este mes cara a cara en los juzgados con la diseñadora Dawn Simorangkir, que la denunció por libelo después de que la rockera la llamara "ladrona y mentirosa" en Twitter. Al parecer, la cantante "se enamoró" del trabajo de la diseñadora y le dio telas vintage para que le diseñara ropa. Cuando Simorangkir presentó la factura, Love se negó a pagarla, así que la diseñadora no quiso devolver el material. Love, conocida por sus exabruptos, la insultó en Twitter, y ahora Simorangkir dice que sus palabras han dañado su negocio.

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Según abogados especializados en causas sobre libertad de expresión, las leyes que se aplican a los medios de comunicación por libelo y difamación son las mismas que deberían aplicarse a redes sociales como Facebook o Twitter. Sin embargo, parece claro que a medida que estas denuncias se multipliquen va a ser la jurisprudencia quien tenga la última palabra. Según dijo el experto Floyd Abrams, en The New York Times, "la defensa siempre puede argumentar que el lenguaje de Twitter no puede tomarse tan en serio como el de otros medios de comunicación. Esperaremos a ver qué piensan los jueces al respecto".

Bryan Freedman, abogado de Simorangkir, también ha defendido al bloguero Perez Hilton contra la actriz Demi Moore en una bronca que no ha llegado hasta los tribunales, tras una discusión acalorada en Twitter que arrancó después de un comentario maligno de Hilton sobre el escote de la hija de Moore.

Harta de la esclavitud de mensajear constantemente, hace unos días Miley Cirus anunció que borraba su cuenta, en la que tenía más de dos millones de seguidores, "porque estaba empezando a vivir para [escribir a] la gente".

Miley Cyrus, en Madrid en abril (izquierda), y Courtney Love, en un tribunal en Manhattan en 2004.
Miley Cyrus, en Madrid en abril (izquierda), y Courtney Love, en un tribunal en Manhattan en 2004.ULY MARTÍN / AP

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