Cambia tu relación con... El armario de la limpieza

Cambia tu relación con...EL ARMARIO DE LA LIMPIEZA

Se conoce al ciudadano ecorresponsable por cómo limpia la casa. Sabe dónde tirar los productos cuando se terminan o caducan (ojo, estos pueden ser peligrosos) y saca partido al vinagre, que sirve para quitar la grasa del horno o acabar con los malos olores en el cuarto de baño. Y utilizan periódicos para limpiar los cristales, una forma de darle un nuevo uso que no impide que luego se pueda reciclar

La acidez del vinagre es tan poderosa que es capaz de eliminar el moho de los azulejos o los malos olores de los inodoros. También es eficaz para desinfectar frutas y verduras, quitar la grasa pegada en las paredes del horno o las huellas en las superficies de acero inoxidable. Este versátil líquido, rescatado gracias a los sabios consejos de generaciones anteriores, se comercializa en una versión exclusiva para la limpieza (y que cuando se termina debe tirarse al contenedor amarillo como envase que es).

Pero cuidado porque este tipo de vinagre no se ingiere. Su concentración de ácido acético es mucho mayor (8 grados) que la presente en los utilizados para el aliño de alimentos (de 3 a 5 grados), como los vinagres blanco, el de vino, el de manzana... Todos sirven para limpiar, pero no valen para todo. No se deben utilizar para la plancha (puede corroer las piezas), ni para repasar la encimera de mármol, ni para fregar suelos de madera, ni para quitar el polvo de las pantallas.

Este conocimiento sobre limpieza lo demuestran ciudadanos ecorresponsables como Pablo Fons, economista residente en Bruselas. Además de mantener a raya la casa que comparte con otros cuatro amigos, trata de reducir al máximo los envases y tira de ingenio reutilizando los que ya tiene para cumplir con el objetivo de un consumo sostenible. “Compro únicamente recargas cada vez que se me acaba un producto”, explica Fons, de 26 años, que combina el uso de vinagre con el de otros productos. También separa sus residuos para que se puedan reciclar, aunque la recogida en la capital belga es muy diferente. Los ciudadanos depositan las bolsas en la calle y los camiones pasan a por ellas de puerta en puerta. “Creo que es mucho menos práctico e higiénico, por eso cada vez que voy a España y veo los contenedores me muero de envidia. Aun así, esto no me impide reciclar”, apunta.

El armario de los productos de limpieza de Pablo Fons

Fons dedica a su casa dos días a la semana, así la tiene impoluta. “Viene mucha gente a vernos y me molesta que no esté en condiciones”, dice. En su armario nunca falta vinagre de limpieza, esa “solución maestra” que utiliza para repasar baños y mamparas, lavar el fregadero o quitar manchas de la ropa. “Relleno una botella de vidrio con un pulverizador y la de plástico la tiro a mi cubo amarillo”. Durante la faena siempre lleva guantes de látex o nitrilo. “Sé que no van al amarillo porque no son un envase, hay que tirarlos al gris”, afirma. Aplica detalles de experto como utilizar la mitad de un limón y aprovecharlo para repasar el horno o el lavavajillas, que después deja en el cubo orgánico (marrón). Pero aspira a ser aún más ecorresponsable y para eso necesita resolver algunas dudas que le generan ciertos residuos:

Su truco: Rescata camisetas rotas o sábanas viejas para convertirlas en trapos de limpieza. Las corta de forma rectangular.

Intento dar una segunda vida a todo lo que tengo por casa. Hace poco me recomendaron limpiar el moho de los azulejos con un cepillo de dientes usado. Me veo tentado de tirarlo al amarillo al ser de plástico, pero no es un envase, ¿verdad?

No, aunque la mayoría están hechos de plástico y nailon, los cepillos no son envases. Se deben depositar en el gris. En el caso de los cepillos eléctricos, tienen que llevarse a un punto de recogida para pequeños electrodomésticos. Y si son cepillos de bambú, hay que quitar las cerdas con unas pinzas para tirarlas en el contenedor gris. El mango, al ser biodegradable, puede ir al marrón. Sin embargo, el envase en el que se comercializa sí se recicla y se tiene que separar. La parte de cartón debe ir al contenedor azul y la de plástico al amarillo.


Los cepillos de dientes usados son muy útiles para rematar las partes más inaccesibles de algunas superficies o rincones como teclados, azulejos, desagües o grifos. También sirven para eliminar las pelusas o pelo pegado a un velcro, o incluso para quitar manchas de la ropa. Basta con aplicar un poco de producto y realizar movimientos circulares.


ENVASES

Envoltorio

PAPEL Y CARTÓN

Cartón

RESTO

Cepillo de dientes

Guardo periódicos para limpiar de vez en cuando las ventanas. Al estar un poco húmedos, nunca sé si van al cubo azul o al de restos.

Al azul. No pasa nada si el papel está húmedo, en las plantas de tratamiento se clasificará según su tipología. Una vez terminado este proceso, las fibras del papel se separarán y se eliminan las tintas sobrantes. Así se podrá blanquear y fabricar uno nuevo. Para la limpieza no es necesario utilizar mucho producto, con una pequeña cantidad será suficiente.

El papel de periódico está compuesto por fibras densas que impiden que se generen pelusas, como las que sueltan las gamuzas. Su tinta actúa como un abrasivo muy suave capaz de eliminar la suciedad. Pero para evitar que queden manchas, se recomienda utilizar un periódico que no sea reciente para que su tinta esté lo más seca posible. Al ser un material tan absorbente, los cristales se secarán antes y quedarán brillantes.

PAPEL Y CARTÓN

Periódico

Últimamente me he fijado que el plástico que envuelve las pastillas de jabón neutro, los estropajos o las bayetas cada vez es más fino. Si es tan ligero, ¿merece la pena reciclarlo? ¿Se puede aprovechar?

Por supuesto, sea cual sea su grosor o tamaño, todos los envases de plástico se pueden reciclar a través del contenedor amarillo. Gracias al ecodiseño, la cantidad de plástico utilizada es mucho menor sin que la calidad del envase disminuya. Se reduce el uso de materias primas y el impacto medioambiental.

Las pastillas de jabón neutro sirven para quitar manchas de la ropa, limpiar mamparas, lentes, utensilios de cocina, cerraduras, o ventanas de PVC. Incluso para reducir el chirrido de las bisagras basta con un poco de jabón con un paño húmedo. También se utiliza para absorber la humedad en cajones y armarios.

ENVASES

Envoltorio de plástico

Siempre reutilizo las botellas con pulverizador, solo compro las recargas. Pero el otro día uno se me rompió. Me pregunto si al estar defectuoso debe ir al cubo de resto o al amarillo.

Al amarillo. Suelen estar fabricados en metal o plástico, así que habrá que dejarlos en este contenedor. No pasa nada si están defectuosos, en la planta de selección se van a separar por materiales para transformarlos en nueva materia prima reciclada.
Si el producto de limpieza está caducado, se deberá llevar a un punto limpio para su correcto reciclado. De lo contrario, podrían resultar tóxicos, inflamables o corrosivos. Si hablamos del vinagre natural, de vino, manzana o blanco, también utilizados en limpieza doméstica, no caducan y por tanto no pierden efectividad.

El vinagre es un excelente aliado para limpiar, y nunca se debe mezclar con una sustancia como la lejía, porque esa combinación libera vapores de cloro nocivo que pueden irritar los pulmones. Como norma general la lejía combina mal con casi todo excepto con el agua.

ENVASES

Pulverizador

ENVASES

Botella

Cómo gestionar estos y otros residuos que se generan durante la limpieza

ENVASES

Envases de plástico - pulverizadores - envoltorio de plástico

PAPEL Y CARTÓN

Papel de periódico - envases de cartón

ORGÁNICO

Limón

RESTO

Guantes de látex o nitrilo - cepillo de dientes - bayeta - estropajo



CRÉDITOS

Redacción: Micaela Llorens
Coordinación editorial: Juan Antonio Carbajo
Coordinación de diseño: Adolfo Domenech
Diseño: Rosa Daza
Desarollo: Rodolfo Mata