La esperanza de una vida mejor

A veces, la posibilidad de seguir tus metas es incluso más importante que las metas mismas. Para Pam Payano, la oportunidad que el Programa de Becas Bright Futures creó para que pudiera asistir a la universidad fue suficiente para encaminarla

Para mucha gente, ir a la universidad es un lujo que parece inalcanzable. Los obstáculos económicos parecen ser una carga excesiva, especialmente si vienes de un hogar de bajos ingresos y hay hermanos involucrados. Poner esa presión sobre tus padres podría ser pedir demasiado, incluso si una educación superior definitivamente te dará la oportunidad de una vida mejor. Pam Payano, graduada de la Universidad Central de la Florida, conoce bien ese sentimiento.

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“Mi familia inmigró de la República Dominicana a principios de los años 90. Mi mamá siempre estuvo muy involucrada en el sistema educativo y fue muy participativa en nuestros estudios, pero como cualquier otra familia inmigrante, enfrentamos el problema de pagar la universidad”. Pam tiene dos hermanos, por lo que el problema fue significativamente mayor. Afortunadamente para los Payano, junto con miles de otras familias de la Florida, no estaban solos. “Aprendimos los conceptos básicos de lo que se tenía que hacer para solicitar la beca Bright Futures y los tres obtuvimos el 100 por ciento. Pude ir a la universidad, y mis padres no tuvieron que pagar ni un centavo por la matrícula universitaria”.

Sin los recursos que ella y su familia pudieron obtener a través de la Beca Bright Futures, habría sido una batalla cuesta arriba. Pero una vez que Pam consiguió la ayuda económica que necesitaba, les mostró el camino a sus hermanos. “Simplemente saber que tenía esta oportunidad disponible para mí, poder ir a cualquier escuela que quisiera y realmente obtener una educación de primer nivel fue algo genial. Creo que me emocioné más cuando obtuve la beca que cuando ingresé a la universidad”.

Aunque al principio estaba indecisa, pronto se dio cuenta de lo que esta oportunidad implicaba para su carrera y sus metas. “Elegí Comunicaciones y Relaciones Internacionales como mi campo de estudio porque quería encontrar una manera de conectarme con más gente y ser una persona ingeniosa que supiera hablar y comunicarse con diferentes grupos culturales y diferentes tipos de personas, independientemente de su origen y sea cual sea su situación socioeconómica”.

Poniendo su marca en el mapa

Después de graduarse, Pam encontró una manera de retribuir a su comunidad y poner el foco sobre algunos de los aspectos de su ciudad natal que siente más cerca de su corazón, trabajando con la ciudad de Miami para promover los barrios patrimoniales y toda la diversidad que la ciudad tiene para ofrecer. “Actualmente trabajo en la Oficina de Convenciones y Visitantes de Miami (GMCVB, por sus siglas en inglés) como gerente de desarrollo de programas y mi función es asegurarme de que los barrios patrimoniales de Miami, como Little Havana, Overtown, West Coconut Grove, estén incluidos en todas nuestras iniciativas de mercadotecnia”.

La idea detrás de esta iniciativa es que quien visite Miami no solo vaya a las playas, sino que también pueda explorar la cultura dentro de estos vecindarios, algo que a menudo se pasa por alto en favor de destinos más ostentosos. Estas comunidades no son solo el corazón y el alma de la ciudad, sino también importantes centros culturales. “Nuestro departamento comenzó con solo cuatro barrios y mi objetivo ha sido expandir ese número, y de hecho ha crecido a trece, y hacerle saber a la gente sobre los lugares increíbles dentro de la ciudad. No solo es para que el turista sepa a dónde ir, sino también para que los locales aprendan a apreciar su propia ciudad”.

Más que una herramienta

Tener la Beca Bright Futures no solo significó que Pam podría asistir a la universidad. Fue algo más que eso. “Aparte de los libros y el dinero para pagar la universidad, la beca Bright Futures nos dio esperanza”.

Sus padres probablemente podrían haberlo logrado de alguna manera, pero hubiera sido mucho más difícil, posiblemente llenándolos de deudas y tal vez teniendo que tomar la difícil decisión de escoger cuál de sus hijos iría o no a la universidad. Eliminar ese obstáculo permitió a Pam, una estudiante muy diligente, concentrarse en su trabajo. “Abrió todas esas puertas para mí, para mis hermanos, mis primos... Incluso mi esposo es un becado de Bright Futures. Nos permitió sentir que podíamos hacer cualquier cosa sin la presión financiera. Mi enfoque estaba solo en mis estudios y ser la mejor versión de mí. Trabajamos duro para lograrlo, pero tener la beca definitivamente fue una bendición”.

¿y tú qué piensas?

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