Checo Pérez alcanza la tercera cima de su carrera en Mónaco

El piloto mexicano triunfa en una accidentada carrera de Ferrari y mantiene su fulgurante ritmo en la temporada

El piloto mexicano Checo Pérez celebra su triunfo en Mónaco.
El piloto mexicano Checo Pérez celebra su triunfo en Mónaco.Daniel Cole (AP)

Mónaco, lluvia, drama. Checo Pérez se ha llevado la victoria en el Gran Premio monegasco, accidentado por los chubascos y un accidente sobre la pista de Mick Schumacher de Haas. El mexicano, que la semana pasada tuvo que cederle el triunfo a Max Verstappen, aprovechó una fatal toma de decisión de Ferrari que les hizo perder el liderato. Esta vez no hubo órdenes de equipo. Pérez suma la tercera victoria en su carrera tras Sakhir 2020 y Bakú en 2021, así supera el legado de Pedro Rodríguez, que ganó dos veces en Fórmula 1. Además, el de Guadalajara mantiene su fulgurante paso en la temporada.

Los recalcitrantes aficionados a la Fórmula 1, además de todos sus analistas, consideran al circuito de Mónaco como el mejor de toda la temporada. Los autos pasan por calles tan sinuosas como opulentas. Los adelantamientos son casi imposibles. Sergio Pérez ha peleado durante 11 años por subirse al podio allí. En 2016, cuando corría por Force India, logró el tercer lugar. El podio lo completó con Lewis Hamilton y Daniel Ricciardo.

Este año, Pérez metía el turbo por Mónaco. En las pruebas libres lucía sólido y con buen ritmo. La clasificación iba bien hasta que, en la qualy tres, el mexicano perdió el control y se estampó contra el muro. Por suerte, él estaba en tercera posición La lluvia paralizó el inicio de la carrera. Tras una hora bajo la lluvia y la tensión, los coches largaron con el coche de seguridad en la punta.

Los coches iban con exceso de cuidado. Los equipos debían esperar el momento adecuado para cambiar los neumáticos en cuanto la pista se secara. El mexicano se fue a cambiar las gomas de lluvia intensa por las intermedias en la vuelta 17, que le hizo caer un par de posiciones. Pero era una estrategia con efecto retardado. Los Ferrari tardaron unas vueltas más para hacer el cambio y ahí el equipo italiano cometió un grave error al llamar a los boxes a sus dos pilotos y comprometieron la punta. Pérez, que ya se había puesto líder, alargó la distancia y eso le permitió volver a cambiar de llantas.

El mexicano tuvo que entrar en modo resistencia. Detrás de él estaba Sainz. El azar llegó cuando a la vuelta 27 Schumacher giró como trompo y se golpeó contra las barreras de protección. La sesión se tuvo que someter de nuevo a la baja velocidad del coche de seguridad, pero a la vuelta 30 se mostró la bandera roja.

El reinicio de la carrera supuso una dura prueba para el piloto mexicano de Red Bull que debía lidiar con sus problemas sobre la pista y con la insistencia de un tenaz Carlos Sainz que quería quitarle la punta a toda costa en 30 minutos, una medida que impuso la FIA ante el accidente de Schumacher para acortar la carrera. El cronómetro se agotaba y la tensión no claudicaba. Entre Verstappen y Leclerc, tercero y cuarto, mantenían otra batalla. Checo Pérez, el niño que sonreía en los karts en Guadalajara, pudo encumbrarse en Mónaco. Y ahora puede pelear el campeonato del mundo, algo que Red Bull tiene reservado solo para Verstappen.

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Sobre la firma

Diego Mancera

Es coordinador de las portadas web de la edición América en EL PAÍS. También se encarga de informar de historias deportivas de México. Empezó a trabajar en la edición mexicana desde 2016. Es licenciado en Ciencias de la Comunicación y Periodismo por la Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM).

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