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El Congreso mexicano aprueba el primer Presupuesto de López Obrador

Las cuentas públicas para 2019 salen adelante con el apoyo de Morena y sus aliados en la Cámara Baja

Un grupo de diputados, tras la votación.
Un grupo de diputados, tras la votación. CUARTOSCURO

Luz verde para los primeros Presupuestos de la era López Obrador. La Cámara de Diputados mexicana ha dado, en la madrugada del lunes, su visto bueno definitivo a la ley de egresos, que incluye recortes a órganos autónomos para distribuirlos entre áreas sensibles como el sector agrícola, la protección del medio ambiente o las universidades públicas. Estos habían sido algunos de los puntos que peor parados habían salido del proyecto presupuestario que el secretario (ministro) de Hacienda del Ejecutivo de Andrés Manuel López Obrador, Carlos Urzúa, llevó hace poco más de una semana al Congreso. Los diputados aún disponían de una semana más para dar su visto bueno al Presupuesto.

Las cuentas de 2019 han salido adelante con el apoyo del partido del presidente (Morena, izquierda) y de sus aliados del PES (ultraconservadores) y del PT (izquierda), así como del Partido Verde, antiguo aliado del PRI del expresidente Enrique Peña Nieto. Entre todos ellos han sumado 312 votos, por los 154 sufragios en contra de los opositores PAN, PRI, PRD y Movimiento Ciudadano. La primera de las dos patas sobre las que se asienta el Presupuesto mexicano, la ley de ingresos, ya había sido aprobada la semana pasada por los legisladores en medio de críticas de las bancadas opositoras por los recortes en varias áreas y por la rapidez con que se tramitaron las cuentas. El tono bronco se ha mantenido en la madrugada de este lunes.

El Presupuesto total mexicano será de 5,8 billones de pesos, casi 23.800 millones (alrededor de 1.200 millones de dólares) por encima de lo propuesto en un primer momento por Hacienda. Contempla una disminución de las partidas que originalmente se habían presupuestado para organismos autónomos, como el árbitro electoral y la agencia de transparencia de México, para destinar más dinero para la Secretaría de Agricultura, Ganadería, Desarrollo Rural, Pesca y Alimentación -8.000 millones de pesos más, 400 millones de dólares-, a universidades públicas -como la UNAM, la institución educativa más grande de América Latina, que había sufrido un importante tijeretazo sobre su asignación económica respecto a años anteriores- y, marginalmente, a Cultura. La dependencia de Medio Ambiente y Recursos Naturales gana, por su parte, 4.500 millones de pesos (algo más de 225 millones de dólares) respecto al primer borrador y la UNAM, 2.500 millones de pesos, tras lo que queda prácticamente en el mismo nivel que en el ejercicio que termina la semana que viene. Tanto Agricultura como Medio Ambiente, sin embargo, siguen teniendo menos dinero que en el año en curso.

Los incrementos en el Presupuesto son fundamentalmente para sectores que habían sido especialmente críticos con el proyecto de López Obrador, como el mudo de la cultura, las universidades y los agricultores. "Desde que presentamos la propuesta [...] hemos escuchado las voces de todos los actores políticos, económicos y sociales. Sabemos que ante una transición de régimen, naturalmente existen prácticas, inercias y creencias que se resisten a cambios que el país demanda. Conscientes de ello, hemos sido y seremos receptivos a las diversas opiniones que se expresaron en este proceso", ha señalado la Secretaría de Hacienda y Crédito Público este lunes en un comunicado.

Entre los más perjudicados por las reasignaciones está el poder judicial, con una reducción de alrededor de 1.700 millones de pesos, la oficina estadística (Inegi) -que, sin embargo, seguirá recibiendo más dinero que este año- o el Instituto Nacional Electoral (INE). En total, el Estado cambia de manos 16.700 millones de pesos respecto al proyecto inicial.

En los últimos días, los accesos al edificio del llamado palacio legislativo de San Lázaro, en el oriente de la capital, fueron bloqueados por organizaciones de campesinos afines a partidos de oposición para exigir a los diputados que las cuentas públicas contemplasen más apoyo para el campo. Parte de sus reivindicaciones están en el Presupuesto de 2019.

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