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La justicia brasileña investiga por sobornos al jefe de los espías de Argentina

La policía reconstruye la ruta de un presunto pago de 850.000 dólares a nombre de Gustavo Arribas en el marco de la investigación Lava Jato

Gustavo Arribas
El jefe de los servicios de Inteligencia de Argentina, Gustavo Arribas, sale de los tribunales en Buenos Aires tras declarar en enero de 2017. Telam

Un nuevo capítulo de la operación Lava Jato, la megainvestigación anticorrupción en curso en Brasil, volvió a exponer el jefe máximo de los servicios de Inteligencia de Argentina, Gustavo Arribas, un amigo personal del presidente Mauricio Macri. La Policía Federal brasileña ha confirmado este jueves la sospecha de que Arribas fue el presunto destinatario de 850.000 dólares movidos en un esquema de lavado de dinero utilizando empresas de limpieza pública en São Paulo y Minas Gerais. Arribas desmintió a través de un comunicado que tenga alguna relación con el Lava Jato, y tildó de "versiones periodísticas" los detalles de la investigación policial, revelados por varios diarios brasileños.

Arribas, hombre de máxima confianza de Macri, al punto que alquila el piso que el presidente dejó vacío cuando llegó a la Casa Rosada, ya había sido citado por la Lava Jato en enero del año pasado. Fue después de que el arrepentido Leonardo Meirelles, uno de los responsables de los movimientos financieros en la trama, dijera a la Justicia brasileña que depositó 850.000 dólares en una cuenta a nombre del argentino. Según Meirelles, el dinero correspondía a “sobornos” pagados por la constructora Odebrecht, por ese entonces a cargo de importantes obras públicas en Argentina.

La confesión de Meirelles llegó al diario La Nación y produjo un terremoto político en el Gobierno de Macri. Arribas quedó bajo sospecha y la justicia federal abrió una investigación en su contra. Macri decidió mantenerlo en su cargo, a la espera del desarrollo de la investigación. Los resultados llegaron en agosto del año pasado, cuando la Corte de Casación, un tribunal de segunda instancia, sobreseyó definitivamente a Arribas por falta de pruebas. 

Ahora, la policía de Brasil dice que ha podido confirmar el camino que recorrió el dinero de los sobornos presuntamente cobrados por Arribas. De acuerdo con el policía federal Víctor Hugo Rodrigues Alves Ferreira, todo pasaba por el consorcio de limpieza Soma. Desde allí, los fondos eran transferidos a otras empresas para disimular el origen. Luego, la cuantía seguía al exterior. "En el curso de las investigaciones, una única remesa de valores para el exterior por valor de 850.000 dólares salió de Brasil, pasó luego a una cuenta en Hong Kong y terminó  en Argentina, en una cuenta vinculada al director de Inteligencia de aquel país", dijo Rodrigues Alves., según el diario O Estado de S. Paulo

Arribas vivía por ese entonces en Brasil, donde trabajaba como representante de jugadores de fútbol. Ahora ha negado de plano estas nuevas acusaciones mediante un extenso comunicado en el que rechazó cualquier vínculo con la Lava Jato. "Ante las versiones periodísticas que me vinculan a operaciones de lavado de dinero en Brasil, quiero expresar que no tuve ningún tipo de vinculación con los casos llamados 'Lava Jato', ni la recientemente mencionada 'Operación Descartes", dijo Arribas, en referencia al nombre que la policía brasileña dio a esta ramificación de la investigación original.

Insistió además en la primera versión que dio a la justicia sobre los movimientos en sus cuentas en Brasil. "Con motivo de la venta de un inmueble al señor Atila Reys Silva", dijo, se acreditó en su cuenta bancaria "la suma de 70.475 dólares, la que responde al pago de los muebles existentes en el inmueble objeto de la operación". La versión de Arribas fue que el comprador eligió para la transferencia "las vías, sujetos y demás modalidades para que el dinero ingresara" a su banco. En este punto es cuando aparece el nombre de Leonardo Meirelles. Arribas recordó que en su momento inició una causa por falso testimonio contra el arrepentido brasileño. 

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