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El robo de camiones y autobuses arrecia en México

La patronal del sector exige que se tipifique el robo a transporte pesado como delito federal para frenar la delincuencia

Camiones retenidos en Chiapas, al sur de México.
Camiones retenidos en Chiapas, al sur de México. Cuartoscuro

Más de 3.200 autobuses de pasajeros han sido secuestrados en México en lo que va de año, un promedio de 10 vehículos por día, de acuerdo con la patronal de este sector. Los transportistas exigen al Congreso mexicano que se apruebe una iniciativa para que se juzgue el robo de transporte de carga en las autopistas del país como delito federal. El proyecto de ley propone hasta 15 años y que se pueda juzgar en cualquier Estado del territorio.

Las alarmas también se han encendido en el rubro de vehículos de carga por un total 1.088 robos tan solo en el tercer trimestre de 2017, de acuerdo con la consultora estadounidense Sensiguard. Esto implica un aumento del 53% en comparación con el mismo periodo del año anterior. La cifra acumulada para todo el año es de 2.088 siniestros, un aumento de casi 127% en comparación con 2016.

La zona centro del país es la más peligrosa para el transporte de carga, al registrar un 60% de los incidentes. Le siguen el poniente del país con un 21% y el sureste con un 13% de los robos. Tan solo en el Estado de Puebla se registraron 458 hurtos, un 42% de la incidencia a nivel nacional. Guanajuato es la segunda entidad con más robos (129, un 12%). Veracruz (con 102, un 9%), Tlaxcala (con 96, un 9%) y el Estado de México (64, un 6%) completan los primeros cinco sitios de los Estados con mayor número de delitos, según Sensiguard.

Los camiones más susceptibles a ser asaltados son los que transportan combustible (un 31% de los robos), alimentos y bebidas (un 29% de los atracos) y los que transportan materiales de construcción (un 7% de las incidencias). La autopista México-Veracruz es la que registra más robos al autotransporte con una densidad delictiva de un 43% y un incremento de 275% respecto de los tres meses anteriores de este año.

Los transportistas aseguran que aunque se denuncian los delitos, por lo general no se castiga a los responsables, y que se han visto obligados a dejar de circular en determinados horarios. "Un autobús parado es un negocio cerrado", dijo al periódico Milenio Jaime Jaime Delgado, presidente de la Cámara Nacional de Autotransporte de Pasaje y Turismo, sobre las pérdidas por cada vehículo robado de entre cinco y seis millones de pesos (entre 250.000 y 300.000 dólares).

La Agencia Mexicana de Instituciones de Seguros (AMIS), otra de las organizaciones que ha hecho hincapié en el robo de vehículos en México, ha alertado de que muchos de las unidades son utilizadas para el transporte de mercancías ilícitas y drogas, sobre todo en los Estados de Puebla y Veracruz. "El robo de un vehículo es el primer eslabón de una cadena de ilícitos", apuntó Carlos Jiménez, gerente de seguros de automóviles de la AMIS. La asociación alertó que en los primeros nueve meses del año desaparecieron más de 85.940 transportes asegurados en el país, la cifra más alta desde que se empezaron los registros en 1989.

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