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Los bosques del Nevado de Toluca se la juegan con las palabras

El Gobierno mexicano sostiene que sólo ha permitido el "aprovechamiento sostenible" de esta joya natural, pero los ecologistas temen una tala comercial

No es tala, dice el comunicado, es aprovechamiento forestal sustentable. El Gobierno de México se defiende estos días de las críticas sobre el destino que aguarda a una de las áreas naturales más importantes cercanas a la capital, el Nevado de Toluca. A partir de ahora, un tercio de los bosques del Nevado será aprovechable forestalmente. Son 17.785 hectáreas. Vastas extensiones de pino y oyamel conformarán un enorme supermercado de madera de gestión pública. Y sustentable.

Pero, ¿qué significa sustentable? En un comunicado divulgado este martes, la Secretaría de Medio Ambiente quiso salir al paso de los reproches tras la publicación del plan de manejo del Nevado, hace semana y media. “El término tala comercial no se prevé”, dice el comunicado. “Lo que se podrá llevar a cabo (…) es el manejo forestal (…) que tiene por objeto la ordenación, el cultivo, la protección, la conservación, la restauración y el aprovechamiento de los recursos forestales de un ecosistema”. Luego, más abajo, continúa: “El volumen total de corta no deberá ser mayor al incremento corriente anual total, conocido como ICA, en casos donde éste sea mayor, se realizará aplicando el criterio del aprovechamiento restringido”. EL PAÍS ha contactado este martes a Medio Ambiente, pero los portavoces de la secretaría estaban desplazados en Chiapas, en una zona de poca señal y no han podido contestar.

El doctor José López, del Instituto de Geografía de la Universidad Nacional Autónoma de México, UNAM, explica que los planes de “aprovechamiento” forestales son benéficos para los bosques. Se saca madera vieja de árboles muertos, se talan ejemplares en zonas cerradas, en fin, se “limpia el bosque”. “Lo que pasa”, añade el doctor, “es que a veces hay corrupción”.

La desconfianza se convierte así en el principal motor de las quejas. ¿Qué esconderán esas palabras, aprovechamiento sustentable? ¿Quién vigilará a los que quieran sacar madera? ¿Cómo hará Medio Ambiente para asegurarse de que no sacan más de la cuenta? No son preguntas baladíes en una región, el Estado de México, donde los defensores de los bosques sufren con cierta frecuencia el acoso de los talamontes.

“Es una cuestión de confianza, pero también de ignorancia”, apunta Jürgen Hoth, maestro en ciencias, experto en los bosques templados que rodean la Ciudad de México. “En general, se ignora cómo funcionan los ecosistemas. Aquí en México la estrategia es que hay que plantar cuantos más árboles mejor. No se trata de eso: hay que desarrollar un concepto integral del manejo del bosque”.

Queda la duda entonces sobre la profundidad del plan del nevado. El doctor López, que trabaja en un estudio sobre la evolución de los bosques en la región central de México, estima que en el área del Nevado de Toluca “ha habido una recuperación importante de los bosques, tanto en superficie como en densidad”. El aprovechamiento de parte del bosque no sería por tanto una salvajada. La salvajada sería quizá no controlar el proceso; que aprovechamiento sustentable no signifique en la práctica lo que aparenta en el papel.

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