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América Latina sufre 135.000 asesinatos al año

Un congreso sobre seguridad busca reformar las policías del continente. La inseguridad le cuesta al continente 120.000 millones de dólares anuales

Un abogado armado que intentó repeler un asalto mató a un hombre que caminaba por una calle del centro de Buenos Aires, en abril pasado.
Un abogado armado que intentó repeler un asalto mató a un hombre que caminaba por una calle del centro de Buenos Aires, en abril pasado. Telam

La inseguridad es el gran tema político en casi toda América Latina. Se ha convertido en un referente en la actualidad de casi todos los países. En las últimas elecciones, en Perú, fue el asunto principal de debate que casi hace ganar a Keiko Fujimori. En Venezuela, México, Brasil e incluso países antes más tranquilos como Argentina es ya la principal preocupación. Los datos explican por qué. Casi 135.000 personas fueron asesinadas el año pasado en América Latina y Caribe, según las cifras que maneja el Banco Interamericano de Desarrollo (BID), que ha organizado una reunión de expertos de una semana en Buenos Aires. Esa violencia y su combate tienen un coste de unos 120.000 millones de dólares al año (200 por habitante), tanto que América Latina podría tener un PIB per cápita un 25% superior si lograra cifras de inseguridad similares a las del resto del mundo.

Tasa de homicidios por regiones en el mundo

Los países de América Latina tienen muchas diferencias entre sí, pero hay dos cosas que los unen claramente: la inseguridad ciudadana y la desigualdad. En los últimos años, con el enorme crecimiento económico producto del boom de las materias primas y con las políticas redistributivas de gobiernos de izquierda, se ha reducido la pobreza en casi todos los países, se amplió la cobertura educativa y sanitaria, pero casi ninguna nación ha conseguido mejorar los índices de seguridad. Al contrario. Empeoran incluso en los que estaban mejor, como Argentina.

“Desde hace 10 años venimos empeorando sistemáticamente. Argentina está en índices más bajos que el resto de países de la región pero si nos comparamos con nosotros mismos estamos peor. Tenemos un índice de 6 asesinatos cada 100.000 habitantes, poco para la región, pero es el doble que hace 20 años. Y está aumentando mucho el nivel de delito violento sin homicidio”, explica Eugenio Burzaco, número dos del Ministerio del Interior argentino, anfitrión del encuentro en el que participan altos representantes de 16 países.

 La región tiene diferencias enormes. Mientras Argentina tiene esa cifra baja –que crece muchísimo si se analiza solo la zona más caliente, el conurbano de Buenos Aires o de Rosario, epicentros de la droga- en Honduras hay 84 asesinatos cada 100.000 habitantes (datos de 2013), en Venezuela 53, en Colombia 31, en Brasil 28 y en México 19. En la parte más baja está Chile con 3 cada 100.000.

 Esta inseguridad está provocando un coste enorme que impide avanzar económicamente a la región y fuerza a muchos de sus habitantes a emigrar a Europa o EEUU huyendo de estos delitos. Solo el gasto en policías, en el continente, según el BID supone 51.000 millones de dólares al año. “Latinoamérica está de media en 23 homicidios cada 100.00 habitantes. Es el doble de África y el quíntuple de Asia. Uno de cada cinco latinoamericanos lo ve como su principal problema”, asegura José Luis Lupo, representante del BID para el Cono Sur.

Tasa de homicidios en países de Latinoamérica

Natalie Alvarado, coordinadora del área de seguridad del BID, admite que las estadísticas en la región son insuficientes pero sí apuntan algunos patrones. “Los países del sur están muy preocupados porque ha aumentado la victimización –el número de personas que dicen haber sido víctimas de un crimen-. La región ha crecido mucho pero no mejora la inseguridad. Hay una enorme población de ninis –jóvenes que no estudian ni trabajan- y un gran vacío institucional. Los sistemas penitenciarios están en crisis porque son centros del crimen donde lejos de rehabilitarse los delincuentes aprenden mejores técnicas. El crecimiento desordenado de las grandes ciudades latinoamericanas es el caldo de cultivo ideal”, señala.

Todos los expertos coinciden en que la clave pasa por reformar las policías, no necesariamente por ampliar el número de agentes. “Honduras, que tiene una situación muy delicada está bajando fuerte con reformas más centradas en el reclutamiento y la formación de la policía. Hay evidencias en todos los países de que mayor policía no es más seguridad. Ecuador también ha logrado avances. Antes los policías era la gente que no tenía otra salida laboral, sin futuro. Hay que dignificar a la policía”, asegura Alvarado. Sin embargo los ciudadanos solo reclaman más agentes en las calles. En Argentina ahora mismo el Gobierno ha decidido trasladar a más gendarmes a la frontera para evitar la entrada de drogas, origen de buena parte del problema de seguridad, y hay muchas críticas porque la gente quiere ver a la gendarmería cerca de su casa, en las ciudades. Nadie tiene una solución definitiva pero todos coinciden en que este es el gran problema de la Latinoamérica del siglo XXI porque además afecta sobre todo a los pobres, que no pueden contratar seguridad privada.

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