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Mario (a la izquierda) juega con Alexander (centro) y Andrea (subida en el flotador), en el agua de la playa de Benidorm.
Mario (a la izquierda) juega con Alexander (centro) y Andrea (subida en el flotador), en el agua de la playa de Benidorm.

Benidorm para los madrileños más humildes

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Inmigrantes latinoamericanos que viven en la capital hacen viajes de ida y vuelta en el mismo día para disfrutar de la costa española a un precio asequible

  • Uno de los movimientos de población menos conocidos de Madrid se produce los viernes por la noche en verano. Cientos de inmigrantes latinoamericanos esperan en paradas de buses para abordar autocares que los llevarán a la playa. Son viajes relámpago que van y vuelven en el día, quizás el plan más económico para disfrutar en la costa.
    1Uno de los movimientos de población menos conocidos de Madrid se produce los viernes por la noche en verano. Cientos de inmigrantes latinoamericanos esperan en paradas de buses para abordar autocares que los llevarán a la playa. Son viajes relámpago que van y vuelven en el día, quizás el plan más económico para disfrutar en la costa.
  • Para hacerse una idea de este mercado una buena escena es la que se observa de madrugada en la parada a medio camino. Por el Parador Moya, en Honrubia (Cuenca) pasa una treintena de autocares nocturnos procedentes de Madrid con destino el Levante. “Esto es como un Imserso, pero de gente latina”, dice el camarero Marcelino Poveda.
    2Para hacerse una idea de este mercado una buena escena es la que se observa de madrugada en la parada a medio camino. Por el Parador Moya, en Honrubia (Cuenca) pasa una treintena de autocares nocturnos procedentes de Madrid con destino el Levante. “Esto es como un Imserso, pero de gente latina”, dice el camarero Marcelino Poveda.
  • Los pasajeros han pagado entre 30 y 40 euros. El viaje a playas como Benidorm dura siete horas. Muchos no pegan ojo. Se han montado en el bus directamente tras haber terminado su jornada en la obra, el bar o en la residencia de mayores.
    3Los pasajeros han pagado entre 30 y 40 euros. El viaje a playas como Benidorm dura siete horas. Muchos no pegan ojo. Se han montado en el bus directamente tras haber terminado su jornada en la obra, el bar o en la residencia de mayores.
  • Los pasajeros del Bus Playero Viajero de Miluzka Arias son los primeros en llegar a la playa de Poniente de Benidorm a las seis y media del sábado. Solo se escuchan los grillos, las olas y el flop, flop, flop de las chancletas. La estampa de la playa al amanecer es hermosa.
    4Los pasajeros del Bus Playero Viajero de Miluzka Arias son los primeros en llegar a la playa de Poniente de Benidorm a las seis y media del sábado. Solo se escuchan los grillos, las olas y el flop, flop, flop de las chancletas. La estampa de la playa al amanecer es hermosa.
  • Elizabeth Salazar no pierde ni un minuto en la arena y se zambulle con gafas de buceo para ver los pececillos. Hace dos días un tiburón fue avistado en la Playa de Poniente de Benidorm, pero por suerte son de una especie inofensiva para los humanos.
    5Elizabeth Salazar no pierde ni un minuto en la arena y se zambulle con gafas de buceo para ver los pececillos. Hace dos días un tiburón fue avistado en la Playa de Poniente de Benidorm, pero por suerte son de una especie inofensiva para los humanos.
  • A los caribeños les gusta de esta playa que su temperatura es templada, parecida a las del Caribe. Las playas del Atlántico español les parecen muy frías. Marelia y Lisbeth peinan juegan con la pequeña Edelin.
    6A los caribeños les gusta de esta playa que su temperatura es templada, parecida a las del Caribe. Las playas del Atlántico español les parecen muy frías. Marelia y Lisbeth peinan juegan con la pequeña Edelin.
  • Jaime Espinoza llevaba cinco sin salir de Madrid. Cada verano le pasa lo mismo. O no hay tiempo o no hay dinero. Este año el problema ha sido lo segundo. Gracias al bus barato, ha podido escaparse por un día a Benidorm, una playa que le trae buenos recuerdos. En el 2000, trabajó poniendo baldosas en el parque de atracciones de Terra Mítica. Ha llovido mucho. Le pagaban en pesetas. Aquello fue durante el boom de la construcción. Ahora todo ha bajado y los últimos años han sido duros.
    7Jaime Espinoza llevaba cinco sin salir de Madrid. Cada verano le pasa lo mismo. O no hay tiempo o no hay dinero. Este año el problema ha sido lo segundo. Gracias al bus barato, ha podido escaparse por un día a Benidorm, una playa que le trae buenos recuerdos. En el 2000, trabajó poniendo baldosas en el parque de atracciones de Terra Mítica. Ha llovido mucho. Le pagaban en pesetas. Aquello fue durante el boom de la construcción. Ahora todo ha bajado y los últimos años han sido duros.
  • La empresa dueña de los autocares, T-Bus, ha visto desde hace 10 años cómo ha crecido el negocio de los viajes playeros de un día. A ellos les alquilan buses organizadores de viajes de origen peruano, ecuatoriano y filipinos, que por lo general atraen a pasajeros de su misma comunidad. “Cada vez hay más inmigrantes en Madrid y muchos no pueden cogerse una semana o quince días de vacaciones”, dice el dueño, Juan Aguilar. Sus padres eran españoles que emigraron a Suiza, donde trabajaron en la hostelería: “Me han contado cómo ellos se organizaban también para hacer actividades de ocio con otros españoles”.
    8La empresa dueña de los autocares, T-Bus, ha visto desde hace 10 años cómo ha crecido el negocio de los viajes playeros de un día. A ellos les alquilan buses organizadores de viajes de origen peruano, ecuatoriano y filipinos, que por lo general atraen a pasajeros de su misma comunidad. “Cada vez hay más inmigrantes en Madrid y muchos no pueden cogerse una semana o quince días de vacaciones”, dice el dueño, Juan Aguilar. Sus padres eran españoles que emigraron a Suiza, donde trabajaron en la hostelería: “Me han contado cómo ellos se organizaban también para hacer actividades de ocio con otros españoles”.
  • A la hora de comer, los pasajeros del bus de Miluzka que no han traído su propia comida buscan opciones baratas por los comercios del paseo marítimo de Benidorm. De izqda. a dcha., Teodora Rojas, Ynes Arce y Elizabeth Salazar almorzando.
    9A la hora de comer, los pasajeros del bus de Miluzka que no han traído su propia comida buscan opciones baratas por los comercios del paseo marítimo de Benidorm. De izqda. a dcha., Teodora Rojas, Ynes Arce y Elizabeth Salazar almorzando.
  • Miluzka, la organizadora del Bus Playero Viajero, viaja con sus hijos y su actual pareja. Han traído cuatro neveras cargadas con comida y bebida. Miluzka lleva 20 años dedicada a estas excursiones. Cuando empezó, no tenía competencia. Ahora hay muchos como ella. No es un negocio muy lucrativo, pero con lo que ha ganado ha podido abrir una cafetería en la calle Alcalá de Madrid, a la altura de Pueblo Nuevo. Se llama DisFruta y también es “su bebé”.
    10Miluzka, la organizadora del Bus Playero Viajero, viaja con sus hijos y su actual pareja. Han traído cuatro neveras cargadas con comida y bebida. Miluzka lleva 20 años dedicada a estas excursiones. Cuando empezó, no tenía competencia. Ahora hay muchos como ella. No es un negocio muy lucrativo, pero con lo que ha ganado ha podido abrir una cafetería en la calle Alcalá de Madrid, a la altura de Pueblo Nuevo. Se llama DisFruta y también es “su bebé”.
  • Su almuerzo son unas hamburguesas con pollo empanado que prepara Miluzka mientras escuchan cumbia en un pequeño altavoz. La hija mayor de Miluzka es Andrea, de 14 años, que pregunta por qué la gente nacida en España no pone nunca música en la playa. “A los españoles les falta comino”, bromea.
    11Su almuerzo son unas hamburguesas con pollo empanado que prepara Miluzka mientras escuchan cumbia en un pequeño altavoz. La hija mayor de Miluzka es Andrea, de 14 años, que pregunta por qué la gente nacida en España no pone nunca música en la playa. “A los españoles les falta comino”, bromea.
  • La jornada en Benidorm se pasa volando. Mario (izquierda) juega con Alexander( centro) y Andrea (subida en el flotador).
    12La jornada en Benidorm se pasa volando. Mario (izquierda) juega con Alexander( centro) y Andrea (subida en el flotador).
  • A media tarde, los excursionistas de Miluzka son los primeros en recoger sus cosas. Alexander se limpia la arena de la playa de Benidorm para regresar al autobús y volver a Madrid.
    13A media tarde, los excursionistas de Miluzka son los primeros en recoger sus cosas. Alexander se limpia la arena de la playa de Benidorm para regresar al autobús y volver a Madrid.
  • A las 17.30 h los excursionistas del Bus Playero Viajero han vuelto a la parada donde el autocar les dejó 11 horas antes. La organizadora debe llegar a Madrid a medianoche, a tiempo para la excursión del domingo. Se bajará de este bus para montarse en otro, sin pausa. Tendrá un nuevo destino, Oropesa del Mar, y nuevos pasajeros.
    14A las 17.30 h los excursionistas del Bus Playero Viajero han vuelto a la parada donde el autocar les dejó 11 horas antes. La organizadora debe llegar a Madrid a medianoche, a tiempo para la excursión del domingo. Se bajará de este bus para montarse en otro, sin pausa. Tendrá un nuevo destino, Oropesa del Mar, y nuevos pasajeros.
  • En el autocar muchos duermen profundamente. La paliza ha merecido la pena.
    15En el autocar muchos duermen profundamente. La paliza ha merecido la pena.