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drag queen

Un día con cuatro personas que necesitan del ‘drag’ para realizarse y ser felices

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La vida de Brenda, Marcus, Pepa y Anotonella discurrió por caminos opuestos hasta que el destino las hizo coincidir. El movimiento 'drag (queen o king)' en su caso llegó para quedarse. Giovanny (nombre ficticio), Melisa, Daniel y Rubén van desapareciendo ante el espejo con cada brocha de maquillaje, y así estarán durante unas horas, en su otra personalidad que cada uno utilizará a su antojo. Con una libertad plena que les deja ser todo lo que deseen ser.

  • A primera vista, los cuatro protagonistas de esta historia no tienen nada en común. Se encontraban en un mundo que no les comprendía, transitaban por caminos que no estaban hechos para ellos. Hasta que descubrieron el movimiento 'drag' no se dieron cuenta de que eran disidentes.
    1A primera vista, los cuatro protagonistas de esta historia no tienen nada en común. Se encontraban en un mundo que no les comprendía, transitaban por caminos que no estaban hechos para ellos. Hasta que descubrieron el movimiento 'drag' no se dieron cuenta de que eran disidentes.
  • Antonella no hace espectáculos en Chueca. A ella no la iluminan los focos de las discotecas. No canta, no baila, no hace monólogos. No se maquilla con el cuidado de una artista durante tres horas frente al espejo. Ella tarda menos, no le queda otro remedio. Aún no ha amanecido cuando sale de su casa en Alcorcón (Madrid) como Rubén García (nombre ficticio), un chico de 21 años vestido con el uniforme verde de jardinero de la Comunidad de Madrid.
    2Antonella no hace espectáculos en Chueca. A ella no la iluminan los focos de las discotecas. No canta, no baila, no hace monólogos. No se maquilla con el cuidado de una artista durante tres horas frente al espejo. Ella tarda menos, no le queda otro remedio. Aún no ha amanecido cuando sale de su casa en Alcorcón (Madrid) como Rubén García (nombre ficticio), un chico de 21 años vestido con el uniforme verde de jardinero de la Comunidad de Madrid.
  • Rubén se prostituye vestido de 'drag queen' desde que tenía 16 años. Empezó en la Casa de Campo y luego se trasladó al polígono; siguió la misma trayectoria que el resto de prostitutas que trabajan allí, aunque su punto de partida es radicalmente diferente al de sus compañeras de calle, la mayoría extranjeras y transexuales. Rubén es consciente de esa diferencia y la explota al máximo.
    3Rubén se prostituye vestido de 'drag queen' desde que tenía 16 años. Empezó en la Casa de Campo y luego se trasladó al polígono; siguió la misma trayectoria que el resto de prostitutas que trabajan allí, aunque su punto de partida es radicalmente diferente al de sus compañeras de calle, la mayoría extranjeras y transexuales. Rubén es consciente de esa diferencia y la explota al máximo.
  • Tras el maquillaje, toca vestirse y superar el paso más difícil del proceso: pegarse a la piel de los pectorales unos enormes pechos de silicona de cuatro kilos. Rubén coge aire (“Es como ponerte un hielo seco en el pecho, te da una bocanada de asfixia”), y aparece Antonella.
    4Tras el maquillaje, toca vestirse y superar el paso más difícil del proceso: pegarse a la piel de los pectorales unos enormes pechos de silicona de cuatro kilos. Rubén coge aire (“Es como ponerte un hielo seco en el pecho, te da una bocanada de asfixia”), y aparece Antonella.
  • Rubén García no necesita prostituirse para sobrevivir. Quiere el dinero para conseguir una estética deliberadamente artificial de eterna juventud. Empezará por implantarse unas carillas dentales (“los dientes de los famosos”). Continuará por los injertos capilares (“para que el nacimiento del pelo sobre la frente sea un círculo perfecto”). Y así seguirá, estirando y estirando. “Si lo quiero bien hecho necesito bien de pasta”, explica.
    5Rubén García no necesita prostituirse para sobrevivir. Quiere el dinero para conseguir una estética deliberadamente artificial de eterna juventud. Empezará por implantarse unas carillas dentales (“los dientes de los famosos”). Continuará por los injertos capilares (“para que el nacimiento del pelo sobre la frente sea un círculo perfecto”). Y así seguirá, estirando y estirando. “Si lo quiero bien hecho necesito bien de pasta”, explica.
  • La peluca rubia peinada a lo Amy Winehouse de una mujer de metro ochenta se abre paso entre las cabezas de un vagón del metro un sábado por la tarde. Debajo, capas de maquillaje de todos los colores, exageradas sobre los ojos y en la boca de muñeca, brillantina en las mejillas y en el cuello, un vestidito corto de lentejuelas que deja al descubierto un escote imposible pintado a mano con el talento de un maquillador profesional. El cuadro final es tan extravagante que incluso los más tímidos no pueden evitar mirar de reojo, y a alguno se le escapa un “guau”.
    6La peluca rubia peinada a lo Amy Winehouse de una mujer de metro ochenta se abre paso entre las cabezas de un vagón del metro un sábado por la tarde. Debajo, capas de maquillaje de todos los colores, exageradas sobre los ojos y en la boca de muñeca, brillantina en las mejillas y en el cuello, un vestidito corto de lentejuelas que deja al descubierto un escote imposible pintado a mano con el talento de un maquillador profesional. El cuadro final es tan extravagante que incluso los más tímidos no pueden evitar mirar de reojo, y a alguno se le escapa un “guau”.
  • Solo cuatro horas antes esta estrella era Giovanny (nombre ficticio), plantado delante del espejo de su habitación con Miley Cyrus quemando Spotify. “Vivir del 'drag' es mi sueño y sabía que en España la libertad era mayor”, explica mientras extiende una capa de pintura de textura grasa y color blanco que transforma su cara en un lienzo. Gabriel huyó de Brasil hace dos años por su orientación sexual y solicitó asilo en España.
    7Solo cuatro horas antes esta estrella era Giovanny (nombre ficticio), plantado delante del espejo de su habitación con Miley Cyrus quemando Spotify. “Vivir del 'drag' es mi sueño y sabía que en España la libertad era mayor”, explica mientras extiende una capa de pintura de textura grasa y color blanco que transforma su cara en un lienzo. Gabriel huyó de Brasil hace dos años por su orientación sexual y solicitó asilo en España.
  • Giovanny (nombre ficticio) aprendió a ser Brenda en una ciudad a las afueras de Río de Janeiro. “Allí había solo una discoteca gay para todos. Yo trabajaba repartiendo chupitos, como relaciones públicas”. También iba a la universidad y trabajaba en un supermercado. Cuando sus jefes se enteraron de lo que hacía por las noches, le echaron sin contemplaciones. “En febrero, los hombres se visten de mujer y las mujeres se visten de hombres. Llega marzo y con él los homófobos”.
    8Giovanny (nombre ficticio) aprendió a ser Brenda en una ciudad a las afueras de Río de Janeiro. “Allí había solo una discoteca gay para todos. Yo trabajaba repartiendo chupitos, como relaciones públicas”. También iba a la universidad y trabajaba en un supermercado. Cuando sus jefes se enteraron de lo que hacía por las noches, le echaron sin contemplaciones. “En febrero, los hombres se visten de mujer y las mujeres se visten de hombres. Llega marzo y con él los homófobos”.
  • Tras conseguir la tarjeta roja -el documento que permite residir legalmente una vez que la petición de asilo ha sido admitida a trámite- llegó la pandemia y el confinamiento. Y la soledad absoluta, la tristeza, la depresión. Pero estaba Brenda. “Ella tiene más coraje, cuando soy Brenda me atrevo a todo”, afirma Giovanny (nombre ficticio).
    9Tras conseguir la tarjeta roja -el documento que permite residir legalmente una vez que la petición de asilo ha sido admitida a trámite- llegó la pandemia y el confinamiento. Y la soledad absoluta, la tristeza, la depresión. Pero estaba Brenda. “Ella tiene más coraje, cuando soy Brenda me atrevo a todo”, afirma Giovanny (nombre ficticio).
  • En Chueca es una de las habituales sobre los escenarios de Vuélvete Loca y Organic, las dos discotecas donde trabaja. Brenda Star se abre de piernas, salta hacia el público en una pirueta espectacular, cae sobre las rodilleras que esconde bajo las medias, repite las acrobacias que ha visto en el 'reality' RuPaul's Drag Race, se cambia de vestuario varias veces y arriesga con una coreografía que practica durante horas.
    10En Chueca es una de las habituales sobre los escenarios de Vuélvete Loca y Organic, las dos discotecas donde trabaja. Brenda Star se abre de piernas, salta hacia el público en una pirueta espectacular, cae sobre las rodilleras que esconde bajo las medias, repite las acrobacias que ha visto en el 'reality' RuPaul's Drag Race, se cambia de vestuario varias veces y arriesga con una coreografía que practica durante horas.
  • Brenda Star llega a la estación de Chueca y sube las escaleras hacia el exterior tambaleándose sobre unas botas de tacón de aguja de malla brillante que le cubren hasta los muslos. En la calle de Hortaleza no cabe un alfiler, algunos hombres la paran y la saludan. Ella contesta a todos, coquetea con descaro. En la puerta del bar Vuélvete loca se toma unos segundos para sobreponerse, coge aire y espera a que el portero le abra la puerta.
    11Brenda Star llega a la estación de Chueca y sube las escaleras hacia el exterior tambaleándose sobre unas botas de tacón de aguja de malla brillante que le cubren hasta los muslos. En la calle de Hortaleza no cabe un alfiler, algunos hombres la paran y la saludan. Ella contesta a todos, coquetea con descaro. En la puerta del bar Vuélvete loca se toma unos segundos para sobreponerse, coge aire y espera a que el portero le abra la puerta.
  • Daniel González, 41 años, quiere escribir un libro sobre su vida; y si no es un libro será un gran espectáculo que repase sus últimos 10 años. “Dios obra por caminos misteriosos”, le dijo una vez un fan, y poco le faltó para tatuárselo junto a la gran Lola Flores que dibuja su espalda de oso. Porque nadie sospecharía que la imponente 'drag queen' Pepa Lamiarma y su canal de cocina en YouTube 'Engorda con la Pepa' han salido de un convento franciscano.
    12Daniel González, 41 años, quiere escribir un libro sobre su vida; y si no es un libro será un gran espectáculo que repase sus últimos 10 años. “Dios obra por caminos misteriosos”, le dijo una vez un fan, y poco le faltó para tatuárselo junto a la gran Lola Flores que dibuja su espalda de oso. Porque nadie sospecharía que la imponente 'drag queen' Pepa Lamiarma y su canal de cocina en YouTube 'Engorda con la Pepa' han salido de un convento franciscano.
  • Imagen del videoclip 'Cojemaki' donde Pepa Lamiarma explica todo lo que sucedió cuando sintió la llamada espiritual. Estaba sentado en el banco de una iglesia en Sevilla esperando a un amigo sacristán cuando ocurrió. “Sentí algo que no había sentido nunca. Fue como un vuelco”, relata.
    13Imagen del videoclip 'Cojemaki' donde Pepa Lamiarma explica todo lo que sucedió cuando sintió la llamada espiritual. Estaba sentado en el banco de una iglesia en Sevilla esperando a un amigo sacristán cuando ocurrió. “Sentí algo que no había sentido nunca. Fue como un vuelco”, relata.
  • Daniel González (41 años), en el estudio de su videocámara donde editan y preparan el material para su canal de YouTube. La Pepa es una travesti de las antiguas. “Ahora todo es Rupaul: tirarse al suelo, abrirse de piernas, Lady Gaga”. Su estilo, en cambio, es el cabaret y la revista musical.
    14Daniel González (41 años), en el estudio de su videocámara donde editan y preparan el material para su canal de YouTube. La Pepa es una travesti de las antiguas. “Ahora todo es Rupaul: tirarse al suelo, abrirse de piernas, Lady Gaga”. Su estilo, en cambio, es el cabaret y la revista musical.
  • Un hombre se apoya sobre la barra de un bar y todo el mundo le mira. Arrolladora, una cascada de pelo liso le cuelga hasta la cintura y enmarca un rostro de facciones cuadradas, simétricas, perfectas. Las cejas pobladas sobre unos ojos bicolor, el bigote y la barba bien cuidada, parece un Jared Leto en su versión más atractiva. Mira a los ojos con chulería y sonríe solo con la mitad de la boca. Pega largos tragos a una Mahou sin abandonar nunca la sensual pose. Es Marcus Massalami.
    15Un hombre se apoya sobre la barra de un bar y todo el mundo le mira. Arrolladora, una cascada de pelo liso le cuelga hasta la cintura y enmarca un rostro de facciones cuadradas, simétricas, perfectas. Las cejas pobladas sobre unos ojos bicolor, el bigote y la barba bien cuidada, parece un Jared Leto en su versión más atractiva. Mira a los ojos con chulería y sonríe solo con la mitad de la boca. Pega largos tragos a una Mahou sin abandonar nunca la sensual pose. Es Marcus Massalami.
  • Un 'drag king' es una persona que se transforma para encarnar estereotipos asociados al género masculino. El mundo 'king' es menos visible que el 'queen', por lo tanto, es más complejo. Massalami también tarda tres horas en maquillarse, pero no para suavizar facciones, sino para marcarlas. No se quita pelo como ellas, lo añade: pinta con acuarelas y pincel cada uno de los pelos de las cejas, la barba y el bigote, y se pega lana marrón en el pecho.
    16Un 'drag king' es una persona que se transforma para encarnar estereotipos asociados al género masculino. El mundo 'king' es menos visible que el 'queen', por lo tanto, es más complejo. Massalami también tarda tres horas en maquillarse, pero no para suavizar facciones, sino para marcarlas. No se quita pelo como ellas, lo añade: pinta con acuarelas y pincel cada uno de los pelos de las cejas, la barba y el bigote, y se pega lana marrón en el pecho.
  • En las distancias cortas esa fachada de masculinidad comienza a desmontarse. La sombra de ojos de fantasía y los labios fucsias cobran otro significado. Empiezan a notarse. La camisa se abre un poco más y muestra unos pequeños pechos con los pezones censurados con cinta negra adhesiva. La sonrisa desvergonzada de Massalami se alarga y se convierte en la de Melisa Meseguer, enfermera de 30 años.
    17En las distancias cortas esa fachada de masculinidad comienza a desmontarse. La sombra de ojos de fantasía y los labios fucsias cobran otro significado. Empiezan a notarse. La camisa se abre un poco más y muestra unos pequeños pechos con los pezones censurados con cinta negra adhesiva. La sonrisa desvergonzada de Massalami se alarga y se convierte en la de Melisa Meseguer, enfermera de 30 años.
  • En cuanto Madrid volvió a abrir los bares tras el confinamiento, a la primera que llamaron fue a Marcus Massalami. “Las 'drags' me acogieron muy bien y muy rápido porque entendieron que lo que hago es necesario, me apoyan muchísimo. Si Marcus dice una 'machirulada' se convierte en un hecho activista feminista”. La buena relación con las 'drags' más famosas de Chueca y la proyección que tiene este barrio de Madrid en España y en el mundo, han hecho de Marcus Massalami uno de los referentes nacionales del 'drag king'.
    18En cuanto Madrid volvió a abrir los bares tras el confinamiento, a la primera que llamaron fue a Marcus Massalami. “Las 'drags' me acogieron muy bien y muy rápido porque entendieron que lo que hago es necesario, me apoyan muchísimo. Si Marcus dice una 'machirulada' se convierte en un hecho activista feminista”. La buena relación con las 'drags' más famosas de Chueca y la proyección que tiene este barrio de Madrid en España y en el mundo, han hecho de Marcus Massalami uno de los referentes nacionales del 'drag king'.
  • De macho ultrasexualizado (baila, canta y se desplaza por el escenario centrando todo el movimiento en su pelvis y su gran pene de goma) a mostrar un torso delicado y menudo, pelazo largo y pechos. “Soy superactivista en mis 'shows': soy una tía, estoy haciendo esto y me vas a ver. Voy a deconstruir la masculinidad en tu cara y encima te vas a reír”.
    19De macho ultrasexualizado (baila, canta y se desplaza por el escenario centrando todo el movimiento en su pelvis y su gran pene de goma) a mostrar un torso delicado y menudo, pelazo largo y pechos. “Soy superactivista en mis 'shows': soy una tía, estoy haciendo esto y me vas a ver. Voy a deconstruir la masculinidad en tu cara y encima te vas a reír”.
  • Melisa Meseguer sigue estudiando, leyendo, informándose. El movimiento 'drag king' acaba de nacer en España y ella ha colocado la primera piedra.
    20Melisa Meseguer sigue estudiando, leyendo, informándose. El movimiento 'drag king' acaba de nacer en España y ella ha colocado la primera piedra.
  • Meseguer se ha dado cuenta del potencial artístico y político que tiene sobre el escenario. “Mi objetivo principal es sacarlo al teatro, que no haga falta ser LGTBI para que se vea, quiero que lo vea todo el mundo: sacarlo del 'underground' y visibilizarlo a saco”, proclama.
    21Meseguer se ha dado cuenta del potencial artístico y político que tiene sobre el escenario. “Mi objetivo principal es sacarlo al teatro, que no haga falta ser LGTBI para que se vea, quiero que lo vea todo el mundo: sacarlo del 'underground' y visibilizarlo a saco”, proclama.