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El Parque Nacional de Ordesa y Monte Perdido cumple cien años
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El Parque Nacional de Ordesa y Monte Perdido cumple cien años

En 1918 fue declarado Parque Nacional y se convirtió en el segundo enclave con la máxima protección ambiental en España, después de que Picos de Europa fuera declarado un mes antes

  • Ordesa se creó el 16 de agosto de 1918 y fue el segundo Parque Nacional, tras la declaración el 22 de julio de ese mismo año de Montaña de Covadonga, hoy Picos de Europa.
    1Ordesa se creó el 16 de agosto de 1918 y fue el segundo Parque Nacional, tras la declaración el 22 de julio de ese mismo año de Montaña de Covadonga, hoy Picos de Europa. GEtty
  • El parque, que cuenta con 15.608 hectáreas, aporta un 8 % de la superficie protegida de parques de montaña a nivel nacional.
    2El parque, que cuenta con 15.608 hectáreas, aporta un 8 % de la superficie protegida de parques de montaña a nivel nacional.
  • La zona, declarada parque nacional el 16 de agosto de 1918 (en 1982 se amplió hasta los límites actuales), es patrimonio mundial, Reserva de la Biosfera y Geoparque, tiene 15.696 hectáreas y está dividida en cuatro sectores: Añisclo, Escuaín, Ordesa y Pineta. En la imagen, vista general del Punto Tobacor.
    3La zona, declarada parque nacional el 16 de agosto de 1918 (en 1982 se amplió hasta los límites actuales), es patrimonio mundial, Reserva de la Biosfera y Geoparque, tiene 15.696 hectáreas y está dividida en cuatro sectores: Añisclo, Escuaín, Ordesa y Pineta. En la imagen, vista general del Punto Tobacor. GEtty
  • Hace 10.000 años la mayor parte del parque nacional de Ordesa y Monte Perdido era una joya sepultada bajo 500 metros de hielo.
    4Hace 10.000 años la mayor parte del parque nacional de Ordesa y Monte Perdido era una joya sepultada bajo 500 metros de hielo.
  • El agua en superficie es solo el 20% de la que corre por el parque; el subsuelo alberga ríos, decenas de kilómetros de galerías exploradas solo parcialmente y multitud de cavidades, algunas con lagos helados interiores, como la de Casteret, hoy cerrada con una verja. En la imagen, una cascada del cañón de Anisclo.
    5El agua en superficie es solo el 20% de la que corre por el parque; el subsuelo alberga ríos, decenas de kilómetros de galerías exploradas solo parcialmente y multitud de cavidades, algunas con lagos helados interiores, como la de Casteret, hoy cerrada con una verja. En la imagen, una cascada del cañón de Anisclo. Getty
  • Cada año, 600.000 personas acuden a visitarlos, sobre todo, por los colores de sus bosques, las impresionantes murallas de calizas grises y ocres que en algunos puntos, como en La Fraucata, en Ordesa, forman paredones de mil metros de altura y por el rumor de sus cascadas. En la imagen, unas vacas pastan en el circo de Soaso.
    6Cada año, 600.000 personas acuden a visitarlos, sobre todo, por los colores de sus bosques, las impresionantes murallas de calizas grises y ocres que en algunos puntos, como en La Fraucata, en Ordesa, forman paredones de mil metros de altura y por el rumor de sus cascadas. En la imagen, unas vacas pastan en el circo de Soaso. Getty
  • El fuerte desnivel entre el punto más bajo, la entrada de Añisclo a 750 metros, y la cima del Monte Perdido propicia una biodiversidad única. Aquí vive la mitad de la flora del Pirineo, 1.400 especies vegetales.
    7El fuerte desnivel entre el punto más bajo, la entrada de Añisclo a 750 metros, y la cima del Monte Perdido propicia una biodiversidad única. Aquí vive la mitad de la flora del Pirineo, 1.400 especies vegetales. Getty
  • Casi todos los grandes árboles están representados, sobre todo hayas, abetos y pino negro (este último, un superviviente nato que llega a 2.400 metros de altura). 29042010
    8Casi todos los grandes árboles están representados, sobre todo hayas, abetos y pino negro (este último, un superviviente nato que llega a 2.400 metros de altura). 29/04/2010 Europa Press
  • Por encima del bosque están los pastos de montaña (no es difícil ver la flor de nieve) y el roquedo, y en la mismísima punta del Perdido, y solo en estas cumbres, el colmo de la supervivencia: saxífragas, silenes y androsaces aguantando entre las grietas.
    9Por encima del bosque están los pastos de montaña (no es difícil ver la flor de nieve) y el roquedo, y en la mismísima punta del Perdido, y solo en estas cumbres, el colmo de la supervivencia: saxífragas, silenes y androsaces aguantando entre las grietas. Cordon Press
  • Vista del Valle de Pineta con el río Cinca.
    10Vista del Valle de Pineta con el río Cinca. Getty
  • Hay variedades animales exclusivas de la cordillera —rana pirenaica en el valle de Otal, tritón y lagartija (el bucardo, la cabra que solo vivía en Ordesa, desapareció en 2000)— y especies valiosísimas como la perdiz nival, el urogallo o el buitre quebrantahuesos.
    11Hay variedades animales exclusivas de la cordillera —rana pirenaica en el valle de Otal, tritón y lagartija (el bucardo, la cabra que solo vivía en Ordesa, desapareció en 2000)— y especies valiosísimas como la perdiz nival, el urogallo o el buitre quebrantahuesos. Getty
  • Un excursionista cerca a la cascada Cola de Caballo.
    12Un excursionista cerca a la cascada Cola de Caballo.
  • Vista general de uno de los picos de Parque Nacional de Ordesa y Monte Perdida.
    13Vista general de uno de los picos de Parque Nacional de Ordesa y Monte Perdida. Alamy
  • Una senderista en la Faja de Pelay, en el Parque Nacional de Ordesa y Monte Perdido.
    14Una senderista en la Faja de Pelay, en el Parque Nacional de Ordesa y Monte Perdido. Aamy