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La dama de las nieves

Cuenta una leyenda japonesa que esta mujer fantasmagórica se aparece a la gente que se pierde en las montañas en plenos temporales

Una mujer cruza una calle nevada de Londres.
Una mujer cruza una calle nevada de Londres. Gettyimages

Existe una curiosa leyenda en Japón relacionada con el invierno, el frío y la nieve que ha ido transmitiéndose de padres a hijos durante siglos y siglos y que aún hoy perdura. Es la leyenda de Yuki-onna, la Dama de las Nieves. Una mujer fantasmagórica y sobrenatural, de gran belleza, largos cabellos, piel blanca y muy pálida. Cuentan que se aparece a la gente que se pierde en las montañas en plenos temporales de nieve para evitarles una agónica muerte por las duras condiciones de la tempestad que les ha sorprendido. Cuando está ante ellos, los calma y los duerme, hasta que se tranquilizan, pierden el conocimiento y mueren sin sufrimiento.

Como en toda mitología nipona, hay otro detalle que le confiere un aspecto más misterioso a la figura de Yuki-onna. No tiene pies y se desplaza sobre la nieve flotando, sin dejar huella. A veces, puede convertirse en un banco de niebla si se siente amenazada. En otras historias, tiene un carácter completamente aterrador y maligno, puesto que provoca que los viajeros se extravíen en estos duros temporales y los congela simplemente con su aliento, convirtiéndolos en estatuas de hielo. Otras variantes de esta leyenda afirman que, a veces, es más agresiva, ya que puede llegar a romper las puertas de los hogares de la gente con violentas rachas de viento gélido, congelando en segundos a sus ocupantes mientras duermen. En otras ocasiones, su maldad puede ser infinita, puesto que en los días más crudos del invierno, cuanto más frío hace, puede llegar a chupar la sangre de las personas para obtener más energía.

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