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El trabajador boliviano que perdió el brazo recibe el alta

La Fiscalía detecta irregularidades de seguridad e higiénicas en el horno donde trabajaba Franns Melgar Vargas

El trabajador boliviano que perdió el brazo en un accidente laboral en una panificadora del Real de Gandia (Valencia) ha sido dado de alta esta mañana en la Clínica Virgen del Consuelo (Valencia) después de dieciocho días ingresado. A su salida del centro médico, Franns Melgar Vargas ha pedido que se haga "justicia" y ha señalado que ahora le toca "tirar para adelante".

El coordinador de la Fiscalía del Tribunal Superior de Justicia de la Comunitat Valenciana (TSJCV), Jaime Gil Rubio, ha avanzado hoy que se han detectado en los informes técnicos "importantes irregularidades" en la panificadora de Real de Gandia (Valencia), donde trabajaba de forma ilegal y sin contrato Melgar. En concreto, ha precisado que se han percibido deficiencias en las instalaciones eléctricas, de seguridad y de protección en los equipos de trabajo, así como en las condiciones higiénicas de la empresa, que han sido derivadas a la Inspección de Sanidad. Según Jaime Gil, estas deficiencias podrían ser "constitutivas de infracciones penal".

El fiscal ha señalado que este hecho "no es un accidente laboral, sino un delito laboral". El inmigrante herido trabajaba en esa panificadora desde octubre de 2007, y junto a él, otros seis o siete empleados extranjeros más, todos ellos en condiciones irregulares, según ha confirmado Gil. Así, ha subrayado que la Fiscalía "no puede estar pasiva ante la seguridad laboral, que es un imperativo moral y ético", ni ante aquellas personas que, "no es que incumplan la legislación laboral, es que casi la pisotean".

No conocían las deficiencias

Por su parte, el secretario de Salud Laboral de CCOO-PV, ha señalado que ni ellos, ni la propia administración conocían las importantes deficiencias de la empresa de Real de Gandia. Esto se debe, según ha dicho, a que se trata de empresas pequeñas, donde no hay delegados sindicales, y los trabajadores, "en las condiciones que están, no van a denunciar nada", por las posibles "repercusiones".

En este sentido, ha reclamado "más recursos" para la Inspección de Trabajo, así como para el Instituto Valenciano de Seguridad y Salud en Trabajo (Invasat). Así, ha asegurado que en España hay un inspector por cada 23.000 trabajadores, frente al promedio de Europa, que es de un inspector por cada 12.000.