La oficina de Correos, un nuevo núcleo tecnológico y multiservicios en cada ciudad

Realizar operaciones bancarias, sacar entradas para el teatro o ser un apoyo para la digitalización de la España vacía. Así se están transformando las 2.393 oficinas postales españolas

La oficina de Correos, un nuevo núcleo tecnológico y multiservicios en cada ciudad

Realizar operaciones bancarias, sacar entradas para el teatro o ser un apoyo para la digitalización de la España vacía. Así se están transformando las 2.393 oficinas postales españolas

“Nos hemos convertido en una empresa que no solo transporta paquetes o cartas, sino también servicios”. Así define Manuel Zapatero, subdirector de la Red de Oficinas de Correos, la reconversión de las 2.393 oficinas postales españolas en la última década, la renovación más grande en sus 300 años de historia. En un lustro, estas han pasado de gestionar la correspondencia de millones de españoles a ser un centro ciudadano multiservicio en el que se puede recoger un paquete, pagar un recibo de la luz, tramitar una beca universitaria u organizar unos días de vacaciones en la playa. Además de reestructurar sus espacios físicos, la entidad está utilizando estos locales para restablecer servicios básicos en la España vaciada y acercar a estas zonas los avances tecnológicos, como la cobertura a internet y la educación a distancia. ¿Cuáles son los tres pilares de esta reconversión?

Una ventanilla única, ocho servicios imprescindibles

La piedra angular de este operador logístico es su red de oficinas, una seña de identidad que forma parte de la memoria colectiva de los españoles. De hecho, anualmente pasan por ellas más de 90 millones de personas, según datos de Correos. Razón por la que la parte más importante de su política haya sido la reconversión de estos espacios en pequeños centros donde los ciudadanos puedan realizar ochos servicios, desde enviar cartas hasta comprar entradas de cine.

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Carteros rurales digitalizados

Los pueblos afectados por la despoblación han visto también cómo en los últimos años sus calles se han vaciado de tiendas de primera necesidad, de oficinas bancarias (en 12 años se han reducido hasta la mitad, según datos del Banco de España) e incluso de un servicio amplio de transporte público. Unas carencias que, apunta la Asociación de Usuarios Financieros, incrementa la exclusión financiera de los vecinos de estas localidades, merma su calidad de vida e impide que nuevas familias repueblen estas zonas. Para hacer frente a estos problemas, Correos también ha reconvertido su red de carteros rurales en pequeñas oficinas móviles para que puedan llevar, puerta con puerta, algunos de los servicios básicos que ofrecen en sus oficinas.

Un cartero rural cobra un servicio a una vecina de Friol (Lugo) con su PDA.
Un cartero rural cobra un servicio a una vecina de Friol (Lugo) con su PDA.Correos

Armados con una PDA, los carteros rurales (más de 6.400 en toda España) tramitan en los domicilios de los usuarios el pago de recibos bancarios, la venta de sobres, sellos, entradas de conciertos, billetes de tren y embalajes e incluso entregan dinero en metálico de las cuentas de ahorro de los clientes que lo soliciten. La iniciativa, que ya está activa en provincias como Jaén y Lugo, se implantará en toda España antes de que finalice el año. “El objetivo es que todo ciudadano, sin importar donde viva, tenga acceso a estas prestaciones”, comenta Zapatero. Esta iniciativa de Correos forma parte de las 23 propuestas que la entidad presentó al Gobierno el pasado abril para la elaboración del plan que el Ejecutivo está redactando para frenar la despoblación.

Internet, de las oficinas al resto del pueblo

En los planes de Correos la transformación de sus oficinas es un proyecto en constante evolución, por eso sus planes se extienden también a la próxima década. El proyecto más ambicioso que Correos tiene en marcha es llevar internet de calidad (de 100 megas de velocidad) a las zonas despobladas apoyándose en la infraestructura de su red de oficinas. “Estamos en conversaciones bastante avanzadas con Hispasat, para que, a través de sus satélites, seamos capaces de llevar la conectividad a puntos donde no existe. Podemos poner un punto de conectividad en la propia oficina de Correos de una localidad y, a través de allí, distribuirla al resto de ciudadanos”, explica Zapatero. En España aún hay 26.767 poblaciones a las que no llega internet de banda ancha, según los últimos datos de 2020 de la Secretaría de Estado para el Avance Digital.

En España aún hay 26.767 poblaciones a las que no llega internet de banda ancha

La transformación de estas oficinas en puntos de difusión de internet es comparable, asegura el presidente de la Red Española de Desarrollo Rural, Secundino Caso, a la llegada de la electricidad durante el pasado siglo. “Tener internet no solo implica ver vídeos o películas en línea, sino también una oportunidad de mejora para los negocios e incluso facilitar servicios municipales, como la gestión de calidad de los depósitos de agua”, explica Caso. Zapatero añade a que este servicio colaboraría con la educación a distancia, ya que permitiría que los alumnos de los pueblos sin conexión podrían asistir a clases virtuales.