Ayudas para las ONG de máxima cercanía

El proyecto ‘Mediolanum Aproxima’, de Banco Mediolanum, involucra a sus más de 150.000 clientes para crear una red de compromiso social activo. Se trabaja con pequeñas ONG que realizan su labor en el ámbito de actuación de los asesores financieros de la entidad

Acercar dos mundos, el de las ONG pequeñas y locales con los Family Bankers (asesores financieros) que trabajan en su lugar de actuación, y crear una red de compromiso social activo a través de la implicación directa de los clientes en proyectos solidarios que inciden directamente sobre su entorno más cercano. Ese es el objetivo del proyecto Mediolanum Aproxima. La idea surgió en 2013, cuando el hijo del anterior consejero delegado de la entidad vivía en una población cercana a Milán. Allí se percató de que hay muchísimas organizaciones pequeñas que trabajan en las distancias cortas y que muchas personas desean colaborar pero que desconocen realmente cómo hacerlo.

“Con esa idea me preparé un dossier y me fui a Galicia, donde había una responsable territorial con una sensibilidad especial. Juntas fuimos asociación por asociación preguntando si la ayuda que les proponíamos les podría ser de utilidad”, afirma Montse Prats, responsable de Mediolanum Aproxima. Y aunque la primera reacción era de cierta incredulidad, la respuesta final fue un sí rotundo. “Autismo, Síndrome de Down, cáncer, problemas de integración social… Hay muchísimas pequeñas organizaciones que necesitan ayuda y brindársela era nuestro objetivo”, asegura Prats.

Hablar con los clientes de dinero por temas profesionales puede dar más reparo, pero cuando es para Cepri no tengo ninguno
Nieves Zurita, 'Family Banker' Madrid y 'madrina'

Nieves, junto a 28 compañeros más, hace tareas de ‘madrina’, una figura clave en el proyecto. Dice no hacer nada diferente a lo que hace todos los días en su trabajo. “Escucho y planifico los objetivos a corto, medio y largo plazo, como si se tratase de un cliente más, e incluso con mayor satisfacción si cabe”.

Y en esta tarea los Family Bankers desarrollan una labor clave. Son el nexo entre las organizaciones y los clientes y se encargan de dar a conocer los proyectos solidarios que se desarrollan en su zona para lograr no solo aportaciones económicas sino horas de voluntariado o donaciones de material. “Hablar con los clientes de dinero por temas profesionales puede dar más reparo, pero cuando es para Cepri no tengo ninguno”, reconoce Nieves Zurita, Family Banker de Mediolanum en Madrid.

Banco Mediolanum cuenta con más de 150.000 clientes y un equipo de más de 1.200 Family Bankers. Ambos son los ingredientes básicos de Mediolanum Aproxima. Decidieron empezar poco a poco. Querían que las ONG percibieran los resultados. Comenzaron en 2014 con cinco ONG de la zona de Galicia, pero pronto comenzaron a expandirse. Hoy llegan a 29 ONG y, además de en Galicia, ya están presentes en Cataluña, Andalucía, Madrid, Valencia y País Vasco. “El proyecto nació en un momento en el que la crisis financiera había recortado muchísimo las ayudas económicas que estos proyectos recibían, lo que originó una verdadera oportunidad para ayudarles”, afirma Prats.

“Los clientes siempre se muestran muy receptivos a ayudar. Reconocen que tenían ganas de hacerlo pero que no sabían por dónde empezar”, asegura esta responsable. De las reuniones periódicas que un Family Banker mantiene con sus clientes para tratar temas como la planificación de la jubilación o sus objetivos de ahorro pueden llegar a salir colaboraciones insospechadas.

No hay personas que no sean capaces de hacer cosas, sino personas a las que les hacen falta herramientas para poder realizarlas
Cristina Gómez, directora del colegio Cepri

Gracias a una de estas reuniones, Vanesa, un niña con parálisis cerebral, logró la silla de ruedas no convencional que necesitaba para desenvolverse en su día a día. También se logró la vajilla de colores que Cepri, una entidad sin ánimo de lucro que trabaja con niños, adolescentes y adultos con Trastornos del Espectro Autista (TEA) y otros Trastornos Generalizados del Desarrollo (TGD), necesitaba para diferenciar los alérgenos. Incluso una solicitud para el café de todos los días, valorado en unos 400 euros, se convirtió en una donación de 5.000 euros para construir un aula sostenible.

“No hay personas que no sean capaces de hacer cosas, sino personas a las que les hace falta herramientas para poder realizarlas, y Mediolanum nos ayuda a conseguirlas”, asegura Cristina Gómez, directora del colegio Cepri de Majadahonda.

Cristina reconoce que el tiempo que lleva trabajando con Nieves le ha servido para cambiar la idea de las entidades bancarias. “El mundo de las finanzas es frío y da la sensación de inhumano, pero cuando trabajas tan cerca de ellos te das cuenta de que son personas capaces de ponerse en la piel de los demás y que se desviven por ayudar”, declara la directora. Para seleccionar cada una de las 29 ONG con las que Mediolanum Aproxima colabora se realiza un análisis muy exhaustivo y se cuida siempre el aspecto reputacional.

Los clientes siempre se muestran muy receptivos para ayudar a la sociedad y reconocen que tenían ganas de hacerlo, pero que no sabían muy bien por dónde empezar
Montse Prats, responsable de 'Mediolanum Aproxima'

De momento, están centrados en la acción social pero no descartan involucrarse en otros aspectos como el medioambiental. En la actualidad tienen lista de espera para incorporar nuevos proyectos, pero Prats prefiere ir con cautela y no sumar más ONG hasta que las que están ya en la red se beneficien de un buen servicio que genere donaciones y logren estar totalmente integradas.

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