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Viviendas que se visten de Navidad

Los propietarios que se encargan de decorar la casa son mayoría, pero hay anfitriones que deciden contratar a empresas que alquilan, montan y adornan el tradicional abeto

El salón, con el árbol de Navidad y la mesa, suele ser la estancia más decorada de la casa.
El salón, con el árbol de Navidad y la mesa, suele ser la estancia más decorada de la casa.

Las calles comerciales y los escaparates ya huelen a Navidad. Es el turno de las viviendas y de las luces, guirnaldas, velas, estrellas, figuras de Papá Noel, bolas, renos y flores de pascua. Que en casa se respire el espíritu navideño cuesta tiempo, exige cierto gusto y un espacio donde almacenar año tras año todos los adornos. Por eso, cada vez son más los anfitriones que se decantan por contratar a una empresa que gestione la decoración.

Al menos, el abeto. Hay compañías que ofrecen un servicio integral de alquiler de árboles artificiales. Se encargan del transporte, montaje, iluminación con led, decoración y desmontaje. En la compañía Cordestel, el coste para toda la temporada de Navidad, desde el 1 de diciembre hasta el 7 de enero, es de 350 euros para un árbol de 1,80 metros y de 450 euros si es de 2,10 metros.

Para los que no quieren gastar o prefieren lo casero, la máxima es evitar los excesos. "Los colores clave suelen ser el blanco, verde y rojo, pero debemos escoger dónde colocarlos, ya que no se deben mezclar más de dos o tres colores en el mismo espacio. Nuestro consejo es que se combine blanco y rojo y se reserve el verde solo para el árbol de Navidad", dicen en Habitissimo. Una decoración alternativa se consigue con colores champán y tonos perla. "Las fusiones de éstos, junto con pinceladas de color dorado, aportarán magia a nuestro hogar", señala Asunción Deza, interiorista de Demarques.

Son muchos los estilos que permiten crear la inconfundible atmósfera navideña: desde los más tradicionales hasta los más innovadores, que proponen sustituir el clásico abeto por otros hechos de cartón, ramas secas, palés o guirnaldas de luces.

Para los que no arriesgan, "la elección del árbol depende de la estancia en la que se vaya a colocar. No es lo mismo un techo de tres metros que uno de 2,60. Siempre hay que dejar un espacio mínimo de 30 centímetros entre la punta del árbol y el techo; podemos ayudar al medio ambiente comprándolo de plástico", señalan en Meraki Studio Madrid. En este caso hay que decantarse por un árbol frondoso de color verde "para crear ese efecto natural", cuentan en BoConcept, firma que aconseja combinarlo con accesorios de maderas naturales o bien darle un toque urbano con adornos en latón, bronce, dorado o plata.

La decoración para el árbol ya no es exclusiva de las bolsas de colores. Desde los adornos de cristal y acabados escarchados para recrear ambientes nevados de cuento, pasando por bolas transparentes que llevan paisajes o figuras en su interior, hasta estrellas hechas de ramas secas y cuerda de yute, arreglos de piñas, pequeños búhos, ciervos, renos o muñecos de tela son algunas de las propuestas para este año de Leroy Merlin.

La colocación del abeto en una esquina parece ser la más acertada. "Te permite crear un rincón especial y no entorpece el paso. Se pueden colocar alrededor del árbol cajas y crear distintas alturas con una composición de velas o farolillos y añadir cestas con piñas", aconsejan en Meraki Studio Madrid.

A la hora de iluminar, no vale cualquier luz. "Si el color del salón es de tonos suaves, se puede mantener la armonía con luces blancas; si es de estilo industrial, unas luces amarillas le irán fantásticas. Las multicolores suelen gustar mucho a los niños y dan una luz y color a la estancia que completarán el ambiente festivo", remarcan en Habitissimo.

Y del árbol a la mesa del comedor, otra gran protagonista. Una mantelería lisa o con destellos dorados y unos caminos de mesa o bajoplatos es ir a los seguro. También lo son los típicos centros de mesa , los candelabros y las velas. "Las velas blancas aportan calidez y son un complemento y recurso asequible e indispensable en una mesa de Navidad", dice Rafael Bermejo, editor de Houzz. Se pueden colocar pequeños detalles navideños, como piñas o ramas de algodón, en platos pequeños, vasos o floreros transparentes y distribuirlos a lo largo de la mesa. El toque elegante se consigue integrando algún detalle dorado o cobre, comentan en BoConcept. También se pueden añadir botes de cristal de distintos tamaños con velas o farolillos, decorar con unas flores de pascua o muérdago o poner un centro de mesa hecho de flores secas o piñas.

Pero si en casa no se lleva lo tradicional, hay alternativas. La firma AS Interiorista se decanta por el clasicismo barroco: tapicerías en terciopelos empolvados, cubertería de plata antigua, vajilla de porcelana, candelabros, cristalería de Murano y Baccarat y toques de decoración frutal.

En estas fechas se suele caer en la tentación de decorar el salón con más elementos navideños que cualquier otra estancia. No es un error, pero hay quien prefiere enfocarse en el recibidor. Por ejemplo, colocando un espejo con formas irregulares que simulen los copos de nieve, indica Asunción Deza. Una apuesta segura son los portavelas en dorado, plateado y bronce. Otra opción es colocar sobre el espejo del recibidor una corona de Navidad con una guirnalda de luces pequeñas. "Vemos que cada vez más particulares prefieren una decoración navideña tipo nórdica o minimalista. En este sentido, colocar una pequeña corona de eucalipto en la percha donde habitualmente se dejan los abrigos es la solución", dicen en Houzz.

La iluminación es importante pero la factura de la luz también, así que "lo mejor es elegir un par de lugares como las escaleras o una pared del salón y añadir objetos como estrellas gigantes o farolillos con velas. Las guirnaldas de luces lucirán estupendas en pasillos, espejos, escaleras o incluso ventanas, dando, además, amplitud a la habitación", explican en Habitissimo. Si se trata de un chalé con porche, una buena idea es colocar velas en el suelo marcando el camino hasta la puerta, iluminar unas ramas o poner guirnaldas de luz a lo largo de los pasamanos de la escalera.