"Aquí cabemos todos"

Cientos de personas se concentran en Valencia y Alicante a favor de la convivencia y contra el racismo y las expulsiones

Más de 200 vecinos del barrio valenciano de Benimaclet se manifestaron ayer por la tarde contra el racismo y por la convivencia entre razas. Se juntaron en la plaza de Benimaclet, donde se escucharon aplausos, tambores y dolçaines y palabras por la tolerancia, una virtud que los vecinos persiguen, después de los altercados que grupos de ultraderecha han provocado últimamente en las calles y los comercios del barrio.

En Alicante, otro centenar de personas se concentró en la plaza de la Muntanyeta, ante la sede de la Subdelegación del Gobierno, por un "Alicante sin racismo". En las pancartas se podía leer: "Aquí cabemos todos". También sonó la música para la integración y al final del acto cuatro personajes anónimos, procedentes de Alicante, Senegal, Chile y Guinea, leyeron un comunicado exigiendo a las autoridades "más compromiso y esfuerzos para la integración" y mostraron su "rechazo total a las expulsiones" de inmigrantes.

La ultraderecha se pasea por Benimaclet desde hace semanas
Un día entraron en un local y amenazaron a dueños y clientes

En Benimaclet, los vecinos habían instalado un modesto equipo de megafonía para leer el comunicado. El encargado, el periodista Emili Piera, advirtió de que "no se puede tolerar que nadie y menos quienes no trabajan por el barrio, rompan la convivencia mediante el odio y la xenofobia". Estallaron los aplausos, con energía, como si todos firmasen al pie de esas palabras. Daba igual niños que mayores, todos estaban juntos, con boina o rastas, todos diciendo que aquí no se fastidia a nadie.

El hecho es que una formación ultraderechista lleva semanas tratando de hacerse un hueco en la charreta vecinal. El pasado 19 de noviembre, se manifestaron bajo el lema "hay que limpiar Benimaclet". "Vinieron cuatro gatos", recuerda Antonio Pérez, presidente de la asociación de vecinos. "Pero fueran los que fueran, hubo niños inmigrantes que por la tarde no acudieron a la escuela por miedo". Y no solo eso, sino que antes y después de la manifestación, este grupo se ha dedicado a pasearse por las calles y los locales no se sabe muy bien con qué objetivo. Nacho Calatayud, miembro del Centre Cultural Terra, opina que simplemente "quieren publicidad". "Publicidad y que, bueno, está claro que quieren tener presencia en el barrio para hacer frente al movimiento vecinal", añade. Benimaclet, comparado con otras zonas de la ciudad, resulta tremendamente fértil en tejido asociativo. Hay gran cantidad de asociaciones y muchas orbitan en torno al valencianismo de izquierdas.

A Nacho y sus compañeros les entraron en el bar hace unas semanas a la hora de cenar. "Eran los de la furgoneta, los de la manifestación, los que le habían zurrado a dos chavales hacía unos días, el mismo grupo", recuerda. "Nada más entrar, el líder gritó: A ver, ¿dónde están los valientes antinazis de Valencia?". La policía, alertada desde el principio, tardó "30 minutos" en llegar. Y solo les separan dos calles.

* Este artículo apareció en la edición impresa del sábado, 11 de diciembre de 2010.

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