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El Guadalquivir no se va de Lora del Río

Más de un centenar de viviendas de la localidad continúan anegadas

Más de un centenar de viviendas de Lora del Río (Sevilla) continúan anegadas por la subida del Guadalquivir desde la noche del martes al miércoles. Aunque, después de cuatro días, el nivel del río ha bajado, siguen afectadas la plaza de la Coronación, las avenidas del Castillo y León XIII, la Alameda del Río y el residencial Nuestra Señora de Setefilla, éste último construido en suelo inundable. Son las mismas zonas que sufrieron los efectos de la riada de febrero pasado.

Operarios del Plan Infoca, trabajadores municipales, y voluntarios comenzaron ayer las tareas de limpieza, con la retirada de desechos y basuras. Dentro de unos días, en función del nivel que alcancen las aguas del Guadalquivir y del arroyo Churre, continuarán con el resto de calles y viario público.

La última gran riada que sacudió Lora del Río se produjo en diciembre de 1997. Trece años después, han coincidido dos inundaciones en cuestión de siete meses. La Delegación del Gobierno de la Junta de Andalucía en Sevilla bajó ayer al nivel 1 el Plan Provincial de Emergencias ante el riesgo de inundaciones, pasando al ámbito local. Así, el alcalde de Lora, Francisco Javier Reinoso, empezó a recibir a las familias afectadas por la crecida. Les informó del nivel del Guadalquivir y de la existencia de una oficina para las quejas. "Los vecinos están planteando sus problemas ante esta nueva calamidad del río", explicó en un comunicado. Respecto a la situación actual, el Ayuntamiento afirmó ayer que el agua sigue anegando calles y casas. La bajada del nivel de agua permitió ayer a algunos vecinos acceder a sus viviendas para limpiar por su cuenta.

En la provincia, otro de los Ayuntamientos afectados, el de Tocina, organizó ayer también un dispositivo para limpiar las viviendas, pero recomendó a los vecinos que, por si acaso, mantuviesen los muebles en alto. Mientras el nivel del río baja, el temporal se desplazó ayer al Estrecho de Gibraltar. El viento obligó a las navieras a suspender los servicios en la línea que une Algeciras (Cádiz) y Ceuta.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Sábado, 11 de diciembre de 2010