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Duran vetó a Oriol Pujol y Antoni Vives para 'número tres' de CiU

Mas y Duran eligieron finalmente a Xavier Trias como secretario general adjunto

Josep Antoni Duran Lleida no quiere soberanistas a su lado para dirigir la federación de Convergència i Unió (CiU). El líder democristiano vetó el pasado viernes a Oriol Pujol y Antoni Vives para ocupar la secretaría general adjunta de CiU y eligió finalmente, de la terna que le propuso a Artur Mas, al moderado Xavier Trias.

La secretaría general adjunta ha sido un quebradero de cabeza para Artur Mas desde que el senador Pere Macias anunció que no pensaba repetir en el cargo. El flamante presidente de CiU era consciente de que necesitaba para el puesto una persona de talante moderado. Primero se lo propuso al alcalde de Sant Cugat, Lluís Recoder, después a la alcaldesa de Valls, Dolors Batalla. Pero ambos le respondieron con una negativa. Después sonaron nombres como el del responsable de organización Lluís Coromines y el vicepresidente segundo del Parlament, Ramon Camp.

Al final, en la reunión de la ejecutiva de CiU del pasado viernes, previa a la conferencia nacional, Artur Mas presentó a Duran una terna integrada por Oriol Pujol, hijo del presidente de la Generalitat; Antoni Vives, anterior secretario del Gobierno catalán, y Xavier Trias, presidente del grupo municipal en el Ayuntamiento de Barcelona.

Duran Lleida descartó a Pujol y a Vives por su perfil demasiado soberanista y por consideran que ambos no respondían a las características requeridas para el cargo. "Para Duran son personas absolutamente desconocidas, con quienes no tiene ninguna confianza", apuntaron fuentes democristianas.

El líder de Unió eligió a Xavier Trias, primero por ser una persona dialogante que representa a ambos partidos de la federación en unas elecciones y, en segundo lugar, porque tanto Duran como Mas consideraron que este puesto -número tres de CiU- suponía una nueva plataforma política y de imagen con vistas a aspirar a la alcaldía de Barcelona en 2007.

En la misma reunión se acordó que Lluís Coromines y Antoni Castellà, responsables de organización de Convergència y de Unió, respectivamente, controlen el proceso de despliegue territorial de las estructura de la federación. Es decir, que en todos los municipios, comarcas y en las intercomarcales se creen ejecutivas paritarias. Tambien se responsabilizarán de la preparación y el control de las candidaturas a los comicios locales de 2007.

En los próximos meses podrían nombrarse responsables de otras áreas, como la de sectoriales o de prensa y comunicación. Aunque los convergentes apuestan por que David Madí asuma la dirección de la campaña de las próximas autonómicas, Unió todavía no ha opinado al respecto.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Lunes, 29 de noviembre de 2004