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FÚTBOL | Tercera División

Armando, jugador del Real Oviedo, muere en accidente de tráfico

Siguen las malas noticias en el Real Oviedo. A todas las desgracias deportivas y económicas de los últimos años se ha unido el fallecimiento de uno de sus futbolistas más prometedores, Armando Barbón, un interior izquierdo de 19 años. Armando murió alrededor de la medianoche del pasado sábado en un accidente que también costó la vida a otros dos jóvenes, heridas graves a otro y leves al quinto ocupante del vehículo.

El accidente se produjo en la localidad de Mieres, al salirse el vehículo, un Seat León, en un puente y caer a la autopista A-66, según la Guardia Civil. Los bomberos tardaron casi dos horas en sacar de los restos del vehículo a los cinco jóvenes, que habían quedado atrapados al quedar deformada la carrocería por la tremenda violencia del impacto.

La muerte llevó a aplazar ayer el partido Real Oviedo-Ribadesella, de Tercera División, para el que Armando estaba convocado. Armando era uno de los numerosos jugadores de la cantera incorporados por Antonio Rivas al primer equipo tras el doble descenso, deportivo y económico, sufrido por el club ovetense la pasada temporada.

Armando no era titular, pero había intervenido en seis partidos y estaba considerado como una de las promesas de la cantera oviedista. Con 14 años fue fichado por el Valencia, donde sólo estuvo una temporada jugando en uno de sus equipos de categoría cadete.

Hace tres años, el Real Oviedo tuvo que llorar también la muerte de otro jugador, el eslovaco Peter Dubovsky, al sufrir un accidente en unas cataratas en Tailandia durante sus vacaciones de verano. En el año 2000 también murió en Asturias en accidente de tráfico la novia de Mateo Corbo, defensa uruguayo que conducía el coche y que resultó herido leve.

Con el de ayer, el Real Oviedo ya tiene pendientes dos partidos de Liga. En septiembre hubo de aplazar su visita al Gijón Industrial, ante los problemas para garantizar la seguridad del público al anunciar su asistencia los seguidores ultras del Sporting. Posteriormente, el árbitro del Langreo-Oviedo tuvo que parar el partido tras los enfrentamientos entre los espectadores, que se saldaron con un herido por arma blanca.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Lunes, 10 de noviembre de 2003