El PP también acepta restablecer el diálogo con el 'lehendakari' Ibarretxe
El deshielo en las relaciones entre el Gobierno y el PNV, con el objetivo
de recuperar la unidad de las fuerzas democráticas frente al terrorismo,
avanza paso a paso. Apenas transcurridas veinticuatro horas desde el
atentado de ETA que costó la vida a dos guardias civiles, el secretario
general del PP vasco, Carmelo Barrio, afirmó ayer que su partido está
dispuesto a dialogar con el lehendakari, Juan José Ibarretxe, poniendo fin
así al boicot que los populares han mantenido a cualquier reunión con él
desde diciembre pasado. La reanudación del diálogo es la respuesta del PP a
la oferta del presidente vasco, reiterada ayer por su portavoz, Josu Jon
Imaz, para formar una mesa de todos los partidos, excepto EH mientras no
condene la violencia. El ministro del Interior, Jaime Mayor Oreja, ya ha
anunciado que se reunirá con todos los grupos del Congreso, incluido el del
PNV, para consensuar una estrategia ante la ofensiva etarra. El Gobierno,
sin embargo, ha decidido no adelantar la ronda de contactos, tal y como le
pidió el secretario general del PSOE, José Luis Rodríguez Zapatero, al
presidente José María Aznar al término del funeral celebrado en Huesca en
memoria de Irene Fernández y José Ángel de Jesús, los dos guardias civiles
asesinados el domingo en Sallent de Gállego. Decenas de miles de personas
se manifestaron ayer en toda España para mostrar su repulsa por el crimen.
La manifestación más multitudinaria tuvo lugar en Zaragoza, donde más de
30.000 personas acudieron al llamamiento de las instituciones aragonesas.
La Ertzainza, que en los últimos días ha adquirido protagonismo en la lucha
contra ETA, detuvo ayer a seis presuntos colaboradores del comando Vizcaya,
mientras que el Tribunal Superior de Justicia del País Vasco ratificó la
suspensión del homenaje al etarra Patxi Rementeria en el Ayuntamiento de
Markina (Vizcaya).



























































