La colección de dibujos de Samaranch se exhibe en la Fundación Godia

La selección incluye 90 obras de artistas, Tàpies y Nonell entre ellos

Colecciona otras cosas, como iconos rusos y pinturas, pero Juan Antonio Samaranch, ex presidente del Comité Olímpico Internacional, se considera básicamente un coleccionista de dibujos. Es difícil saber cuántos atesora, nadie pudo o quiso facilitar el dato, pero la selección que el próximo jueves se presenta en la Fundación Godia (València, 284) da cuenta de la riqueza de este fondo. Coleción Samaranch: Dibujos de Tàpies a Nonell reúne hasta el 5 de enero unos noventa dibujos seleccionados por el crítico Francesc Miralles.

'Es una colección amplísima, muy heterogénea y rica. Se podría hacer otra selección igualmente interesante sin repetir ninguna obra', afirmó Francesc Miralles durante la presentación de esta exposición con la que la Fundación Godia inicia un ciclo dedicado a mostrar la riqueza de las colecciones privadas. Entre los fondos de Samaranch destacan los dibujos que tienen como tema principal el deporte, muchos de los cuales se han exhibido en otras exposiciones. Para esta ocasión, Miralles ha escogido dibujos de artistas que, como Picasso, Rusiñol y Tàpies, son más conocidos por sus pinturas que por su faceta como dibujantes.

El grueso de la colección, añade, lo constituyen artistas catalanes que trabajaron durante las primeras tres décadas del pasado siglo, como Isidre Nonell -del que se exhiben 19 dibujos-, Ramon Casas, Xavier Gosé, Lola Anglada, Pere Pruna, Eliseu Meifrèn, Manolo Hugué y Santiago Rusiñol. Con todo, también queda patente la amistad con Antoni Tàpies, del que comenzó a coleccionar obras desde su época de Dau al Set, y el interés por pintores también relacionados con el realismo mágico, como Joan Ponç, y por autores actuales menos conocidos, como Jordi Alumà y José Luis Pascual.

Algunos de estos dibujos eran conocidos por los especialistas, como los dos de Picasso en los que retrata a sus amigos Casagemas y Opisso, pero de otros Miralles destaca su carácter casi inédito. Es el caso, por ejemplo, de los dibujos con figuras de Meifrèn; del de Francesc Galí, artista más conocido por referencias que por sus obras, y el de uno en color de Rusiñol, de quien se conoce poca obra sobre papel. Entre las curiosidades figura el original en acuarela de la invitación de boda Samaranch-Salisachs que realizó en 1955 Salvador Dalí, del que también se exhibe un dibujo de un desnudo de espaldas datado en 1923.

<i>Alegoría de la boda Samaranch-Salisachs</i> (1955), de Dalí, que pertenece a la colección Samaranch.
<i>Alegoría de la boda Samaranch-Salisachs</i> (1955), de Dalí, que pertenece a la colección Samaranch.MARCEL.LÍ SÀENZ
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