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Tribuna:FÚTBOL La resaca de la jornada

Decisivo Lezama

El joven Fran Yeste marcó los dos primeros tantos en la victoria del Athletic sobre el Oviedo. En la mejor tradición de los excelentes zurdos que ha dado el club bilbaíno, y tan contestado como la mayoría de ellos, Yeste representa la esencia de un modelo de extrema dificultad. El Athletic persevera heroicamente en su defensa de una idea singular, pervertida en los últimos tiempos por su tendencia a pescar jugadores en aguas ajenas.La política de cantera del Athletic está sujeta a debate desde mucho antes de la sentencia Bosman. Siempre ha habido agoreros que le han pronosticado grandes males, como si los demás no estuvieran expuestos al fracaso. No hay que buscar lejos: el Atlético descendió con Hasselbaink, Gamarra, Ayala, Solari y Bejbl; el Betis lo hizo con Denilson, Finidi y Filipescu. El descenso es un infierno bastante más común de lo que piensa la gente. Sólo tres equipos lo han evitado desde que se creó la Liga: Real Madrid, Barcelona y Athletic. Los dos primeros siempre estarán al margen de esta fatalidad, o eso parece. El Athletic, no. De ahí su extraordinario mérito.

Sin embargo, surgen dudas en su entorno. Y la primera está relacionada con Lezama. En la última década se ha popularizado la opinión negativa sobre la factoría rojiblanca. Los hechos demuestran lo contrario y abundan en la sospecha de que el fichaje masivo de jugadores de otros clubes ha sido perjudicial para el Athletic.

Si se hace una lista de los mejores jugadores del Athletic en los últimos quince años, se verá una mayoría de futbolistas procedentes de Lezama. Quizá no sean superclases, pero se han labrado una sólida carrera en Primera División. La lista estaría encabezada por Alkorta, Urrutia, Garitano y Julen Guerrero, gente respetada, con muchos años en el fútbol. A ellos se puede añadir Joseba Etxeberria, el único foráneo que puede competir con ellos, y hasta superarlos, en prestigio. El caso de Ziganda y Urzaiz, como el de Julio Salinas, es especial. Son delanteros centro, raza que está menos relacionada con el adiestramiento en una escuela que con la generación espontánea. Los goleadores nacen y casi no se hacen.

Durante los últimos 15 años, el Athletic ha dejado muchos pelos en la gatera y ha gastado mucho dinero en los fichajes de futbolistas como Billabona, Iturrino, Imaz, Lasa, Alkiza, Larrainzar, Nagore, Lacruz, Sivori o Tiko. En los casos de Loren y Roberto Ríos se batieron récords en el mercado nacional. La aportación de algunos de estos de estos jugadores ha sido apreciable. Otros han pasado de puntillas. Y varios han fracasado. Con una particularidad añadida: la frustración que se genera en Lezama cada vez que se busca fuera lo que probablemente existe en casa. Es una pésima manera de desacreditar a la cantera, de lanzar un mensaje pesimista, de negar la realidad. No es otra que la fortaleza del Athletic reside, o debería residir, en Lezama. Y ahí está Yeste para demostrarlo.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Martes, 12 de diciembre de 2000