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Entrevista:

FRANCIS HALLÉ Botánico tropical "La riqueza está encima de los árboles"

Al ritmo de destrucción actual, el bosque tropical primario podría desaparecer en apenas un par de décadas. Francis Hallé, uno de los pocos botánicos tropicales reconocidos internacionalmente, dice tener la prueba definitiva que podría inclinar la balanza en sentido contrario: en el dosel de los bosques tropicales se da una hiperactividad biológica como consecuencia de una enorme biodiversidad. Las investigaciones en curso, realizadas desde globos y dirigibles, han logrado llamar la atención de las grandes compañías farmacéuticas, las únicas, según Hallé, con el suficiente poder económico para frenar los intereses de las empresas madereras. Hallé, francés, profesor de botánica tropical en la Universidad de Montpellier, pronunció una conferencia recientemente en el Museo de la Ciencia de la Fundación La Caixa.Pregunta. El argumento de la biodiversidad para frenar la destrucción del bosque tropical no es nuevo y sin embargo usted insiste en ello.

Respuesta. Insisto porque el dosel (el manto superior de los bosques) tropical es completamente diferente a todo cuanto conocemos. Es un medio especial, muy difícil de describir y, además, muy novedoso.

P. ¿Por qué es novedoso?

R. El dosel es la capa más alta de los árboles y, por tanto, la que recibe mayor radiación solar. Por lo que hemos podido comprobar, en esta franja se concentra la mayor biodiversidad del mundo, por encima incluso de la que existe en los océanos. Estas observaciones alteran el punto de vista clásico sobre la riqueza de los bosques tropicales.

P. ¿En qué sentido?

R. Tradicionalmente, las riquezas que se extraen del bosque proceden de hojas, cortezas o raíces que se pueden coger con la mano, desde el suelo. Nadie, ni un chamán ni un bioquímico de una universidad, trepa hasta las copas de los árboles, sino que se limita a tomar lo que tiene a su alcance.

P. ¿Por qué hasta ahora nadie ha demostrado interés por el dosel?

R. Porque no lo sabíamos. Los resultados de estas investigaciones se han obtenido en estos últimos meses.

P. ¿Qué dicen esos resultados?

R. La actividad biológica en el dosel es 4,5 veces mayor que en el sotobosque. Y es de todo tipo, sobre todo bioquímica. En el dosel pueden encontrarse moléculas efectivas contra insectos, bacterias o de actividad antibiótica. También hay fragancias y esencias.

P. ¿A qué es debida esa superactividad?

R. Todavía no lo sabemos con precisión. Pero sí hemos visto que cuando el árbol crece en el sotobosque, apenas presenta actividad biológica. A unos 20 metros de altura aparecen unas primeras moléculas interesantes y cuando alcanza el sol, la actividad es muy alta. Probablemente sea debido a que recibe mayor radiación ultravioleta y porque la energía que empleó el árbol en su crecimiento ahora la utiliza para otros fines. También hemos constatado que las tres cuartas partes de insectos que habitan los bosques tropicales están en el dosel. Determinan una actividad herbívora formidable a la que el árbol responde con productos químicos con los que se defiende. Muchos de estos productos se activan gracias a la radiación solar.

P. Lógicamente, la mayor parte de estos productos es desconocida.

R. En efecto. Los que conocemos, y todavía son pocos, son los productos químicos que se encuentran en el sotobosque. Por tanto, es obvio que la reserva medicinal que representa el bosque tropical está infravalorada.

P. Pese a ello, continúa desforestándose.

R. Sí, y a una gran velocidad. Al ritmo actual bastarán de 10 a 20 años para destruir el bosque tropical primario, que es el que verdaderamente tiene interés científico y económico. Pero el que se le ha venido dando hasta ahora, el de explotar la madera, me parece absurdo. En primer lugar porque podemos producir madera en cualquier lugar. En segundo lugar porque, si lo comparamos con otro tipo de explotaciones, no se puede sacar mucho dinero. Resulta una forma muy eficaz de destruir el bosque pero está claro que no es la más rentable.

P. ¿Puede alguien tener interés por preservar el bosque tropical?

R. El único lenguaje que el mundo parece capaz de entender es el del dinero. Y el dinero está arriba, encima de los árboles. En los troncos hay poco, es sólo madera. Arriba hay reservas bioquímicas muy importantes con las que elaborar nuevos fármacos, esencias o aromas, además de un mundo por descubrir para los científicos. Y lo más importante: con lo que se toma del dosel no se destruye el bosque. Las frutas y las hojas volverán a salir.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Miércoles, 22 de marzo de 2000