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El reventón de un depósito de agua se cobra nueve vidas en Melilla

Fue una tromba de agua que, como una ola gigantesca, iba anegando calles y arrasando todo lo que encontraba a su paso. Así describieron los testigos presenciales los efectos del reventón de un depósito de 20.000 metros cúbicos de agua, que, a las 11.45 de la mañana de ayer, dejó en Melilla nueve muertos -entre ellos, una mujer embarazada y sus dos hijos- y 39 heridos.El depósito, situado en la parte alta de la ciudad, era uno de los dos destinados a abastecer de agua a sus habitantes en caso de sequía.

El que sufrió el reventón era el único que estaba lleno y se encontraba oficialmente en pruebas después de que el año pasado, cuando tenía que haber sido entregado por la constructora a la Confederación Hidrográfica del Sur, se hubieran descubierto grietas y fisuras. Aunque las causas de la tragedia no son oficiales, las primeras investigaciones apuntan a un fallo de estructura.

En los últimos días, tanto los técnicos de la ciudad como los vecinos de las zonas cercanas habían observado filtraciones de agua. Pero nadie reaccionó y la catástrofe sobrevino.

Los barrios de Averroes, donde el agua rompió puertas y ventanas de las casas, y El Polígono fueron los más afectados. La riada buscó el cauce natural de un arroyo seco para ir a verter al mar a través del centro de la ciudad. El Ayuntamiento decretó ayer tres días de luto en la ciudad.

Páginas 13 y 14

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