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Guardiola abre el camino del triunfo con su primer gol en el Barcelona

El Barcelona jugó con seriedad y concentración en Valladolid y solventó prácticamente la eliminatoria de cuartos de la Copa en la primera media hora del partido de ida. El Valladolid, cuarto clasificado en segunda división, tampoco pudo frenar el tren de juego del equipo de Cruyff.El técnico holandés había pedido a sus hombres la máxima concentración para pasar el trámite copero lo antes posible. Y los jugadores azulgrana lo hicieron con la máxima rapidez. En el minuto 13 ya dominaba por dos goles a un rival que alineó a seis defensas y una delantera suplente. La mayor aspiración del veterano entrenador argentino era que su equipo no hiciera el ridículo. Y no lo hicieron.

El Valladolid aprovechó en la segunda parte y, jugando con más ambición, dejaron muestras en algunos momentos de buen juego. Forzaron un penalti y remataron con asiduidad. Más flojos técnicamente, le echaron ganas. Se acercaron en el marcador y dejaron alto su honor.

Fueron los minutos del genio de Laudrup, de la picardía de Begiristain y de la decisión de Guardiola, que consiguió su primer gol como barcelonista, y también del trabajo de Amor y Eusebio y de las diagonales de Koeman. El elegante jugador danés cogió la guitarra y se puso a dar un recital de asistencias y remates. Así, marcó un gol y envió un balón al poste en una clara ocasión de gol. Tenía ganas de hacerlo bello y práctico.

También fue la parte de la experimentación. Ocurrieron cosas poco habituales últimamente en el Barcelona. Experimentó Cruyff colocando a Nadal, la personificación de la polivalencia azulgrana, de lateral derecho, puesto nuevo para el mallorquín, que los conoce casi todos. Ese toque táctico lo agradeció Ronald Koeman. El defensa holandés no tuvo que sudar mucho. Tenía las espaldas cubiertas y jugó con más comodidad de lo habitual. Otra novedad: Guardiola marcó con un disparo desde fuera del área. Más. Stoichkov se decidió a jugar en el puesto de Bakero. En el segundo tiempo, cuando sus compañeros levantaron el pie del acelerador, fue el único que se decidió a mantener la llama azulgrana.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Jueves, 25 de marzo de 1993