Herta Zauner,
juez austríaca de instrucción desde 1971 y considerada una de las más activas de su profesión, fue suspendida esta semana en el ejercicio de sus funciones por haber mantenido relaciones amorosas con el estafador Erwin Tautner, al que visitaba en su refugio en nuestro país, después de haber dictado una orden de detención contra él. Mientras la Interpol buscaba al fugitivo por todo el mundo a instancias de la juez, ésta le visitaba secretamente cada vez que la esposa del estafador se ausentaba para viajar a Viena. Tautner, fallecido el pasado marzo a los 62 años en un accidente de circulación, protagonizó en los años ochenta el mayor escándalo de fraude en Austria, al utilizar su empresa, Klimatechnick, para estafar más de 250 millones de dólares. Posteriormente huyó a España, donde fue detenido en 1981 hasta su extradición a Austria en 1982. Un año después, la juez declaró su puesta en libertad alegando problemas formales. Tras este penoso episodio para la justicia austriaca, Tautrier se refugió en una lujosa villa de Ampuria Brava, en la Costa Brava, adonde residió hasta su muerte. La juez Zauner, de 45 años, tendrá que enfrentarse ahora a un procedimiento disciplinario y a otro penal, acusada probablemente de abuso de su cargo.


























































