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Boris Gulko: "El KGB rompió mi carrera"

El disidente Boris Gulko, de 43 años, judío, psicólogo, campeón soviético de ajedrez en 1977, mantuvo tres huelgas de hambre junto a su esposa, Ana Ajsharumova, novena de la clasificación mundial, hasta que ambos lograron emigrar a Estados Unidos en 1986. Fue entrenador de Gary Kasparov, al que venció el martes en Linares por tercera vez. Sin embargo, Gulko piensa que ya es demasiado tarde para ser campeón del mundo: "El KGB rompió mi carrera". La derrota de Kasparov ante Gulko es la primera desde el pasado 1 de abril, cuando cayó ante Artur Yusupov en Barcelona.

Entre ambas derrotas, Kasparov ganó 30 partidas y empató 16. Gulko ya le había vencido en los campeonatos soviéticos de 1981 y 1982."Tras graduarme en Psicología comprendí que el ajedrez es una ciencia mucho más concreta", dijo Gulko en Linares. "En ello influyó un amigo doctorado en Exactas que un día, tras ver una partida mía con la defensa siciliana, me dijo: 'tu trabajo está repleto de conceptos matemáticos"'.

La carrera de Gulko como ajedrecista fue en constante progreso hasta que solicitó el permiso de emigración en 1979. "Me lo rechazaron porque a algunos directivos no les gustaba que un judío tuviera éxito y, sobre todo, porque me negué a firmar un manifiesto de condena a Víctor Korchnoi cuando éste se escapó a Occidente; todos los Grandes Maestros estábamos obligados a firmarlo. En realidad, creo que me equivoqué al solicitar el permiso; debí hacer lo mismo que Korchnoi".

Siete años de calvario

A partir de entonces, Gulko pasó un calvario de siete años sin jugar torneos importantes. "Fue una lucha peligrosa contra el KGB; Ana y yo hicimos tres huelgas de hambre, la más larga de 32 días, que tuvieron una gran repercusión internacional. Korchnoi y el holandés Van der Wiel jugaron en Lucerna (Suiza) con una camiseta en la que se leía mi nombre. 200 Grandes Maestros pidieron a Breznev que me liberase".

Mientras, la mayoría de sus colegas soviéticos le daban ánimos para resistir y le mostraban su solidaridad en privado. "Era lo único que podían hacer sin correr graves riesgos. Tengo buenas relaciones con todos, excepto con Karpov; me consta que intervino en la decisión de castigarme durante siete años".

Gulko tiene un balance favorable ante Kasparov -los otros son el soviético Oleg Romanishin y el británico Murray Chandler- "Conozco bien a Gary, desde que estuve concentrado con él en una playa del Mar Negro, hace muchos años; después le gané dos veces cuando él era todavía juvenil. Nuestra partida del martes fue extraordinariamente dura; él se lanzó por mí pero yo supe salir a flote en las complicaciones".

Tras la partida, pasearon juntos. "Reconozco que es un comportamiento poco corriente, pero es que yo me llevo bien con todo el mundo, excepto con Karpov". Gulko dice que ya es tarde para aspirar al título mundial: "Hace diez años tenía posibilidades reales, pero truncaron mi carrera. Ahora me siento feliz, lleno de ajedrez, de viajes y de libertad".

El campeón del mundo, Gary Kasparov, empató ayer con su compatriota Valery Salov y ocupa el primer puesto del Ciudad de Linares a falta de dos rondas con 6,5 puntos. Salov tiene 6, al igual que Boris Gelfand, soviético, pero éste aplazó con negras tras seis horas frente a Artur Yusupov en la siguiente posición: blancas Re5, Ta7 y peones en e4, g4 y h5; negras, Rg8, Tg1 y peones en g5 y a2. La blancas juegan y, según Kasparov, deben ganar. En otra partida, Illescas empató con Ljubojevic.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Jueves, 1 de marzo de 1990

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