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España pierde ante Bélgica y cambia de ruta en el Mundial en el último segundo

Una canasta sobre la bocina envía a las anfitrionas al cruce de octavos, hoy ante Senegal (21.00). Si ganan a las africanas, Canadá y Australia aparecen en el horizonte y EE UU solo en una hipotética final

Nicholls lanza ante las defensoras belgas
Nicholls lanza ante las defensoras belgas

“Nos ha sobrado un segundo”, repetía Lucas Mondelo en su análisis de un partido tan claustrofóbico como trepidante para las anfitrionas. A España le valía la victoria o perder por menos de ocho puntos ante Bélgica para acceder directamente a cuartos del Mundial pero, a falta de un segundo, la sobresaliente Meesseman anotó la canasta que dejaba la diferencia en nueve (72-63) y enviaba a las anfitrionas al cruce de octavos, hoy ante Senegal (21.00, Teledeporte).

La derrota cambia la hoja de ruta de la selección española que, tras vivir un partido angustioso y extenuante, tendrán que sortear un escollo más con menos descanso. En caso de superar el cruce ante las senegalesas, la selección española se mediría con Canadá en cuartos y, casi con toda probabilidad, con Australia en una hipotética semifinal. El único consuelo de la derrota es que, en el nuevo mapa del campeonato, Estados Unidos solo aparecería alcanzando la final. “No sé quién puede estar pensando en Estados Unidos si nos acaba de sacar de la pista Bélgica. Esa cantinela ya se escuchó en 2014 con los chicos y pasó lo que pasó”, respondió enérgico el seleccionador tras el partido para desmontar cábalas.

Las caras demudadas y compungidas de las jugadoras tras la derrota y el esfuerzo extremo por intentar la remontada ante Bélgica no admitieron lugar a la duda. “No quiero volver a hablar de Estados Unidos. Tenemos que pensar en Senegal porque si no, nos vamos a casa”, sentenció Mondelo. Bélgica estuvo más firme y acertada que España, Meesseman y Mestdagh fueron un cuchillo (40 puntos entre ambas) y las cuentas no cuadraron al final.

Los dos equipos colocaron las revoluciones del encuentro en niveles estratosféricos y el primer cuarto se convirtió en un apasionante intercambio de golpes del que Bélgica salió con la iniciativa y en el marcador y el mando sobre el juego. La hoja de servicios de Meesseman en la primera mitad representaba la superioridad belga. Con 11 puntos, seis rebotes, dos asistencias y tres robos, la pívot del Ekaterimburgo se convirtió en un tormento inabarcable a pesar de su anunciada amenaza. Tan solo el 5 de 8 en triples de España permitió a España contener la embestida rival. Pero todo se complicó a la vuelta de vestuarios. La tercera falta de Ndour abocó a Nicholls a un sobreesfuerzo desmedido (casi 38 minutos en pista) y la puntería de Mestdagh elevó la renta de Bélgica por encima de los 10 puntos (45-32, m. 22).

Reclamó galones Torrens (16 puntos) para intentar desenredar el ataque español y regresó la zona 2-3 para intentar amortiguar el acierto febril de Bélgica. Pero tres triples sin fallo de las centroeuropeas en el inicio del tercer cuarto inauguraron definitivamente la angustia entre las anfitrionas (56-42, m. 27). Una ansiedad que los árbitros fiscalizaron con sendas técnicas a Palau y Cruz que aumentaron la zozobra y la distancia en el marcador justo antes de entrar en la recta de meta (61-44). Una canasta milagrera de Cruz sobre la bocina del final del tercer cuarto fue el único instante de liberación de las jugadoras españolas.

El arbitraje editorializante y el desenfoque de las españolas desde el tiro libre empeoraron notablemente el panorama para las campeonas de Europa. La quinta falta de Ndour a 9m 16s para el final fue celebrada como un gol por el quinteto belga. Pero donde no llegaba la lucidez España intentó que llegara el corazón. Con Xargay y Cruz al frente del ejercito kamikaze, las jugadoras de Mondelo convirtieron el 63-47 en un 65-54. A cambio, el desgaste de la persecución comenzó a restar lucidez a la carga desesperada de las rojas.

Desde el tiro libre, punto a punto, España fue rebajando la renta en busca de los siete de desventaja con los que conservaba el primer puesto del grupo y el billete directo a cuartos. Cruz dejó los guarismos en 69-61 a 1m 30s del final para acercar la misión en una cuenta atrás desesperada. Sin Torrens en pista en los minutos de la verdad, Palau se jugó el tiro que otorgaba el salvoconducto, pero fue al hierro. Acto seguido, Mestdagh anotó solo un tiro libre y Nicholls volvió a errar desde el 6,75. Pero el balón definitivo quedó en manos de España. Dos tiros libres certeros de Xargay cuadraron la cuenta (70-63) a un segundo de la conclusión. Pero las anfitrionas no lograron defender la última jugada, Meesseman sorteó la marca de Nicholls y clasificó a Bélgica como primera de grupo. A España le sobró un segundo y ahora le espera Senegal en octavos como primer obstáculo para seguir soñando.

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