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Aíto García Reneses: “El mejor entrenador es el que enseña técnica y también comportamiento”

Es el decano de los entrenadores españoles con 43 años en los banquillos. Aíto García Reneses se juega el pase a la final de Copa con el Gran Canaria tras ganar al Valencia

Aíto García Reneses
Aíto García Reneses Europa Press

Es el decano de los entrenadores en activo en la ACB con 43 años en los banquillos. Aíto García Reneses (Madrid, 69 años) se juega hoy el pase a una final de Copa con el Gran Canaria tras eliminar al Valencia, uno de los favoritos al título y líder de la Liga.

Pregunta. ¿Qué se le dice a un equipo que se enfrenta a otro con una racha como la que llevaba el Valencia?

Respuesta. Es una cuestión de educación deportiva intentar que un equipo ofrezca lo máximo y ni preocuparse del resultado, de si gana o pierde. Conseguir que eso vaya calando entre los jugadores ya te sirve. Todos quieren triunfar, pero no es lo básico porque además muchas veces no puedes conseguirlo. Lo que hay que hacer es conseguir que el equipo juegue siempre fuerte y concentrado.

P. Usted dijo antes de iniciarse el torneo que el favorito era el Valencia. ¿Fue ese el mensaje que dio de puertas adentro?

R. Sí, más o menos fue lo que dije en el vestuario. Y esgrimía el siguiente razonamiento: el Valencia estaba en una racha muy buena y se le daba mucha propaganda, pero a la larga eso no lo recuerda nadie. Lo que quedan son las victorias en las competiciones. Y pensaba que ellos podían sentir que con un esfuerzo más les bastaba para llegar a ese punto.

P. ¿La Copa es cuestión de psicología?

R. Hay muchas cosas a tener en cuenta. Por ejemplo la calidad, pero también el entusiasmo de querer ganar. Algunos equipos priorizan la Liga o la Euroliga y así algunos tenemos más opciones de superar a los mejores porque a un partido es más factible ganar.

P. ¿Recuerda su primera Copa del Rey?

R. Como jugador llegué a jugar la del Generalísimo… Como entrenador ya me obligan a pensar, pero sí, ya era en formato de concentración. Han cambiado muchas cosas, pero hay que reconocer que es el espectáculo que mejor ha transmitido la ACB al público en general. Es un torneo muy duro para los participantes porque vienes pensando que vas a pasar e igual no lo consigues. Las emociones son muy fuertes y el colorido de la afición engancha. Lo que es bueno es que los equipos más pequeños puedan acercarse a los grandes. Hubo una época en la que se fomentaba eso.

P. ¿La igualdad a cualquier precio?

R. No. Hay que respetar el potencial económico de los equipos más poderosos. De lo que se trata es de crear condiciones para que los demás equipos mejoren sus posibilidades monetarias y por tanto deportivas.

P. ¿La sorpresa enriquece la competición?

R. Es algo que está bien si la sorpresa es justa. Yo recuerdo una vez cuando entrenaba al Barcelona…

P. Usted lo ha vivido desde los dos puntos de vista

R. Y desde los tres, los cuatro y los cinco…. Ya entonces se debatía sobre igualdad. Yo lo que pedía, como entrenador del Barcelona, es que fuera justa. Lo bueno siempre es que gane el que juega mejor.

P. ¿Qué alegría sabe mejor, la que se vive al ganar con un equipo grande para confirmar objetivos o la de vencer rompiendo pronósticos?

R. No hay un único equipo grande, hay varios, así que no pueden confirmar todos sus objetivos. Al final se tratan de dos alegrías. Lo que hay es pocos entrenadores que hayan conseguido ambas y que puedan disfrutar tanto y yo me siento muy contento de ser uno de ellos. Lo he gozado igual.

P. ¿Cómo mantiene la pasión por el baloncesto?

R. Porque disfruto de mi equipo, de los jugadores y del trabajo con mis ayudantes. Trato de contribuir a que todos mejoremos y eso es una satisfacción.

P. ¿Siente que la figura del entrenador está más respetada ahora?

R. No. Es una lucha que hemos tenido siempre los técnicos. Es muy fácil decir lo que hay que hacer hablando, pero haciéndolo ya lo consiguen menos. Antes se decía que los entrenadores yugoslavos eran los más buenos porque hacían unos sistemas mucho mejores que los españoles. Con el tiempo hemos ayudado a formar a jugadores como Rudy, Ricky, Pau, Marc, Llull… todos esos. Y ahora los sistemas son mucho mejores y los entrenadores españoles son más buenos. Lo que ha pasado es que los jugadores son ahora mejores y más completos.

P. ¿Vamos hacia un juego más aburrido a medida que se ha ampliado ese conocimiento sobre él?

R. Sí. Hay cosas que pueden mejorar. Lucho contra algunas de las reglas. Pongo dos ejemplos: uno, la falta en la que vas corriendo en un contraataque y te enganchan por detrás, te tocan y señalan falta normal. ¡Estás parando el espectáculo!. Es falta antideportiva y no se aplica el reglamento. El baloncesto es así menos rápido y no tan espectacular como puede ser. Y dos: las reglas las van variando para que puedan jugar los tontos y a los listos los penalizan en detalles como el saque de fondo. Desde hace dos años cuando te dan el balón para sacar el árbitro pita para avisar a los defensores. ¿Qué pasa, que no se pueden avisar solos? Tenemos un deporte espectacular, sí, pero los jugadores cada vez son mejores físicamente y más grandes y a veces todo termina en tirar de lejos.

P. ¿Se acuerda de lo que sintió en su último título?

R. Fue con el Joventut en Vitoria en Copa del Rey, superamos al Baskonia en la final y antes al Real Madrid. Fue muy bueno porque el equipo partía de muy abajo y fue ganando año a año hasta llegar a aquel momento que fue la culminación de una trayectoria de mejora.

P. ¿Cuál es el mejor jugador español al que ha entrenado?

R. Pau Gasol. Ha demostrado cosas que no esperábamos cuando empezaba, aunque nos admiraba lo que hacía. Ha logrado ser un líder.

P. ¿Y quién es el mejor entrenador?

R. Cualquiera que trabaje con niños y mayores, pero que les motive, les enseñe a mejorar su técnica y también su comportamiento.

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