Se acabó el recreo

Messi estará de baja dos o tres semanas tras confirmarse una elongación en el bíceps femoral de la pierna derecha

Messi, en la celebración de la LigaFoto: atlas | Vídeo: LLUIS GENE

A falta de tres jornadas para cerrar la temporada, el Barcelona sabe desde ayer que no podrá contar con Leo Messi y La Pulga tiene asumido que se quedará en 46 goles en el torneo liguero, por lo que no superará el récord de 50 goles que alcanzó el pasado curso. La resonancia magnética que se le practicó confirmó que sufre una elongación en el bíceps femoral de la pierna derecha, una lesión que le tendrá de baja entre dos y tres semanas. Se acabó el recreo para el argentino, que ha vivido condicionado por lo que él mismo llamó “sensaciones extrañas” durante el último mes y medio.

La Pulga se ha perdido más partidos en mes y medio que en dos años

Desde el 4 de marzo de 2008, con motivo de la visita del Celtic al Camp Nou, cuando sufrió una rotura del mismo músculo, pero en el muslo izquierdo —una recaída de la misma lesión que sufrió con el Valencia y le tuvo 35 días de baja, entre el 15 de diciembre de 2007 y el 19 de enero del año siguiente—, Messi no había padecido una lesión muscular importante. Le volvió a suceder el pasado 2 de abril en el Parque de los Príncipes, en París, durante la disputa de los cuartos de final de la Champions, contra el PSG. A partir de ahí, entró en un tobogán lleno de sombras: reapareció contra el equipo francés, ocho días después, y parece que recayó, aunque nunca se aportó demasiada luz al respecto.

Desde entonces, Messi se ha perdido más partidos en mes y medio que en dos años y aunque reapareció como titular contra el Bayern, en la ida de las semifinales, pasó como alma en pena por Múnich. Por mucho que jugara unos minutos, con goles determinantes incluidos, ante el Athletic y el Betis, nunca ha vuelto a ser el que era, hasta terminar lesionándose definitivamente el pasado domingo, en Madrid. Una lesión que trasciende al Camp Nou y le complica la vida a Sabella, el seleccionador argentino, en los dos partidos de clasificación para Brasil 2014 que le quedan a Argentina antes de las vacaciones de verano. Bilardo, secretario técnico de la AFA, advirtió ayer de que si Leo no llega para jugar contra Colombia y Ecuador, el 7 y el 11 de junio, “Sabella tendrá un problema grave, muy delicado”.

La lesión le complica la vida a Argentina para los partidos del 7 y el 11 de junio

A Leo hace demasiado tiempo que nadie le prohíbe salir al recreo y es muy probable que esta temporada, tremendamente exigente, eso le haya pasado factura. Siendo cierto que no volvió a ser el mismo desde que bajó de La Paz, donde jugó el 27 de marzo a 3.600 metros de altitud, no lo es menos que Messi ha jugado todo lo que ha querido y más en los últimos años, en especial el curso pasado, cuando disputó 55 partidos, siendo titular en 52 y sin ser sustituido en ninguno y marcó 67 goles, récord absoluto de un futbolista en el mundo. Esta temporada se quedará en 48 partidos, de los que ha salido de inicio en 42 y ha sido reemplazado en dos, firmado 58 goles.

Seguramente, el último que tuvo un no para La Pulga fue Rijkaard, que contradiciendo los deseos del rosarino atendió antes al criterio médico y le dejó fuera de la final de Champions en París, contra el Arsenal. Al principio de la era Guardiola se trazó un plan que le impedía disputar tres partidos completos de manera consecutiva. Pero hace ya demasiado tiempo que en el Barcelona se atiende a sus sensaciones y solo si son “extrañas” el jugador levanta la mano, de acuerdo con su ÇAngel de la guarda, el fisioterapeuta Juanjo Brau, que es quien decide los planes, por encima de cualquiera. Entre él y la estrella deciden la intensidad del ejercicio, cuando descansa y cuando trabaja.

Esta vez, no hay opción, no es cuestión de sensaciones; la resonancia no engaña. Messi ha reventado, es hora de parar. Para Leo terminó el recreo.

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