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Crónica:Sevilla 4 - Atromitos 0 | Copa de la UEFA, 1ª Ronda, Vuelta

Paseo del campeón

El Sevilla, vigente campeón de la Copa de la UEFA, se paseó ante un débil rival como el Atromitos griego y se clasificó para la fase de grupos de la competición continental, a la que el conjunto español le ha cogido el aire y en la que está intratable

El Sevilla, vigente campeón de la Copa de la UEFA, se paseó ante un débil rival como el Atromitos griego y se clasificó para la fase de grupos de la competición continental, a la que el conjunto español le ha cogido el aire y en la que está intratable.

Pese a la diferencia que se vio ya en Atenas en la ida disputada hace dos semanas, Juande Ramos presentó a una alineación titular de garantías -aunque no tuviera a hombres como Daniel Alves, Javi Navarro, Adriano, Renato, Poulsen o Kanouté- para que nada quedara al azar, mientras que los griegos, por lesiones y por decisión de su técnico, Georgios Paraschos, tuvo ausencias significadas.

No hubo tiempo para saber si el Atromitos iba a dar guerra, porque a los dos minutos Georgios Georgiou se metió el primero en propia meta en su intento de despejar, y a los diez su compañero Dimitrios Ioannoy, en una jugada similar, puso el 2-0.

El Sevilla jugó a placer, tocó el balón con facilidad y entró por las dos bandas, en lo que fue un monólogo ante un rival que casi no pasó del centro del campo y que dejó al meta Andrés Palop inédito.

Antes de que se cumpliera le media hora, el brasileño Luis Fabiano, con muchas ganas de demostrar que tiene un sitio en el equipo titular, marcó el tercero en otra jugada en la que un defensor griego, Vasilios Apostolopoulos, no estuvo afortunado en su intento de evitar el tanto.

El portugués Sergio Paulo Barbosa "Duda" y Kepa Blanco también tuvieron magníficas ocasiones para que el equipo español se fuera al descanso con una goleada de escándalo.

En la segunda parte, el Atromitos salió al campo con el hispano-peruano Roberto Merino, un jugador que estuvo hace algunas temporadas en la disciplina del Málaga y que es uno de los que más clase tiene en su equipo.

Eso hizo que la formación helena le diera algo más de profundidad a su juego y que el Sevilla, quizá relajado y sin forzar en ningún momento, no tuviera un dominio aplastante, pero el partido ya no tuvo ninguna historia, sólo la de un gol de Kepa que redondeó lagoleada con el 4-0.

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