Selecciona Edición
Conéctate
Selecciona Edición
Tamaño letra
OTRES

Autorretratos

Al Congreso de Filosofía Joven le ha salido un contra-congreso por la baja presencia de mujeres

De la web de ontologiasfeministas.com
De la web de ontologiasfeministas.com

Odio el cruce de miradas en el metro. Pero una en particular, aquella que entiendes sin que abran la boca. La mirada de "menudo maricón mal pintado". Lo peor es cuando te das cuenta y no sabes cómo reaccionar. Le podía haber a) comentado que según un estudio llevado a cabo por investigadores del University College of London, el cruce de miradas perfecto tiene que durar entre 2 y 5 segundos o b) comentado mi fascinación absurda por el terraplanismo y el documental La tierra es plana, pero opté por subir el volumen de los auriculares, divagar y pensar en el donut que me iba a pedir en el Delish Vegan Doughnuts (calle Cristo, 3) donde hacen los mejores donuts que he probado en lo poco que he vivido y me queda por vivir (recomiendo el donut clásico y el donut chocolate fudge).

Me tomé el metro dirección a Embajadores para ir al Centro Social Comunitario Casino de la Reina donde Yaiza Ping, artista de la diáspora china, impartía un taller de fotografía organizada por SOS Racismo Madrid. Desde el lucernario se asomaba una luz irregular mientras Yaiza nos enseñaba diapositivas de sus autorretratos y de sus referentes, como Annie Wang y su obra La Madre Como Creadora, una madre que pasó 17 años documentando el crecimiento de su hijo. Algo que descubrí fue la similitud entre los retratos de Annie Wang y las fotos de Yaiza Ping. Ambos autorretratos aparecían, deliberadamente, cámara en mano. Que el hecho de poder retratarse a sí mismas como personas racializadas era un acto político, cómo la creciente accesibilidad a las herramientas y los dispositivos para crear arte ayuda a que se pueda definir la auto representación y a reclamar la falta de representación de grupos considerados, desde la mirada normativa occidental, "minorías", representados desde el ojo de las minorías.

Algo similar ocurrió en los talleres que se impartieron este domingo en Ontologías Feministas, que dio lugar en la Neomudéjar, un contra-congreso donde se crean vínculos y redes entre mujeres jóvenes feministas del ámbito teórico y artístico y que surge como contra programación del LVI Congreso de Filosofía Joven por la baja presencia de mujeres incluidas en el evento (que en sus primeras publicaciones partía del 20%), y que reivindican desde la contra-programación como acto político.

Llegué al evento de Shared Table DJ en el que estaban Sirene, Topanga, Savannah Brava, Hiperobjeto, HJ Darger, umami, Garbi y ALV, donde ellas compartían sus experiencias, juntando seis mesas de mezclas y portátiles, intercambiando conocimientos y consejos. Facilitar la accesibilidad a la autoproducción, a la enseñanza para (y entre) sujetos disidentes, mujeres, discas (personas discapacitadas), racializadas y un largo etcétera, es una manera de reparar, de cuidar y de empoderar a nuestros colectivos. Mientras me tomaba una cápsula de café en una copa y se escuchaba los chisporroteos del granizo en la cubierta, me di cuenta de lo emocionante que es que, aunque muy lentamente, cómo personas disidentes, mujeres, discas, racializadas y un largo etcétera, están reclamando sus espacios, y creando como resultado espacios donde generar estos cambios, tomando control de la cámara, y cómo queremos ser representados. Este 12 de abril seguirá el contra-congreso de Ontologías Feministas en la Neomudéjar.

Sigue con nosotros la actualidad de Madrid en Facebook, en Twitter y en nuestro Patio de Vecinos en Instagram

Se adhiere a los criterios de The Trust Project Más información >

Más información