Los debates sobre la caída de la natalidad en Latinoamérica: entre la misoginia y el alarmismo
Pese al descenso de la tasa de fecundidad, América Latina tiene uno de los registros más altos de niñas que son madres, superada solo por África subsahariana

“Hay menos mujeres para parir en Colombia”, dijo el candidato presidencial Daniel Oviedo en una entrevista en noviembre. “Salva a Colombia, ¡ten hijos!”, se leía en un cartel de la Convención Provida 2025, frente al Congreso colombiano, en septiembre. Dos mensajes que podrían definir las líneas que ha tenido el debate alrededor de la fecundidad en el país, luego de que el Departamento Administrativo Nacional de Estadísticas (DANE) reveló que en 2024 se contabilizaron 453.901 nacimientos, un 12% menos que en 2023 y un 31,1% menos que en 2015: la cifra anual más baja desde que se hace el registro, hace alrededor de 30 años. Los mensajes alarmistas se repiten en muchos países latinoamericanos, sin tener en cuenta que el descenso de la tasa de fecundidad es una tendencia mundial. Chile encabeza el ranking regional, con una tasa de 1 hijo por mujer, seguido por Colombia (1,1), Uruguay (1,2) y Argentina (1,4).
Los datos, en vez de generar discusiones alrededor de la equidad de género en los planes demográficos o de reconocer la importante disminución en las tasas de embarazo infantil y adolescente, se han convertido en gasolina para los sectores de derecha y extrema derecha que hablan de “extinción”. En Colombia, el candidato Oviedo habló de un país “inviable en 2050”. En Argentina, el presidente Javier Milei se hizo eco de los discursos conservadores que atribuyen el descenso de nacimientos a la legalización del aborto, aprobada en 2020. “Ahora se están dando cuenta que se les pasó la mano en atacar a la familia, en atacar a las dos vidas. Lo estamos pagando con caídas en la tasa de natalidad”, embistió Milei, soltero y sin hijos, durante una intervención pública. La ley de interrupción voluntaria se aprobó en 2020; el descenso abrupto de la natalidad comenzó seis años antes, en 2014.
La realidad es más compleja. La inserción de la mujer al mercado laboral, el aumento educativo de la población, el acceso a métodos anticonceptivos y los cambios culturales y sociales están entre los factores más citados para explicar un fenómeno global que supone un desafío para los responsables de políticas demográficas. “El problema no es que se dé el envejecimiento, es no prepararnos para este cambio social que esto implica”, declaró la directora del DANE, Piedad Urdinola.
Carmen Cecilia Martínez, de la oenegé Center for Reproductive Rights explica que si bien la tasa específica de fecundidad en la adolescencia mostró una disminución, se mantiene entre las más altas del mundo, sólo por detrás de la de África subsahariana.
El DANE registró el año pasado más de 3.000 partos de niñas entre los 10 y los 14 años en Colombia. “Estos datos muestran claramente que sigue siendo una problemática y una vulneración de derechos humanos profundamente presente en nuestro país”, subraya Martínez. En Argentina, la cifra rondó los 1.000 partos en esa franja de edad, cerca de la mitad que diez años antes. Pese a la reducción, se trata de datos preocupantes porque la mayoría de embarazos en menores de edad son resultado de un abuso sexual.
Desigualdades de género
Para Martínez, la raíz del problema es que los planes demográficos no han tenido una intersección de género y ahora se registra un refuerzo de los estereotipos. “Nuestro último fin no es parir y sacrificar nuestra vida a favor de la reproducción, sino que estos planes deberían construirse con un enfoque de derechos, pensar en ampliar la oferta y la calidad de los servicios de salud sexual y reproductiva, los servicios de cuidado y superar las culturas laborales que promueven la desigualdad frente a quienes deciden tener hijos”, agrega.
La socióloga Martina Yopo sostiene que “en Chile no están las condiciones sociales ni estructurales para que las personas puedan tener y criar hijos”. Entrevistada por EL PAÍS, Yopo subrayó que las mujeres actuales “son mucho más conscientes de las desigualdades de género y tienen menos tolerancia a formar familia en contextos de profundas asimetrías”. Además, saben que el mercado laboral y la educación superior las penaliza por tener hijos, por lo cual “muchas están retrasando la maternidad para evitar, precisamente, esas penalizaciones”.
Los incentivos para que las familias tengan más hijos se han mostrado insuficientes para frenar una caída que tiene causas económicas, pero también culturales. La maternidad es cada vez menos un mandato y más una elección, en especial en las grandes ciudades. Según una encuesta de la consultora Sentimientos públicos, el 20% de los centennials de Buenos Aires (es decir, menores de 30 años) no quiere tener hijos porque prefiere dedicar más tiempo a otros aspectos de su vida. En los millennials (entre 30 y 44 años) ese porcentaje se reduce al 11%, mientras que el 10% alega razones económicas. En esa generación, hay además una gran brecha de género en su percepción de la maternidad y la paternidad: los hombres eligieron más la respuesta “tener hijos es un hecho que mejoró mi vida”, mientras que una de cada tres mujeres consultadas relativizaron el disfrute y destacaron los claroscuros de tener hijos.
Ofensiva antiaborto
El debate favorece la ofensiva de gobiernos conservadores en todo el mundo para limitar derechos reproductivos conquistados. En Estados Unidos, casi la mitad del país tiene hoy prohibido o muy restringido el derecho al aborto; en Argentina, Milei ha desfinanciado el programa de prevención de embarazos no intencionales adolescentes, que los redujo a menos de la mitad en una década.
El Fondo de Población de las Naciones Unidas (UNFPA) ha propuesto métodos para contrarrestar los escollos que puede traer consigo la caída de la natalidad sin sacrificar la equidad de género o la lucha contra la pobreza. Uno de ellos es el Bono Demográfico de Género, que se refiere al impacto económico positivo de aumentar la participación laboral femenina. Esto, al sumarse al bono demográfico tradicional, que significa aprovechar el potencial de las personas en edad de trabajar, puede fomentar el desarrollo sostenible de los países. Sin embargo, el UNFPA ha enfatizado que para alcanzar ese potencial se requieren oportunidades de empleo digno, educación de calidad y la promoción de servicios de cuidado y políticas de género que le hagan frente a brechas como la feminización del trabajo no remunerado y la brecha salarial.
La caída de nacimientos obliga a repensar las políticas demográficas de cara a un futuro en el que, de mantenerse la tendencia, harán falta menos pediatras y más geriatras. En la actualidad, la menor población dependiente da una ventana de oportunidad a los países latinoamericanos para enfrentar esa transición, según el informe demográfico de Argendata. “La infraestructura escolar de Argentina fue construida para un país con unos 700.000 nacimientos al año. Con una caída del 40%, se pueden cerrar escuelas o, por el contrario, subir el gasto per cápita estudiantil y mejorar la calidad educativa para encontrar soluciones que se anticipen a una población envejecida”, detalla el sociólogo Daniel Schteingart. Cómo sobrellevar ese cambio demográfico es uno de los grandes desafíos regionales.
Tu suscripción se está usando en otro dispositivo
¿Quieres añadir otro usuario a tu suscripción?
Si continúas leyendo en este dispositivo, no se podrá leer en el otro.
FlechaTu suscripción se está usando en otro dispositivo y solo puedes acceder a EL PAÍS desde un dispositivo a la vez.
Si quieres compartir tu cuenta, cambia tu suscripción a la modalidad Premium, así podrás añadir otro usuario. Cada uno accederá con su propia cuenta de email, lo que os permitirá personalizar vuestra experiencia en EL PAÍS.
¿Tienes una suscripción de empresa? Accede aquí para contratar más cuentas.
En el caso de no saber quién está usando tu cuenta, te recomendamos cambiar tu contraseña aquí.
Si decides continuar compartiendo tu cuenta, este mensaje se mostrará en tu dispositivo y en el de la otra persona que está usando tu cuenta de forma indefinida, afectando a tu experiencia de lectura. Puedes consultar aquí los términos y condiciones de la suscripción digital.
Más información
Archivado En
Últimas noticias
Feijóo acepta enviar a la jueza sus mensajes con Mazón el día de la dana
Lotería Nacional: sorteo del jueves 1 de enero
La Nochevieja de los famosos: Elsa Pataky y Chris Hemsworth en un barco o el resumen del año de David Beckham sin su hijo Brooklyn
Dormir mejor como propósito de año nuevo: “La ansiedad y el drama no favorecen el sueño. Así que desconecta las aplicaciones de sueño”
Lo más visto
- Maduro contraataca a Trump desde la narrativa y anuncia el derribo de nueve aeronaves del narcotráfico
- El camino de Bukele para quedarse en el poder
- Venezuela responde con indiferencia al anuncio de Trump de un primer ataque terrestre
- Un petrolero perseguido por Estados Unidos en el Caribe pintó una bandera rusa en un intento de escape
- Jubilarse a los 66 años y 8 meses llega a su fin: la nueva edad de retiro de 2026










































