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Arabia Saudí da marcha atrás en la austeridad

Varios decretos reinstauran complementos e incentivos para los empleados públicos

El rey Salmán el pasado 14 de marzo en el Foro Vision 2030.
El rey Salmán el pasado 14 de marzo en el Foro Vision 2030. REUTERS

Sin necesidad de debate ni explicación previa, el rey Salmán de Arabia Saudí ha dado un giro de 180 grados a las medidas de austeridad introducidas hace medio año en el marco de las reformas económicas impulsadas por su hijo y viceheredero, el príncipe Mohamed. En una serie de decretos reales, el monarca ha restituido a finales de abril todos los complementos e incentivos de funcionarios y militares que, con el pretexto de hacer frente a la crisis provocada por los bajos precios del petróleo, les retiró el pasado septiembre por la misma vía.

La explicación oficial atribuye la decisión a la mejora de la situación fiscal. Según el viceministro de Economía Mohamed al Tuwaijri, el déficit durante el primer trimestre del año ha sido de 26.000 millones de riales (6.350 millones de euros) frente a los 54.000 millones proyectados. El Reino del Desierto acabó 2016 un déficit de 297 millones de riales frente a los 367 millones del año anterior. De acuerdo con estimaciones de economistas locales, el recorte en el sueldo de los funcionarios habría ahorrado al Gobierno unos 40.000 millones de riales (unos 9.800 millones de euros) desde su introducción.

Conviene recordar que dos tercios de los saudíes activos son empleados públicos y que los recortes llegaron a suponer hasta un 30% de algunos salarios y alcanzaron incluso a los ministros. Aunque no se han tenido noticias de protestas (las manifestaciones están prohibidas y no se permiten los sindicatos), la pérdida de poder adquisitivo había causado malestar y amenazaba con sumir el país en la recesión.

Y eso es lo que menos necesita el príncipe Mohamed, el hombre que está detrás del controvertido proyecto Vision 2030 y cuyas aspiraciones de ser el próximo rey desbordan su título de segundo en la línea de sucesión. De ahí que se le haya atribuido el inesperado giro a pesar de que fue el responsable de los recortes en primer lugar. Además de animar la economía, justo antes de las compras del mes de Ramadán, el gesto trata de hacer más llevaderas las reformas anunciadas.

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