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Taylor Swift quiere su propio Spotify

La cantante prepara el lanzamiento de Swifties, su servicio de música en streaming, y una línea de productos musicales

Taylor Swift, en un concierto el pasado octubre en Austin.
Taylor Swift, en un concierto el pasado octubre en Austin.

En noviembre de 2014, Taylor Swift decidió retirar toda su música de Spotify, un duro golpe de una de las cantantes que más vende contra la música en streaming y un despliegue de su fuerza musical en la industria. Parece que la artista sigue cansada de luchar contra esta y otras plataformas por sus royalties, y está decidida a lanzar su propio servicio de música en la Red.

Según informa este miércoles en exclusiva el portal TMZ, Taylor Swift ha presentado los documentos para obtener los derechos para registrar una página web “con contenido multimedia no descargable de la naturaleza de grabaciones de audio”, lo que a todas luces parece indicar que se trata de su propia plataforma de streaming que quiere llamar Swifties. Y su nuevo negocio no terminaría allí: según los documentos a los que ha tenido acceso el portal que desveló la muerte de Michael Jackson o la demanda de divorcio de Antonio Banderas y Melanie Griffith, la cantante, de 27 años, quiere lanzar una línea de productos musicales que incluye guitarras, correas para guitarras o baquetas. Y sus ambiciones no solo están en la industria musical: planea organizar retiros y cursos online de autoayuda.

A su salida de Spotify en 2014 le siguió un año después su anuncio de que no iba a poner en Apple Music su último disco, 1989. Taylor Swift, de las pocas artistas que sigue vendiendo millones de discos y llenando estadios para sus conciertos —lo que la convierte en la solista que más dinero gana—, aseguraba que esta no pagaba los derechos correspondientes a las discográficas ni a los músicos para los tres meses de prueba gratuita de su servicio. Ante el miedo de que otros artistas pudieran seguir los pasos de la exniña prodigio del country, en menos de 24 horas la compañía anunciaba un cambio de rumbo en sus condiciones de pago. Las paces definitivas con el gigante tecnológico las firmó en abril del año pasado mediante un contrato por el que Taylor Swift se convirtió en imagen de la campaña de Apple Music.

Ni la artista ni su entorno han confirmado las informaciones, aunque medios estadounidenses aseguran que Swift planea lanzar Swifties (como se hacen llamar sus seguidores) coincidiendo con la publicación del que será su sexto álbum de estudio, para el que aún no hay fecha. “Es mi opinión que la música no debe de ser gratis y mi predicción es que los artistas y sus discográficas algún día decidirán cuál es el precio justo de un disco. Espero que no se subestimen ellos mismos o infravaloren su arte”, escribía en la carta publicada en el Wall Street Journal con la que anunciaba su baja de la plataforma sueca de streaming a la que no ha vuelto.

#idontwannaliveforever #fiftyshadesdarker

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En cualquier caso, la intérprete de temas como Shake It Off o Bank Space sabe de sobra que los ingresos de la música digital superan el de los soportes físicos y, con este proyecto, sigue los pasos de otras estrellas de la industria como Jay-Z. El rapero fue la cabeza más visible del servicio en streaming Tidal, un proyecto lanzado a finales de 2015 en el que figuraba la plana mayor de la industria musical (Beyoncé, Madonna, Kanye West, Rihanna, Chris Martin, entre otros). Eso sí, el propio Jay-Z reconoció pocos meses después que la plataforma con la que pretendía hacer frente a Apple o Spotify, y que solo funciona por suscripción, no funciona.