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200.000 firmas contra la impunidad de los atropellos en el Código Penal

La mujer de un ciclista atropellado pide en el Congreso la reforma de la ley para evitar muertes impunes en las carreteras

Anna González ha solicitado en el Congreso de los Diputados en Madrid una reforma al Código Penal.

El conductor que atropelló al marido de Anna González no fue a la cárcel, no pagó multa alguna, ni le fue retirado el carnet de conducir. Ni siquiera le restaron puntos. Y eso que no paró a prestar auxilio cuando con su camión acabó con la vida de Óscar Bautista, quien circulaba en bicicleta por una carretera de Toledo. Aquel 21 de octubre de 2013 terminó la carrera de Óscar y empezó la de Anna, que este jueves ha llegado a su meta —el Congreso de los Diputados— hasta donde ha llevado más de 200.000 firmas en busca de que se reforme el Código Penal para que no haya “más muertes impunes”. “Un muerto no necesita socorro”, explica Anna González, resumiendo la filosofía del actual Código Penal que, tras la reforma de 2015, despenaliza las faltas.

“Hoy he atropellado a un ciclista que circulaba delante de mí, iba despistada cambiando la emisora de radio, me he metido en el arcén y le he dado. Creo que lo he matado, no he parado para comprobarlo pero, creo que no se movía”, dice la carta con la que hace poco más de un año Anna inició una petición en la plataforma de Internet Change.org en busca de una ley justa para los ciclistas y peatones. No es su historia, es la del hombre que arrolló a su marido, el conductor que quedó en libertad solo unas horas después de ser detenido.

Al fallecer Óscar en el acto, el despiste del camionero fue considerado una “imprudencia leve” y la causa fue archivada. La decisión le hizo imposible llevar a juicio al homicida, pero aún así decidió “emprender esta lucha para que ninguna familia tenga que pasar por lo que yo estoy pasando”, explica en Madrid, a unos metros del Congreso.

Su objetivo es claro: modificar la última reforma legal y los artículos 142 del Código Penal que regula el homicidio por imprudencia y el artículo 195 que legisla la omisión del deber de socorro. “Lo que pido es que toda muerte o lesiones en carretera siempre vayan por la vía penal porque es donde la víctima está protegida y, sobre todo, también la omisión del deber de socorro. Es decir, que se cree un nuevo tipo de delito en el que cuando un conductor provoca una muerte en una carretera y se marcha de ese lugar sin atender a la víctima, sin llamar a los servicios de emergencia, siempre sea considerado un delito ya que actualmente no es así”.

En su camino, además de lograr la unidad de colectivos ciclistas en torno a la causa, Anna ha logrado visibilizar el problema de la falta de seguridad y protección para ciclistas y peatones. Se ha reunido con el director general de Tráfico, Gregorio Serrano, con quien iniciará una campaña de concienciación en medios de comunicación, y con el ministro de Justicia, Rafael Catalá. “Su deber como ministro de Justicia y como persona que puede regular el Código Penal es proteger la vida, y la única manera de hacerlo es con un Código Penal que se ajuste a la realidad de hoy en día”, señala.

Anna considera que este jueves, al entregar las firmas en el Congreso, ha llegado a su meta, pero eso no significa rendirse: “No nos damos por vencidos porque se ha hecho todo, no hay nada más que se pueda hacer. La damos por finalizada porque hemos llegado ya al final del camino. Ahora la responsabilidad recae en los políticos”.